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Medicina OralRoyal College of Surgeons of England2026

ODONTOLOGÍA Y CÁNCER

¿Cómo debe manejarse la salud oral antes, durante y después de la terapia oncológica?

Esta guía clínica de la Faculty of Dental Surgery del Royal College of Surgeons of England organiza el manejo oral y dental de pacientes antes, durante y después de la terapia oncológica. Su idea central es que el paciente con cáncer necesita una ruta odontológica planificada desde el diagnóstico, no atención improvisada cuando ya aparece dolor, infección, sangrado, mucositis o xerostomía. Antes de la terapia, el objetivo es evaluar temprano, radiografiar cuando sea posible, identificar focos infecciosos, estabilizar dientes mantenibles, extraer dientes de mal pronóstico cuando esté justificado, ajustar prótesis traumáticas y reforzar prevención. Durante la terapia, se evita lo electivo y se tratan urgencias con coordinación médica, especialmente si existe riesgo de neutropenia, trombocitopenia o anemia. Después de la terapia, el seguimiento debe continuar porque muchas complicaciones son tardías: caries de radiación, xerostomía, trismus, osteorradionecrosis, osteonecrosis relacionada con medicamentos, alteraciones del desarrollo dental en niños y necesidades rehabilitadoras complejas.

Fuente originalPublicado: 21 de agosto de 2026

MEDICINA ORAL · ONCOLOGÍA

ODONTOLOGÍA Y CÁNCER

¿Cómo debe manejarse la salud oral antes, durante y después de la terapia oncológica?

Royal College of Surgeons of England2026Fuente institucional

Odontología oncológica

Respuesta rápida

Esta guía clínica de la Faculty of Dental Surgery del Royal College of Surgeons of England organiza el manejo oral y dental de pacientes antes, durante y después de la terapia oncológica. Su idea central es que el paciente con cáncer necesita una ruta odontológica planificada desde el diagnóstico, no atención improvisada cuando ya aparece dolor, infección, sangrado, mucositis o xerostomía.

Antes de la terapia, el objetivo es evaluar temprano, radiografiar cuando sea posible, identificar focos infecciosos, estabilizar dientes mantenibles, extraer dientes de mal pronóstico cuando esté justificado, ajustar prótesis traumáticas y reforzar prevención. Durante la terapia, se evita lo electivo y se tratan urgencias con coordinación médica, especialmente si existe riesgo de neutropenia, trombocitopenia o anemia. Después de la terapia, el seguimiento debe continuar porque muchas complicaciones son tardías: caries de radiación, xerostomía, trismus, osteorradionecrosis, osteonecrosis relacionada con medicamentos, alteraciones del desarrollo dental en niños y necesidades rehabilitadoras complejas.

La guía diferencia niños y adultos. En niños importan crecimiento facial, desarrollo dentario, exfoliación, riesgo de caries, mucositis, cooperación, anestesia general y efectos tardíos. En adultos, especialmente en cáncer de cabeza y cuello, son centrales la evaluación dental pretratamiento, prevención de ORN/MRONJ, manejo de xerostomía, trismus, prótesis, obturadores y seguimiento prolongado.

Aunque sus recomendaciones son muy útiles internacionalmente, esta guía fue desarrollada en el contexto del Reino Unido. Por tanto, sus rutas de derivación, servicios disponibles, responsabilidades profesionales y protocolos deben adaptarse a la normativa, recursos y organización sanitaria de cada país.

Para CarpuleNet, el mensaje práctico es claro: en oncología, el odontólogo trabaja dentro de la ruta médica. La seguridad depende de saber cuándo tratar, cuándo esperar, cuándo pedir hemograma, cuándo coordinar con oncología/hematología, cuándo derivar y cómo prevenir que la boca se convierta en una fuente de infección, dolor o interrupción del tratamiento contra el cáncer.

Qué aprenderá el lector

Por qué la evaluación dental debe realizarse lo antes posible después del diagnóstico oncológico.

Cómo cambia la planificación dental antes, durante y después de la terapia contra el cáncer.

Por qué niños y adultos no deben manejarse con exactamente las mismas reglas.

Qué papel tienen el hemograma, neutrófilos y plaquetas antes de procedimientos invasivos.

Por qué mucositis, xerostomía, candidiasis, trismus, ORN y MRONJ son complicaciones odontológicas críticas.

Por qué una guía británica debe adaptarse al contexto local antes de convertirse en protocolo institucional.

Conocimientos previos esenciales

1. El cáncer no afecta solo al tumor: también cambia la boca y la capacidad de tratarla

La terapia oncológica puede producir inmunosupresión, mucositis, neutropenia, trombocitopenia, alteración de la saliva, dolor, infecciones oportunistas, disfagia, xerostomía, trismus y cambios óseos. Por eso, la consulta dental no puede verse como un servicio externo al tratamiento del cáncer: forma parte del soporte clínico del paciente.

2. Antes, durante y después no significan lo mismo

MomentoObjetivo odontológico principalLógica clínica
Antes de la terapiaOptimizar la boca y reducir focos infecciosos.Es el momento ideal para evaluar, radiografiar, restaurar lo mantenible, extraer lo de mal pronóstico cuando esté justificado y reforzar prevención.
Durante la terapiaEvitar daño adicional y manejar complicaciones agudas.Se evita tratamiento electivo. Si hay urgencia, se coordina con oncología/hematología, se revisan recuentos sanguíneos y se minimiza trauma.
Después de la terapiaVigilancia, prevención intensiva y rehabilitación.La boca puede quedar con efectos tardíos: xerostomía, caries acelerada, trismus, ORN, MRONJ, anomalías dentales, alteración funcional o necesidad protésica.

3. Mucositis, xerostomía, ORN y MRONJ no son detalles secundarios

La mucositis puede generar dolor intenso, ulceración, dificultad para comer, hablar o tragar, y puerta de entrada para microorganismos. La xerostomía e hiposalivación aumentan caries, candidiasis, disgeusia, disfagia y deterioro de prótesis. La ORN y la MRONJ convierten procedimientos aparentemente simples, como una extracción, en decisiones de alto riesgo que exigen planificación.

Ahora sí, pasemos directamente a lo que dice la guía

1. ¿Qué quiso organizar esta guía?

La guía busca mejorar la calidad de vida de pacientes que reciben terapias contra el cáncer con implicaciones orales. Propone estándares consistentes de cuidado oral mediante un enfoque coordinado entre oncología, hematología, cirugía, odontología hospitalaria, atención primaria, pediatría, restauradora, oral medicine, enfermería y otros equipos.

Su alcance incluye quimioterapia, inmunoterapia, radioterapia de cabeza y cuello, cirugía de cabeza y cuello y trasplante de células madre hematopoyéticas. También incluye pacientes que reciben tratamientos oncológicos por enfermedades no malignas, especialmente en niños, porque pueden compartir riesgos orales similares.

La guía no dice que todos los pacientes con cáncer deban recibir el mismo paquete dental. La conducta depende del tipo de cáncer, terapia planificada, urgencia oncológica, campo de radioterapia, estado hematológico, edad, pronóstico dental, riesgo de caries, cooperación, recursos locales y disponibilidad de equipos especializados.

2. Ruta oral/dental: el paciente necesita acceso organizado, no atención improvisada

La guía reconoce que no todos los centros oncológicos tienen un equipo dental integrado. Aun así, todos los pacientes diagnosticados con cáncer deberían tener acceso a atención oral/dental para prevenir o minimizar complicaciones durante el tratamiento. La ruta debe existir antes, durante y después de la terapia.

Debe existir una vía de referencia desde oncología/hematología hacia odontología.

El equipo dental debe recibir información sobre el plan oncológico, especialmente si habrá radioterapia, cirugía, quimioterapia intensiva, inmunoterapia o trasplante.

Para radioterapia de cabeza y cuello, la evaluación dental debe hacerse con la mayor antelación posible para permitir tratamiento urgente y cicatrización.

Durante la terapia debe haber ruta para urgencias dentales.

Después de la terapia debe existir un protocolo de continuidad y alta hacia atención primaria cuando sea seguro.

3. Manejo antes de la terapia oncológica

Antes de iniciar tratamiento, la prioridad es identificar dientes, tejidos, prótesis o hábitos que puedan generar complicaciones durante inmunosupresión, radiación, cirugía o recuperación. Idealmente, el paciente no debería iniciar terapia oncológica con infecciones dentales activas, prótesis traumáticas o dientes de mal pronóstico que puedan generar dolor o infección. Sin embargo, cuando el tratamiento oncológico no puede retrasarse, las decisiones deben priorizar la urgencia médica y coordinarse con oncología/hematología.

ÁreaQué se busca antes del tratamientoInterpretación clínica
Caries y restauracionesRestaurar dientes mantenibles y decidir extracción cuando el pronóstico sea dudoso.No todo diente se conserva a cualquier costo; en algunos pacientes el riesgo futuro de infección pesa más que la conservación.
PeriodontoReducir placa, cálculo, inflamación y sangrado.La enfermedad periodontal puede transformarse en foco de infección o sangrado durante inmunosupresión.
PrótesisAjustar, limpiar o retirar prótesis traumáticas.Una prótesis mal adaptada puede agravar mucositis, ulceración, candidiasis y dolor.
ExtraccionesProgramarlas con el mayor margen posible si son necesarias.En radioterapia de cabeza y cuello, la evaluación dental idealmente debe realizarse con suficiente antelación - se ha sugerido alrededor de un mes - para completar tratamiento urgente y permitir recuperación. Los días exactos se individualizan.
PrevenciónFlúor, higiene, dieta y educación.La prevención empieza antes porque durante la terapia el paciente puede tener dolor, fatiga, náuseas, mucositis o menor capacidad de higiene.

4. Manejo durante la terapia oncológica

Durante la terapia activa, la guía recomienda evitar tratamiento dental electivo cuando sea posible. La razón es que muchos pacientes pueden tener neutropenia, trombocitopenia, anemia, mucositis, dolor, riesgo infeccioso o menor capacidad de cicatrización.

El odontólogo debe cambiar el enfoque: ya no se trata de “hacer todo lo pendiente”, sino de resolver lo que amenaza dolor, infección, sangrado, trauma o interrupción de la terapia oncológica. En esta fase, todo procedimiento invasivo debe coordinarse con el equipo tratante, y los recuentos sanguíneos deben revisarse cuando correspondan.

5. Manejo después de la terapia oncológica

Después del tratamiento, el paciente no vuelve automáticamente a ser un paciente odontológico común. Algunos efectos se mantienen o aparecen tarde: xerostomía, caries de radiación, trismus, fibrosis, alteraciones óseas, anomalías de desarrollo dental, necesidad de obturadores, prótesis complejas o rehabilitación funcional.

La guía recomienda seguimiento individualizado y, en muchos casos, prolongado o de por vida, especialmente en pacientes con radioterapia de cabeza y cuello, trasplante de células madre, xerostomía persistente, alto riesgo de caries, riesgo de ORN/MRONJ o complicaciones funcionales.

6. Niños y jóvenes: no son adultos pequeños

Las recomendaciones pediátricas no deben trasladarse automáticamente a adultos, ni las recomendaciones adultas a niños. En niños importan exfoliación, desarrollo radicular, crecimiento craneofacial, riesgo de anomalías dentales, cooperación, anestesia general y décadas de seguimiento futuro.

Tema en niños y jóvenesRecomendación didácticaPor qué importa
Acceso dentalDesde el diagnóstico debe considerarse evaluación dental y prevención; el estándar es derivación a equipo especializado pediátrico cuando esté disponible.El niño puede entrar rápidamente a terapia intensiva y perder la oportunidad de prevenir focos orales.
PlanificaciónPuede ser más radical cuando el riesgo de infección futura supera el beneficio de conservar un diente de pronóstico dudoso, especialmente en dientes primarios.No significa extracción indiscriminada: se decide por pronóstico, exfoliación, inmunosupresión, cooperación, dolor futuro y posibilidad de repetir anestesia general.
RestauracionesElegir la estrategia menos invasiva, factible y permanente con mejor evidencia. Evitar ionómeros de vidrio como restauración definitiva cuando se conoce alta tasa de fracaso, especialmente en lesiones proximales de molares primarios.Una restauración que fracasa durante terapia puede transformarse en infección, dolor o necesidad de anestesia general.
CariesConsiderar alto riesgo durante todo el tratamiento; examen cada tres meses durante terapia.Medicamentos azucarados, dietas energéticas, xerostomía y esmalte afectado elevan el riesgo.
MucositisVigilancia estrecha, educación, crioterapia en pacientes cooperadores seleccionados y PBM cuando exista protocolo y disponibilidad.La mucositis pediátrica afecta comer, hablar, ánimo, normalidad y cooperación.
MRI y metalValorar coronas metálicas preformadas, brackets, retenedores y componentes metálicos si el niño requerirá resonancias magnéticas repetidas.Pueden producir artefactos y afectar calidad diagnóstica, según número y ubicación de los componentes.
OrtodonciaEvitar durante terapia; valorar retirar aparatos antes; después decidir con equipo médico y consentimiento.Aparatos retienen placa, traumatizan mucosa y pueden interferir con MRI.
Crecimiento/desarrolloSeguimiento de anomalías dentales y faciales tras radioterapia, quimioterapia, TBI o trasplante.Puede haber agenesia, microdoncia, hipoplasia, raíces detenidas, defectos de esmalte, xerostomía y alteración del crecimiento facial.

7. Adultos: evaluación temprana, prevención fuerte y vigilancia prolongada

En adultos, la guía enfatiza acceso a atención dental antes, durante y después del cáncer. En pacientes con cáncer de cabeza y cuello, considera esencial que un servicio dental hospitalario especializado forme parte del equipo multidisciplinario.

En adultos, la guía no solo trata prevención e infecciones; también aborda rehabilitación funcional: dentaduras, obturadores, implantes, restauraciones, trismus, xerostomía y soporte prostodóntico especializado cuando corresponde. Durante la terapia activa se evita tratamiento electivo. Después, se individualiza la frecuencia de revisiones y, en pacientes de cabeza y cuello, se acuerda un periodo mínimo de seguimiento por especialista antes de alta a atención primaria.

8. Hemograma: cuándo el diente depende de neutrófilos y plaquetas

Cuando el cáncer o su tratamiento pueden afectar el recuento sanguíneo, el odontólogo no debe actuar solo. Antes de procedimientos invasivos se puede requerir hemograma completo y diálogo con oncología/hematología 24-48 horas antes.

ParámetroUmbral orientativo de la guíaImplicación práctica
Neutrófilos >2,0 x 10^9/LNo se recomienda profilaxis antibiótica de rutina.No significa “riesgo cero”; se mantiene juicio clínico y control de infección local.
Neutrófilos 1,0-2,0 x 10^9/LLiaison con equipo médico sobre necesidad de profilaxis.La decisión depende de infección, procedimiento, medicación, estado general y tendencia del recuento.
Neutrófilos <1,0 x 10^9/LMayor riesgo; coordinar profilaxis o cobertura según equipo médico.Puede requerir antibióticos perioperatorios o posoperatorios, especialmente si no puede diferirse.
Plaquetas >50 x 10^9/LMedidas hemostáticas locales según necesidad.No suele recomendarse transfusión rutinaria si otros factores son favorables, pero se individualiza.
Plaquetas 30-50 x 10^9/LCoordinar extensión, momento y posible soporte hematológico.Usar suturas, celulosa oxidada, ácido tranexámico tópico u otras medidas locales según caso.
Plaquetas <30 x 10^9/LConsultar necesidad de transfusión; diferir si es posible.Si no se puede diferir, planificar soporte hematológico y control estrecho de hemostasia.

Estos valores no deben usarse como “semáforo automático” fuera de contexto. Los umbrales deben interpretarse junto con tendencia del recuento, tipo de procedimiento, presencia de infección, medicación, duración esperada de neutropenia o trombocitopenia y recomendaciones del equipo hematología/oncología.

9. Complicaciones orales clave y manejo odontológico

ComplicaciónQué significa clínicamenteQué debe hacer el odontólogo
MucositisInflamación y ulceración dolorosa de mucosa; puede dificultar hablar, comer y tragar.Educar, monitorizar, usar escalas como WHO, controlar dolor, evitar trauma, considerar crioterapia o PBM según indicación y disponibilidad.
Xerostomía/hiposalivaciónSaliva reducida o alterada; aumenta caries, candidiasis, disfagia, disgeusia y trauma protésico.Flúor intensivo, saliva sustituta o lubricantes, chicles/lozenges sin azúcar, prevención dietética y revisiones frecuentes.
CandidiasisInfección oportunista frecuente en inmunosupresión, xerostomía o uso de prótesis.Confirmar diagnóstico clínico, manejar prótesis, higiene, antifúngicos según contexto y coordinación médica.
ORNHueso irradiado con reparación reducida; riesgo alto tras extracciones o trauma quirúrgico.Evitar extracciones innecesarias post-radioterapia, prevenir caries, valorar endodoncia/restauración y derivar si hay riesgo alto.
MRONJNecrosis asociada a antirresortivos o antiangiogénicos; puede precipitarse por cirugía dentoalveolar.Identificar medicación, evitar cirugía si no es necesaria, informar riesgos y coordinar con equipo médico.
TrismusLimitación de apertura por fibrosis, radioterapia, cirugía o recidiva tumoral.Detectar temprano, descartar recurrencia, indicar ejercicios, fisioterapia o dispositivos si procede.

10. Mucositis: qué sí y qué no debe entenderse

La guía destaca que la mucositis debe medirse y manejarse activamente. La fotobiomodulación tiene evidencia relevante para prevención o reducción de mucositis en poblaciones pediátricas y adultas, pero no debe presentarse como una recomendación aplicable en cualquier consulta dental general: requiere equipamiento, entrenamiento, parámetros específicos, coordinación y protocolos institucionales.

La crioterapia puede ser útil en pacientes cooperadores que reciben ciertas quimioterapias de infusión corta, pero debe evitarse usar paletas azucaradas por el riesgo de caries en poblaciones de alto riesgo. La guía menciona evidencia favorable para miel en tratamiento de mucositis pediátrica, pero no la recomienda por el riesgo cariogénico de aplicaciones tópicas repetidas en niños que ya son de alto riesgo.

La clorhexidina no debe venderse como estrategia preventiva universal de mucositis. Esto no significa que la clorhexidina esté prohibida para toda indicación oral; significa que no debe presentarse como prevención de mucositis cuando la guía hace recomendaciones en contra en ese contexto.

11. ORN y MRONJ: no todo riesgo es igual

El riesgo de ORN/MRONJ no es uniforme. Depende de campo y dosis de radioterapia, mandíbula o maxilar, tipo de fármaco antirresortivo o antiangiogénico, cirugía necesaria, salud oral, xerostomía, tabaco, alcohol, inmunosupresión y capacidad de seguimiento. Por eso una extracción post-radioterapia o en paciente con fármacos de riesgo no debe tratarse como una extracción rutinaria.

Aplicación clínica organizada

Situación clínicaConducta orientativaError que debe evitarse
Paciente recién diagnosticado con cáncerDerivar pronto a evaluación oral/dental; solicitar plan oncológico y decidir urgencias reales.Esperar a que empiece quimioterapia/radioterapia para “ver qué pasa”.
Radioterapia de cabeza y cuello planificadaEvaluar dientes, periodonto, prótesis, higiene, riesgo de caries y necesidad de extracciones con tiempo de cicatrización.Extraer tarde, sin tiempo de cicatrización, o dejar dientes infectados de mal pronóstico.
Quimioterapia activa con dolor dentalCoordinar con oncología, revisar hemograma, diferenciar urgencia real de tratamiento electivo.Tratar invasivamente sin conocer neutrófilos/plaquetas cuando hay riesgo hematológico.
Mucositis dolorosaMedir severidad, proteger mucosa, controlar dolor, mantener higiene atraumática y evitar irritantes.Indicar enjuagues irritantes o culpar al paciente cuando cepillarse duele.
Xerostomía post-radioterapiaFlúor intensivo, lubricación, sustitutos salivales, control dietético, revisiones frecuentes.Limitarse a decir “tome agua” sin prevenir caries de radiación.
Necesidad de extracción post-radioterapiaEvaluar ORN, dosis/campo de radiación, alternativas conservadoras, derivación y medidas preventivas.Tratarla como extracción simple de bajo riesgo.
Niño con terapia oncológica y caries extensaValorar pronóstico, exfoliación, riesgo de infección, posibilidad de restauración definitiva y necesidad de GA coordinada.Aplicar el mismo enfoque conservador que en un niño sano sin considerar inmunosupresión.

Qué NO debe concluirse

No debe concluirsePor qué
Que esta guía británica puede copiarse sin adaptación local.Las rutas, servicios, responsabilidades y recursos dependen del sistema sanitario de cada país.
Que “should” y “consider” tienen la misma fuerza.La guía usa esos términos para reflejar distinta fuerza de recomendación.
Que todos los pacientes con cáncer necesitan el mismo protocolo dental.El manejo depende del tipo de cáncer, terapia, recuentos sanguíneos, radioterapia, edad, riesgo y recursos.
Que todos los dientes dudosos se extraen siempre.Debe individualizarse según pronóstico, tipo de cáncer, terapia, tiempo de cicatrización y riesgo futuro.
Que los niños se manejan como adultos pequeños.Crecimiento, desarrollo dental, exfoliación, cooperación y efectos tardíos modifican la planificación.
Que toda atención dental debe suspenderse durante el cáncer.Lo electivo suele evitarse, pero las urgencias deben tratarse con planificación y coordinación médica.
Que el hemograma reemplaza el juicio clínico.Neutrófilos y plaquetas orientan, pero la decisión depende de infección, procedimiento, tendencia del recuento y equipo médico.
Que PBM se puede indicar sin recursos específicos.Requiere equipo, entrenamiento, parámetros y disponibilidad.
Que la clorhexidina nunca tiene uso oral.La recomendación en contra se refiere a prevención de mucositis en ciertos contextos, no a toda indicación odontológica.
Que la miel es recomendable porque puede ayudar a mucositis.En niños de alto riesgo de caries, la guía no la recomienda por efecto cariogénico.
Que después del alta oncológica termina el seguimiento dental especializado.Muchos pacientes requieren vigilancia prolongada o de por vida según riesgo.

Limitaciones y lectura prudente de la guía

Es una guía clínica amplia, no un ensayo clínico ni una revisión sistemática única sobre una sola intervención.

Fue desarrollada en el contexto del Reino Unido; sus rutas de derivación, recursos y responsabilidades profesionales deben adaptarse a cada país.

Es una actualización de documentos previos y buscó evidencia nueva desde 2017 en adelante; no equivale a una revisión sistemática desde cero para cada complicación oral.

Las recomendaciones integran evidencia, GRADE, consenso experto y revisión externa; no todas tienen la misma fuerza ni la misma certeza.

La guía utiliza términos como “should” y “consider” para reflejar la fuerza de la recomendación; no todas las frases tienen el mismo grado de obligatoriedad clínica.

No existe un protocolo universal de atención dental pre-oncológica aplicable a todos los cánceres y terapias.

Muchas decisiones dependen del plan exacto de oncología: dosis y campo de radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia, trasplante, cirugía y fármacos antirresortivos o antiangiogénicos.

Los umbrales hematológicos deben interpretarse junto con oncología/hematología; no son autorización automática para intervenir.

En niños, la evidencia sobre ORN y MRONJ es limitada; por eso la guía evita hacer recomendaciones específicas fuertes en varias áreas.

La disponibilidad de PBM, fisioterapia, unidades dentales hospitalarias, radiografías, sedación o anestesia general varía entre países y centros.

No debe usarse para reemplazar juicio clínico, interconsulta médica, normativa local ni protocolos institucionales.

Conclusión didáctica

Esta guía enseña que el manejo oral del paciente oncológico debe ser preventivo, coordinado y longitudinal. La consulta dental no empieza cuando aparece el dolor ni termina cuando finaliza la quimioterapia o radioterapia. Debe existir una ruta antes, durante y después del cáncer.

Antes del tratamiento, el odontólogo debe reducir focos de infección, estabilizar dientes mantenibles, extraer dientes de mal pronóstico cuando esté justificado, ajustar prótesis, reforzar prevención y comunicar hallazgos al equipo oncológico. Durante la terapia, debe evitar lo electivo y actuar solo cuando sea necesario, con coordinación médica y hemograma si corresponde. Después de la terapia, debe vigilar efectos tardíos y sostener prevención intensiva, rehabilitación y seguimiento prolongado.

La conclusión debe mantenerse prudente: la guía no entrega un protocolo único para todos los pacientes. Sus recomendaciones dependen de edad, tipo de cáncer, modalidad terapéutica, campo de radiación, recuentos sanguíneos, fármacos, pronóstico dental, riesgo de caries, recursos locales y disponibilidad de equipos especializados.

El aprendizaje práctico para CarpuleNet es claro: en oncología, una boca descuidada puede convertirse en una complicación sistémica, y una decisión dental mal planificada puede generar consecuencias graves. La odontología oncológica segura no consiste solo en saber hacer tratamientos; consiste en saber cuándo hacerlos, cuándo no hacerlos, con quién coordinarlos y cómo prevenir que la boca interrumpa la lucha del paciente contra el cáncer.

Bibliografía y enlace de acceso

Formato Vancouver

Faculty of Dental Surgery, Royal College of Surgeons of England. The Oral & Dental Management of Patients Before, During and After Cancer Therapy. London: Royal College of Surgeons of England; February 2026. v.10/02/26.

Formato APA

Faculty of Dental Surgery, Royal College of Surgeons of England. (2026). The oral & dental management of patients before, during and after cancer therapy (v.10/02/26). Royal College of Surgeons of England.

Enlace de acceso

https://www.rcseng.ac.uk/dental-faculties/fds/publications-guidelines/clinical-guidelines