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Patología Oral y MaxilofacialThe Saudi Dental Journal2026

PREVALENCIA GLOBAL DE QUISTES ODONTOGÉNICOS

¿Qué quistes odontogénicos son más frecuentes, dónde aparecen y por qué importan en la práctica clínica?

Este artículo es una revisión sistemática que reunió estudios publicados entre 2000 y 2024 para describir la prevalencia mundial de los quistes odontogénicos. Incluyó 17 estudios procedentes de diferentes regiones y con muestras institucionales o poblacionales grandes. La prevalencia global calculada fue de 13,8 %, pero este número debe interpretarse con mucha prudencia: no proviene de un metaanálisis formal, sino de un promedio ponderado por tamaño muestral, porque los estudios eran muy heterogéneos. La enseñanza central es clara: los quistes odontogénicos son lesiones frecuentes de los maxilares, generalmente benignas y de crecimiento lento, pero pueden producir destrucción ósea, desplazamiento dental, expansión cortical, infección secundaria y, en casos avanzados, fracturas patológicas. Muchos permanecen asintomáticos durante bastante tiempo y se detectan por radiografías o por hallazgos clínicos tardíos. Los quistes radiculares fueron el subtipo más común en casi todas las regiones, seguidos por los quistes dentígeros. Esto tiene una lectura clínica muy importante: una parte relevante de la carga mundial de quistes odontogénicos está relacionada con infección pulpar, periodontitis apical, caries no tratada, restos radiculares o dientes con mal pronóstico. Es decir, no son solo una curiosidad de patología oral; son una consecuencia directa de fallas preventivas, diagnóstico tardío y tratamiento odontológico insuficiente. El artículo también muestra que la distribución no es idéntica en todos los países. En algunas regiones predominó la zona anterior maxilar; en otras, la mandíbula posterior. Estas diferencias pueden deberse a patrones reales de enfermedad, pero también a cómo se toman las radiografías, cómo se remiten las biopsias, cómo se clasifican las lesiones y qué tan accesible es la atención odontológica. Idea clave Un quiste odontogénico no debe interpretarse solo como una “bolita en el hueso”. Es una cavidad patológica originada en tejidos odontogénicos que puede revelar infección crónica, alteraciones del desarrollo dental, dientes incluidos o fallas de seguimiento clínico-radiográfico.

DOI: 10.1007/s44445-026-00127-1Fuente originalPublicado: 20 de agosto de 2026
Patología Oral y Maxilofacial
Patología maxilar

PREVALENCIA GLOBAL DE QUISTES ODONTOGÉNICOS

¿Qué quistes odontogénicos son más frecuentes, dónde aparecen y por qué importan en la práctica clínica?

2. Respuesta rápida

Este artículo es una revisión sistemática que reunió estudios publicados entre 2000 y 2024 para describir la prevalencia mundial de los quistes odontogénicos. Incluyó 17 estudios procedentes de diferentes regiones y con muestras institucionales o poblacionales grandes. La prevalencia global calculada fue de 13,8 %, pero este número debe interpretarse con mucha prudencia: no proviene de un metaanálisis formal, sino de un promedio ponderado por tamaño muestral, porque los estudios eran muy heterogéneos.

La enseñanza central es clara: los quistes odontogénicos son lesiones frecuentes de los maxilares, generalmente benignas y de crecimiento lento, pero pueden producir destrucción ósea, desplazamiento dental, expansión cortical, infección secundaria y, en casos avanzados, fracturas patológicas. Muchos permanecen asintomáticos durante bastante tiempo y se detectan por radiografías o por hallazgos clínicos tardíos.

Los quistes radiculares fueron el subtipo más común en casi todas las regiones, seguidos por los quistes dentígeros. Esto tiene una lectura clínica muy importante: una parte relevante de la carga mundial de quistes odontogénicos está relacionada con infección pulpar, periodontitis apical, caries no tratada, restos radiculares o dientes con mal pronóstico. Es decir, no son solo una curiosidad de patología oral; son una consecuencia directa de fallas preventivas, diagnóstico tardío y tratamiento odontológico insuficiente.

El artículo también muestra que la distribución no es idéntica en todos los países. En algunas regiones predominó la zona anterior maxilar; en otras, la mandíbula posterior. Estas diferencias pueden deberse a patrones reales de enfermedad, pero también a cómo se toman las radiografías, cómo se remiten las biopsias, cómo se clasifican las lesiones y qué tan accesible es la atención odontológica.

Idea clave Un quiste odontogénico no debe interpretarse solo como una “bolita en el hueso”. Es una cavidad patológica originada en tejidos odontogénicos que puede revelar infección crónica, alteraciones del desarrollo dental, dientes incluidos o fallas de seguimiento clínico-radiográfico.

3. Conocimientos previos para comprender el artículo

3.1 ¿Qué es un quiste odontogénico?

Un quiste odontogénico es una cavidad patológica que se forma dentro de los huesos maxilares a partir de epitelio relacionado con el desarrollo dental. Generalmente contiene líquido, material semisólido o contenido inflamatorio, y está revestido por epitelio. Su origen odontogénico significa que nace de estructuras que participaron en la formación del diente o de sus tejidos de soporte.

Los restos epiteliales de Malassez, ubicados en el ligamento periodontal, pueden proliferar ante inflamación periapical y originar quistes radiculares. Los restos de la lámina dental o restos de Serres pueden participar en lesiones de desarrollo. El epitelio reducido del órgano del esmalte, alrededor de la corona de un diente no erupcionado, puede asociarse con quistes dentígeros.

3.2 Clasificación clínica útil

GrupoOrigen principalEjemplosLectura clínica
InflamatoriosInflamación crónica de origen pulpar o periodontal, especialmente por necrosis pulpar y lesión periapical.Quiste radicular, quiste residual, quiste paradental.Suelen relacionarse con caries profunda, trauma, fracaso endodóntico, restos radiculares o infección persistente.
Del desarrolloAlteraciones del desarrollo dentario o del epitelio odontogénico sin inflamación inicial como causa dominante.Quiste dentígero, quiste odontogénico queratoquístico, quiste lateral periodontal, quiste de erupción.Se asocian con dientes incluidos, folículos pericoronarios, alteraciones eruptivas o hallazgos radiográficos inesperados.

3.3 Diferencia entre quiste radicular y quiste dentígero

El quiste radicular aparece en relación con el ápice de un diente necrótico o infectado. Por eso, siempre debe analizarse la vitalidad pulpar, historia de caries, restauraciones profundas, dolor previo, fístula, tratamiento endodóntico y presencia de lesión periapical. No se diagnostica solo por ver una imagen radiolúcida apical; se interpreta junto con la clínica y, cuando se elimina quirúrgicamente, con histopatología.

El quiste dentígero se relaciona con la corona de un diente no erupcionado o incluido, como terceros molares, caninos o premolares. Radiográficamente suele verse como una radiolucidez pericoronaria bien delimitada. El punto clave es diferenciar un folículo dental aumentado de tamaño de un quiste real, porque el plan de tratamiento puede cambiar.

3.4 ¿Por qué pueden pasar desapercibidos?

Muchos quistes crecen lentamente y no producen dolor mientras no se infecten o no expandan mucho el hueso. El paciente puede sentirse normal aunque exista una lesión ósea considerable. Por eso, el odontólogo debe revisar radiografías con una mirada diagnóstica completa: no solo buscar caries o nivel óseo, sino también evaluar ápices, folículos, corticales, conducto mandibular, seno maxilar, dientes incluidos y simetría de los maxilares.

4. Ahora sí, pasemos directamente a lo que dice el artículo

4.1 Qué buscó la revisión

Los autores quisieron reunir evidencia mundial sobre quistes odontogénicos, no únicamente sobre los tres quistes más frecuentes. El objetivo fue estimar su prevalencia global, describir qué subtipos predominan, revisar edad, sexo y localización anatómica, y señalar diferencias regionales. El artículo se justifica porque la revisión previa de Johnson et al. de 2014 estaba más limitada y no cubría todos los tipos de quistes odontogénicos.

4.2 Qué estudios incluyó

La revisión incluyó 17 estudios observacionales, principalmente retrospectivos. Los estudios procedían de México, Turquía, Italia, Arabia Saudita, India, Irán, Reino Unido, Indonesia, Brasil y Libia. Las muestras fueron muy variables, desde series relativamente pequeñas hasta grandes registros de patología oral. Esta amplitud permite observar patrones globales, pero también introduce heterogeneidad importante.

El artículo buscó estudios que reportaran quistes odontogénicos según clasificación de la OMS, con datos suficientes de prevalencia, diagnóstico y demografía. Se excluyeron reportes de caso, revisiones narrativas, estudios con muestras pequeñas, datos incompletos o estudios que mezclaban quistes odontogénicos con tumores odontogénicos sin separación clara.

Punto metodológico importante El artículo se presenta como revisión sistemática, pero no realizó un metaanálisis formal. Los autores consideraron que la heterogeneidad era demasiado alta y prefirieron una síntesis descriptiva con prevalencia ponderada por tamaño muestral.

5. Resultados principales explicados

5.1 Prevalencia global

La prevalencia global calculada fue de 13,8 %. Este valor no debe leerse como que “13,8 % de toda la población mundial tiene quistes odontogénicos”. Más bien representa una estimación basada en los estudios incluidos, muchos de ellos procedentes de servicios de patología oral, hospitales o centros de referencia. En esos contextos, la proporción de quistes entre las lesiones evaluadas puede ser mayor que en población general.

ResultadoDato del artículoCómo interpretarlo clínicamente
Prevalencia global ponderada13,8 %Estimación descriptiva basada en estudios heterogéneos; útil para reconocer carga clínica, no para predecir riesgo individual.
Rango entre estudios3,5 % a 79,8 %La variabilidad es muy amplia; algunos estudios probablemente reflejan sesgo de referencia o selección de casos.
Número de estudios incluidos17 estudiosLa evidencia es amplia geográficamente, pero no uniforme en métodos ni en calidad de reporte.
Diseño predominanteRetrospectivoDepende de registros existentes, diagnósticos previos y forma de codificación histopatológica.

5.2 Quistes más frecuentes

Los quistes radiculares fueron los más frecuentes en casi todos los estudios, representando aproximadamente entre 40 % y 85 % de los quistes odontogénicos. Esta dominancia tiene una explicación odontológica directa: el quiste radicular suele ser una consecuencia de inflamación crónica por necrosis pulpar, generalmente derivada de caries profunda, trauma, filtración restauradora o infección periapical persistente.

Los quistes dentígeros ocuparon de forma constante el segundo lugar, con frecuencias aproximadas entre 10 % y 30 %. Su importancia clínica se relaciona con dientes incluidos o no erupcionados, especialmente terceros molares, caninos y premolares. La presencia de un quiste dentígero puede modificar la indicación de extracción, enucleación, marsupialización o seguimiento.

Los quistes odontogénicos queratoquísticos mostraron una variabilidad geográfica notable. En algunos estudios fueron raros, mientras que en otros superaron el 20 %. Esto puede deberse a diferencias reales, pero también a cambios en clasificación OMS, criterios histopatológicos, centros de referencia y presencia de síndromes como Gorlin-Goltz en determinados contextos.

SubtipoFrecuencia general observadaClave clínica para sospecharlo
Quiste radicularEl más frecuente; en varios estudios 40–85 %.Radiolucidez apical asociada a diente no vital, caries profunda, restauración filtrada, fístula o lesión periapical crónica.
Quiste dentígeroSegundo más frecuente; alrededor de 10–30 %.Radiolucidez alrededor de la corona de un diente incluido o no erupcionado; evaluar tamaño folicular, relación con raíces y estructuras anatómicas.
Quiste odontogénico queratoquísticoMuy variable según región y criterios diagnósticos.Lesión radiolúcida que puede crecer en sentido anteroposterior con poca expansión; tendencia a recurrencia y necesidad de diagnóstico histológico.
Quiste residualMenos frecuente.Lesión persistente en zona edéntula donde se extrajo un diente con patología periapical previa.
Quistes laterales, paradentales, de erupción o gingivalesGlobalmente poco frecuentes.Dependen de localización, edad, relación con erupción, inflamación pericoronaria o tejido gingival.

5.3 Edad, sexo y localización

Los quistes odontogénicos se diagnosticaron con mayor frecuencia en adultos jóvenes y de mediana edad, especialmente entre la segunda y cuarta décadas. Esto no significa necesariamente que esas edades sean biológicamente “más vulnerables”, sino que en ese periodo se acumulan factores como caries no tratada, dientes incluidos, tratamientos tardíos, extracciones y mayor probabilidad de diagnóstico radiográfico.

La mayoría de estudios mostró predominio masculino, aunque en algunos países la distribución fue equilibrada o incluso con mayor proporción femenina. Este patrón puede reflejar diferencias en acceso a consulta, hábitos, prevalencia de caries, traumatismos, conducta preventiva o sesgos de registro.

La localización anatómica fue variable. En algunos estudios predominó la región anterior del maxilar, compatible con la frecuencia de lesiones periapicales de incisivos superiores. En otros, especialmente de Asia y Medio Oriente, se reportó mayor afectación mandibular posterior, posiblemente relacionada con molares, terceros molares, dientes incluidos y patrones de referencia quirúrgica.

6. Interpretación odontológica profunda

6.1 El predominio del quiste radicular habla de prevención

Que el quiste radicular sea el más frecuente no es un dato aislado de patología oral. Es una señal de que la infección dental crónica sigue siendo una causa central de lesiones quísticas maxilares. Cuando una caries profunda avanza hasta necrosis pulpar y la infección periapical se mantiene, los restos epiteliales de Malassez pueden proliferar y formar un quiste. Por eso, prevenir caries, diagnosticar lesiones profundas, hacer endodoncia o extracción oportuna y controlar radiográficamente lesiones periapicales no resueltas puede reducir la carga de quistes inflamatorios.

6.2 El quiste dentígero obliga a vigilar dientes incluidos

El segundo lugar constante del quiste dentígero recuerda que los dientes incluidos no deben abandonarse sin seguimiento. Un tercer molar incluido, un canino ectópico o un premolar no erupcionado pueden tener un folículo aparentemente inocente, pero si el espacio pericoronario aumenta o la lesión desplaza dientes, reabsorbe raíces, expande corticales o se acerca a estructuras anatómicas, debe considerarse patología quística y confirmarse con estudio histopatológico cuando se trata quirúrgicamente.

6.3 No todo quiste radiográfico se maneja igual

La radiografía orienta, pero no reemplaza la histopatología. Un área radiolúcida puede parecer quiste radicular, granuloma periapical, quiste dentígero, queratoquiste, lesión tumoral odontogénica o incluso una lesión no odontogénica. La decisión clínica debe integrar vitalidad pulpar, relación con la corona o ápice dental, edad, síntomas, velocidad de crecimiento, expansión, bordes, contenido, ubicación y hallazgos quirúrgicos.

7. Aplicación práctica para el odontólogo

Situación clínicaQué pensarAcción prudente
Radiolucidez apical amplia en diente con necrosis pulparPuede ser granuloma o quiste radicular; no basta mirar tamaño.Evaluar vitalidad, restaurabilidad, endodoncia previa, signos de infección y necesidad de seguimiento radiográfico o cirugía.
Radiolucidez pericoronaria en diente incluidoPuede ser folículo aumentado o quiste dentígero.Medir, comparar, valorar expansión/desplazamiento y planificar extracción, marsupialización, enucleación o seguimiento según caso.
Lesión radiolúcida mandibular posterior aparentemente silenciosaConsiderar queratoquiste, dentígero, radicular lateral o lesión tumoral.No retrasar derivación si crece, desplaza dientes, adelgaza corticales o se aproxima al conducto dentario.
Lesión en zona edéntula antiguaPuede ser quiste residual asociado a patología previa no eliminada.Solicitar imagen adecuada y considerar diagnóstico quirúrgico-histológico si persiste o aumenta.
Paciente con múltiples lesiones o quistes recurrentesPensar en síndromes, especialmente si hay OKC múltiples.Interrogar antecedentes, examinar piel/esqueleto/familia y derivar para estudio especializado.
Lesión aparentemente “benigna” pero grandeAunque sea quística, puede destruir hueso o producir fractura.Planificar con imagen, biopsia/histología, control de estructuras vecinas y seguimiento posoperatorio.

Regla práctica Toda lesión quística removida quirúrgicamente debe enviarse a histopatología. La apariencia clínica o radiográfica puede orientar, pero no debe sustituir el diagnóstico microscópico.

8. Qué NO debe concluirse

No concluirPor qué
Que el 13,8 % sea el riesgo individual de cualquier paciente.Es una estimación ponderada de estudios heterogéneos, muchos de ellos basados en registros de patología o centros de referencia.
Que todos los países tengan la misma prevalencia.El artículo muestra marcada variabilidad geográfica y diferencias en diagnóstico, acceso a atención y criterios de reporte.
Que todo quiste odontogénico sea agresivo.La mayoría son benignos y de crecimiento lento, pero pueden causar daño si se diagnostican tarde.
Que toda radiolucidez apical sea quiste radicular.Puede ser granuloma, cicatriz, lesión inflamatoria activa, lesión tumoral u otra patología. La clínica y la histología son esenciales.
Que el quiste dentígero siempre obliga al mismo tratamiento.El manejo depende de tamaño, edad, diente asociado, desplazamiento, riesgo anatómico, infección y posibilidad de erupción.
Que los OKC sean comparables sin considerar la clasificación usada.Los cambios históricos de clasificación OMS y criterios histológicos pueden alterar la frecuencia reportada.
Que la revisión demuestre causas genéticas o ambientales específicas.El estudio describe prevalencia y distribución, pero no prueba causalidad de los patrones regionales.

9. Limitaciones del artículo

La revisión no realizó un metaanálisis formal debido a la heterogeneidad de diseños, poblaciones, criterios diagnósticos, tamaño muestral y forma de reporte. Por eso, la prevalencia global de 13,8 % debe entenderse como una síntesis descriptiva ponderada, no como un efecto combinado de modelo estadístico.

La mayoría de estudios fueron retrospectivos, por lo que dependen de la calidad de registros clínicos, reportes de patología, codificación diagnóstica y disponibilidad de datos demográficos.

Hubo poca representación de algunas regiones, especialmente África, salvo Libia. Esto limita la generalización mundial real.

Algunos estudios incluyeron tanto quistes odontogénicos como no odontogénicos, aunque intentaron separar categorías. Otros pudieron variar en el uso exacto de la clasificación OMS.

La prevalencia extremadamente alta de algunos estudios pequeños probablemente refleja sesgo de referencia o selección de casos, no necesariamente prevalencia poblacional real.

Las comparaciones históricas son difíciles porque la clasificación de algunas entidades, especialmente el queratoquiste odontogénico, ha cambiado con el tiempo.

El artículo no analiza en profundidad tratamiento, recurrencia, complicaciones, tamaño de las lesiones, técnicas quirúrgicas ni desenlaces posoperatorios. Su enfoque principal es epidemiológico.

10. Conclusión simple

Los quistes odontogénicos son lesiones frecuentes de los maxilares y su prevalencia global, según esta revisión sistemática, fue estimada en 13,8 %. Sin embargo, ese valor no debe interpretarse como una cifra fija universal, porque los estudios incluidos fueron muy diferentes entre sí. La utilidad principal del artículo es mostrar patrones: los quistes radiculares son los más comunes, los quistes dentígeros ocupan el segundo lugar y los queratoquistes muestran mucha variabilidad regional y diagnóstica.

La conclusión clínica más importante es que muchos quistes odontogénicos pueden relacionarse con problemas detectables: caries profundas, necrosis pulpar, infección periapical crónica, dientes incluidos, restos radiculares o falta de seguimiento radiográfico. Por eso, la prevención, el diagnóstico temprano y el envío de muestras a histopatología son pilares fundamentales.

Un quiste odontogénico puede parecer una lesión benigna y silenciosa, pero si crece sin diagnóstico puede desplazar dientes, destruir hueso, expandir corticales, infectarse o complicar el tratamiento quirúrgico. El odontólogo debe aprender a sospecharlo, interpretar su relación con dientes y estructuras anatómicas, y derivar o tratar con criterio clínico y patológico.

11. Conclusión final para CarpuleNet

Este artículo enseña que la verdadera importancia de los quistes odontogénicos no está solo en conocer sus nombres, sino en entender qué representan dentro de la historia odontológica del paciente. Un quiste radicular puede representar una caries no controlada. Un quiste dentígero puede representar un diente incluido sin seguimiento. Un queratoquiste puede representar una lesión con comportamiento más complejo que requiere diagnóstico preciso y vigilancia.

Para CarpuleNet, el mensaje práctico es directo: cada radiografía debe leerse con intención diagnóstica, cada lesión quística debe interpretarse según su relación con el diente y cada muestra quirúrgica debe tener confirmación histopatológica. La patología oral no empieza en el laboratorio; empieza cuando el odontólogo reconoce que una imagen radiolúcida no es un hallazgo menor.

12. Aprendizaje práctico único

Pregunta que debe quedar en la mente del lector Cuando vea una radiolucidez en maxilar o mandíbula, el odontólogo no debe preguntarse solo “¿será un quiste?”, sino: ¿de qué diente viene?, ¿está asociado a infección o a desarrollo?, ¿está creciendo?, ¿está desplazando estructuras?, ¿requiere histopatología?, ¿qué pasará si lo observo sin control?

13. Bibliografía

APA 7: Salihu, B., Ahmedi, J., Ademi Abdyli, R., Reçica, B., Shkreta, M., & Jerliu, N. (2026). Global prevalence of odontogenic cysts: A systematic review. The Saudi Dental Journal, 38, 23. https://doi.org/10.1007/s44445-026-00127-1

Vancouver: Salihu B, Ahmedi J, Ademi Abdyli R, Reçica B, Shkreta M, Jerliu N. Global prevalence of odontogenic cysts: a systematic review. Saudi Dent J. 2026;38:23. doi: 10.1007/s44445-026-00127-1.