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PROBIÓTICOS EN PERIODONTITIS

Qué sabemos sobre Lactobacillus plantarum y Lactobacillus brevis como coadyuvantes de la terapia mecánica periodontal

Este artículo revisa si dos cepas probióticas, Lactobacillus plantarum y Lactobacillus brevis, pueden ayudar como complemento de la terapia periodontal no quirúrgica. La idea no es reemplazar el raspado, el alisado radicular ni la remoción mecánica profesional de placa, sino estudiar si un probiótico puede modular la biopelícula subgingival y la respuesta inflamatoria después de la instrumentación. La evidencia encontrada fue pequeña: solo se incluyeron tres ensayos clínicos aleatorizados, con muestras reducidas, diferentes estadios de periodontitis y formas de aplicación distintas. El beneficio más claro apareció cuando el probiótico se aplicó como gel subgingival en periodontitis estadio I–II, con mejoras de profundidad de sondaje y nivel de inserción a corto plazo. En periodontitis estadio III–IV o patrón molar-incisivo, los resultados fueron inconsistentes y muchas diferencias frente al control no fueron estadísticamente significativas. La conclusión prudente es que L. plantarum y L. brevis son posibles complementos biológicos, especialmente como gel subgingival en casos iniciales, pero todavía no son un tratamiento rutinario obligatorio ni una alternativa a una terapia periodontal bien realizada.

DOI: 10.1186/s12903-026-08032-zFuente originalPublicado: 21 de agosto de 2026
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PROBIÓTICOS EN PERIODONTITIS

Qué sabemos sobre Lactobacillus plantarum y Lactobacillus brevis como coadyuvantes de la terapia mecánica periodontal

MICROBIOTAPROBIÓTICOSCOADYUVANCIA
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1. Conocimientos previos para comprender el artículo

1.1. Periodontitis: no es solo “sarro debajo de la encía”

La periodontitis es una enfermedad inflamatoria crónica inducida por biopelícula. Empieza con una comunidad microbiana organizada sobre el diente y dentro del surco gingival, pero el daño clínico real aparece cuando la respuesta del huésped se vuelve persistente y destructiva. Por eso el tratamiento periodontal no puede entenderse solo como “quitar bacterias”; también busca reducir inflamación, devolver estabilidad ecológica al biofilm y mantener al paciente en control a largo plazo.

En una boca sana, la microbiota oral vive en equilibrio con los tejidos. En periodontitis ocurre disbiosis: algunas bacterias anaerobias y gramnegativas ganan ventaja, se favorece la inflamación crónica y se activan vías que destruyen colágeno, ligamento periodontal y hueso alveolar.

1.2. Qué es PMPR y por qué sigue siendo la base

PMPR significa remoción mecánica profesional de placa. En la práctica clínica corresponde al control profesional del biofilm supra y subgingival, con instrumentación para remover placa y cálculo. Es la base del tratamiento periodontal no quirúrgico porque interrumpe la biopelícula patógena y permite que el tejido reduzca inflamación.

Pero PMPR tiene límites: en bolsas profundas, furcas, anatomías radiculares complejas o superficies difíciles, la instrumentación puede no eliminar por completo el ecosistema subgingival alterado. Por eso se investigan terapias adjuntas, como antimicrobianos locales, láseres, moduladores del huésped y probióticos.

1.3. Qué buscan los probióticos en periodoncia

Un probiótico es un microorganismo vivo que, administrado en cantidad adecuada, puede aportar beneficio al huésped. En periodoncia, el objetivo teórico no es “colonizar para siempre” la bolsa periodontal, sino producir efectos funcionales transitorios: competir con bacterias patógenas, interferir con la biopelícula, liberar metabolitos antimicrobianos y modular la inflamación local.

Lactobacillus plantarum y Lactobacillus brevis han sido estudiados porque pueden producir ácidos orgánicos, bacteriocinas y otros compuestos que dificultan el crecimiento de algunos patógenos periodontales. Además, se les atribuyen efectos inmunomoduladores, como reducción de mediadores proinflamatorios y aumento de señales antiinflamatorias como IL-10. Aun así, estos mecanismos no significan automáticamente eficacia clínica robusta.

1.4. Por qué importa la forma de aplicación

Un probiótico puede administrarse como gel subgingival, lozenge/pastilla oral, enjuague u otra forma. En periodontitis, la localización importa mucho: una bolsa periodontal profunda es un nicho subgingival cerrado, húmedo y con baja tensión de oxígeno. Aplicar un gel directamente en la bolsa puede concentrar el producto en el sitio que se quiere modular. Una pastilla oral, en cambio, actúa de forma más general y puede no alcanzar de manera suficiente el fondo de la bolsa.

Por eso el mensaje de este artículo no es “los probióticos sirven o no sirven”, sino algo más fino: la respuesta puede depender de la cepa, la dosis, la forma de aplicación, el estadio periodontal y la profundidad de la lesión.

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2. Ahora sí, pasemos directamente a lo que dice el artículo

La revisión incluyó únicamente ensayos clínicos aleatorizados que evaluaron L. plantarum y L. brevis como complemento de PMPR en pacientes con periodontitis. Al final, solo tres estudios cumplieron criterios. Esto ya marca una primera lectura clínica: el tema es prometedor, pero la evidencia disponible todavía es limitada.

Los estudios no fueron iguales entre sí. Uno evaluó pacientes con periodontitis estadio I–II grado A y bolsas de hasta 5 mm; otro incluyó periodontitis estadio III grado C con patrón molar-incisivo; y otro incluyó periodontitis estadio III–IV. También variaron el seguimiento, los desenlaces y la forma de aplicar los probióticos.

EstudioTipo de pacienteCómo se aplicó el probióticoQué ocurrió clínicamente
Nasr et al. 202318 pacientes mujeres con periodontitis estadio I–II, grado A; PPD ≤ 5 mm.Gel subgingival con L. plantarum y L. brevis como dosis única después de PMPR.Mostró el resultado más favorable: mayor reducción de PPD y mejor CAL frente al control a 3 meses; también aumentó IL-10.
Ibrahim et al. 202422 pacientes con periodontitis estadio III, grado C, patrón molar-incisivo.Gel subgingival con ambas cepas en sitios molares/incisivos después de PMPR.Hubo mejorías dentro de cada grupo, pero las diferencias frente al control no fueron estadísticamente significativas.
Pudgar et al. 202140 pacientes con periodontitis estadio III–IV y profundidad ≥ 5 mm.Gel subgingival más lozenges probióticos diarios durante 3 meses.No mostró ventaja clara en PPD, CAL ni BOP frente al control; aunque bajó GBI, hubo más sitios residuales enfermos en el grupo probiótico.
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3. Resultados principales explicados clínicamente

3.1. Todos mejoraron con PMPR, con o sin probiótico

Un punto clave es que los parámetros clínicos mejoraron en todos los grupos. Esto confirma que la terapia mecánica sigue siendo el pilar real del tratamiento. El probiótico, cuando mostró beneficio, lo hizo como complemento, no como sustituto.

Clínicamente, esto significa que ningún gel, pastilla o suplemento compensa una instrumentación deficiente, una higiene pobre, cálculo residual, tabaquismo activo, diabetes mal controlada o falta de mantenimiento periodontal.

3.2. El beneficio fue más claro en enfermedad inicial

El estudio con periodontitis estadio I–II fue el que mostró resultados más favorables: a los 3 meses, el grupo con probiótico tuvo mayor reducción de profundidad de sondaje y mejor nivel de inserción clínica que el grupo control. Esto sugiere que una lesión menos destruida, con bolsas moderadas y menor complejidad estructural, puede ser un ambiente más favorable para que una terapia moduladora tenga efecto medible.

En cambio, cuando la periodontitis ya es estadio III–IV, el problema no es solo inflamación activa. También existe pérdida estructural, anatomía compleja, defectos profundos, movilidad, furcas, migración dentaria o sitios con peor pronóstico. En ese contexto, un probiótico difícilmente puede producir cambios grandes si el defecto anatómico y la complejidad clínica dominan el pronóstico.

3.3. Gel subgingival: la forma de aplicación más coherente

La aplicación subgingival parece tener más sentido clínico que la administración sistémica o combinada sin control local claro, porque coloca el probiótico directamente en el ambiente periodontal que se intenta modular. En esta revisión, el resultado más consistente se observó con gel subgingival en enfermedad inicial.

Sin embargo, “más coherente” no significa “ya demostrado de forma definitiva”. Los estudios son pocos, pequeños y con seguimiento corto. Por eso el gel subgingival puede considerarse una posibilidad futura o complementaria, no un protocolo universal obligatorio.

3.4. IL-10: una señal interesante, pero no suficiente

IL-10 es una citocina antiinflamatoria. Cuando aumenta, puede indicar que el ambiente local se está desplazando hacia una respuesta menos destructiva. En el estudio de Nasr, IL-10 aumentó más en el grupo con probiótico. Esto es interesante porque conecta la mejoría clínica con una posible modulación del huésped.

Pero este dato proviene de un estudio pequeño y a corto plazo. No permite afirmar que el probiótico modifique de manera estable la inmunología periodontal ni que reduzca pérdida dentaria, necesidad de cirugía o recurrencia a largo plazo.

3.5. Certeza de la evidencia

La revisión calificó la certeza de la evidencia como baja para PPD, CAL y parámetros de sangrado, y muy baja para IL-10. Esto significa que la confianza en el tamaño real del efecto es limitada y que nuevos estudios podrían cambiar las conclusiones.

DesenlaceQué mostró la revisiónCómo debe interpretarse
PPDMejoría en todos los grupos; beneficio adicional claro solo en un estudio inicial.Puede mejorar con probiótico subgingival, pero la evidencia es baja.
CALMejora mayor en el estudio de enfermedad inicial; resultados mixtos en enfermedad avanzada.No se puede afirmar ganancia clínica consistente en todos los pacientes.
Sangrado/índices gingivalesMejorías variables, con resultados no siempre superiores al control.El control de biofilm y PMPR siguen siendo determinantes.
IL-10Aumentó en un estudio con probiótico.Señal biológica interesante, pero evidencia muy baja.
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4. Interpretación odontológica: qué nos enseña realmente

La enseñanza principal no es que todos los pacientes con periodontitis deban recibir probióticos. La enseñanza es que la periodontitis es una enfermedad ecológica e inflamatoria, y que las terapias futuras probablemente intentarán modular tanto la microbiota como la respuesta del huésped.

L. plantarum y L. brevis son cepas con plausibilidad biológica: pueden interferir con patógenos, producir metabolitos antimicrobianos, influir en citocinas y reforzar barrera epitelial. Pero la plausibilidad biológica no equivale a evidencia clínica definitiva. En odontología, una intervención debe demostrar que mejora resultados relevantes, de forma reproducible, en pacientes reales y durante suficiente tiempo.

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5. Aplicación práctica para el odontólogo

Situación clínicaQué pensarAcción prudente
Periodontitis estadio I–II con bolsas moderadasEs el escenario donde el gel subgingival mostró la señal más favorable.Priorizar PMPR, higiene y reevaluación; considerar probiótico solo como complemento si existe protocolo y disponibilidad.
Periodontitis estadio III–IVLa enfermedad avanzada tiene defectos estructurales y complejidad que el probiótico no puede resolver solo.Plan periodontal integral: instrumentación, control de riesgo, posible cirugía/regeneración, mantenimiento y enfoque interdisciplinario.
Paciente que pregunta por probióticos oralesNo todo probiótico comercial tiene las mismas cepas, dosis, forma de liberación ni evidencia periodontal.Explicar que no reemplaza tratamiento; evitar prometer cierre de bolsas o regeneración por tomar pastillas.
Sitios profundos después de PMPRLa persistencia de bolsa puede deberse a cálculo residual, anatomía, furca, defecto vertical o mala higiene.Reevaluar clínicamente antes de añadir productos; considerar acceso quirúrgico o terapia avanzada cuando esté indicado.
Uso de gel subgingivalLa aplicación local tiene sentido porque actúa en el nicho periodontal.Debe hacerse con aislamiento relativo, control de placa, seguimiento y sin convertirlo en sustituto de la instrumentación.
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6. Qué NO debe concluirse

No concluirPor qué
Que los probióticos reemplazan el raspado o la instrumentación periodontal.Todos los estudios usaron PMPR como base. El probiótico fue un complemento.
Que L. plantarum y L. brevis sirven igual en todos los estadios.El beneficio fue más claro en periodontitis estadio I–II; en estadio III–IV la evidencia fue inconsistente.
Que cualquier probiótico comercial tiene efecto periodontal.La eficacia probiótica es cepa-específica, dosis-específica y depende de la forma de administración.
Que el gel subgingival ya debe indicarse de rutina.Solo hay tres ensayos pequeños y heterogéneos; la certeza de evidencia fue baja o muy baja.
Que aumentar IL-10 prueba curación periodontal estable.IL-10 es una señal biológica interesante, pero no demuestra estabilidad a largo plazo ni reducción de pérdida dentaria.
Que los probióticos evitan cirugía periodontal.La revisión no evaluó reducción de necesidad quirúrgica ni resultados avanzados como supervivencia dentaria.
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7. Limitaciones importantes del artículo

Solo se incluyeron tres ensayos clínicos aleatorizados, con un número total pequeño de pacientes.

Los estudios variaron en estadio periodontal, forma de aplicación, seguimiento y desenlaces, por lo que no se realizó metaanálisis.

La certeza de la evidencia fue baja para desenlaces clínicos y muy baja para IL-10.

Los seguimientos fueron cortos, de 1 a 9 meses; no se sabe si el beneficio se mantiene a largo plazo.

No se evaluaron desenlaces fuertes como pérdida dentaria, necesidad de cirugía, estabilidad periodontal durante años o calidad de vida.

La mejoría biológica propuesta se apoya en mecanismos plausibles, pero los ensayos clínicos no midieron de forma completa todas esas vías moleculares.

El estudio con resultados favorables fue pequeño y en enfermedad inicial, por lo que no debe extrapolarse a periodontitis avanzada.

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8. Conclusión simple

Esta revisión sugiere que Lactobacillus plantarum y Lactobacillus brevis podrían aportar beneficios clínicos cortos cuando se aplican como gel subgingival junto con PMPR, sobre todo en periodontitis estadio I–II. El efecto parece menos claro en periodontitis avanzada, donde la destrucción estructural y la complejidad clínica pueden superar la capacidad de una terapia moduladora local.

La evidencia todavía es limitada. No hay base suficiente para indicar estos probióticos como tratamiento estándar universal ni para reemplazar la terapia periodontal convencional. Su papel, por ahora, debe entenderse como complemento potencial, dependiente de cepa, forma de aplicación, estadio periodontal y control clínico del paciente.

La conclusión clínica más útil es prudente: primero se controla la causa principal mediante higiene, PMPR, instrumentación de calidad y mantenimiento. Después, en casos seleccionados, puede investigarse o considerarse una terapia biológica adjunta, siempre sin prometer regeneración ni estabilidad que la evidencia todavía no demuestra.

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9. Conclusión final para CarpuleNet

Los probióticos en periodoncia son interesantes porque obligan a pensar la enfermedad más allá del cálculo y la bolsa. La periodontitis es una alteración de biofilm, inmunidad, tejidos y hábitos; por eso una terapia que intenta modular la microbiota y la inflamación tiene sentido biológico.

Pero la odontología clínica no debe confundirse con entusiasmo comercial. Que un probiótico tenga actividad antimicrobiana o antiinflamatoria en teoría no significa que cierre bolsas profundas, regenere inserción o estabilice una periodontitis avanzada. En este artículo, el beneficio más razonable aparece en enfermedad inicial y con aplicación subgingival localizada.

Para CarpuleNet, el mensaje es claro: los probióticos pueden ser parte del futuro de la periodoncia personalizada, pero el presente sigue dependiendo de diagnóstico correcto, control de placa, instrumentación profesional, control de factores de riesgo y seguimiento periodontal. Ningún probiótico sustituye una buena periodoncia.

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10. Aprendizaje práctico único

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Bibliografía

Formato Vancouver: Putri RRGA, Sulijaya B, Soeroso Y, Cheah CW, Hutomo DI. Clinical efficacy of Lactobacillus plantarum and Lactobacillus brevis as adjuncts to professional mechanical plaque removal in periodontitis: a systematic review. BMC Oral Health. 2026;26:659. doi: 10.1186/s12903-026-08032-z.

Formato APA: Putri, R. R. G. A., Sulijaya, B., Soeroso, Y., Cheah, C. W., & Hutomo, D. I. (2026). Clinical efficacy of Lactobacillus plantarum and Lactobacillus brevis as adjuncts to professional mechanical plaque removal in periodontitis: A systematic review. BMC Oral Health, 26, 659. https://doi.org/10.1186/s12903-026-08032-z