MEDICINA ORAL · ESTUDIO CLÍNICO
ENFERMEDADES CRÓNICAS Y SALUD ORAL
¿Por qué los pacientes con enfermedades crónicas pueden tener más periodontitis, más dientes perdidos y peor carga de enfermedad oral?
Enfermedad crónica · Salud oral
Respuesta rápida
Este estudio encontró que los pacientes con enfermedades crónicas presentaron peor salud oral que los controles sanos. En especial, tuvieron más dientes perdidos, más superficies dentales afectadas, mayor índice DIMF-T, mayor índice DMF-S, más uso de prótesis y una frecuencia mucho mayor de periodontitis.
El dato clínico más importante fue periodontal: la periodontitis apareció en 76,42 % de los pacientes con enfermedades crónicas frente a 45,45 % de los controles. En cambio, la gingivitis fue más frecuente en los controles. Esto sugiere que, en los pacientes sistémicamente comprometidos, el problema oral no se queda solo en inflamación gingival reversible; con más frecuencia aparece destrucción periodontal acumulada.
La caries como presencia general no fue significativamente diferente entre grupos, porque ambos grupos tenían alta frecuencia de caries. Sin embargo, los pacientes con enfermedades crónicas mostraron mayor número de superficies cariadas, más superficies perdidas y más dientes perdidos. La lectura correcta no es “tienen caries y los demás no”, sino “la carga acumulada y la severidad de daño oral parecen mayores”.
La interpretación debe ser prudente. El estudio es retrospectivo, de un solo centro, y el grupo con enfermedades crónicas era mayor que el grupo control: 48,95 ± 16,53 años frente a 36,66 ± 12,93 años. Además, se agruparon enfermedades distintas y no se evaluó la severidad o control sistémico. Por tanto, el artículo muestra una asociación entre enfermedad crónica y peor salud oral, pero no demuestra que la enfermedad crónica, por sí sola, cause todos los hallazgos.
Para CarpuleNet, el mensaje práctico es claro: las enfermedades crónicas no deben manejarse como si estuvieran separadas de la boca. Diabetes, enfermedad cardiovascular, hipertensión, enfermedad respiratoria crónica, enfermedad renal, trastornos tiroideos, hepatitis, hiperlipidemia y uso prolongado de medicamentos pueden formar parte de un perfil de mayor riesgo odontológico, especialmente cuando se combinan con edad, polifarmacia, periodontitis, pérdida dentaria, xerostomía, menor acceso a controles o dificultad para mantener higiene.
Conocimientos previos para comprender el artículo
1. La boca no está aislada del resto del cuerpo
La salud oral y la salud sistémica se relacionan de forma bidireccional. Una enfermedad crónica puede aumentar el riesgo de problemas orales por inflamación, alteración inmune, cambios salivales, polifarmacia, dieta, limitaciones funcionales o menor acceso a controles. A la vez, infecciones orales crónicas, como periodontitis o focos periapicales, pueden aumentar la carga inflamatoria general.
Esto no significa que toda enfermedad oral cause una enfermedad sistémica ni que todo paciente sistémico vaya a perder dientes. Significa que el odontólogo debe pensar en el paciente como una unidad biológica, médica y social.
2. Qué miden DIMF-T y DMF-S
El estudio usó dos índices para cuantificar daño dental acumulado. DIMF-T cuenta dientes cariados, dientes de pronóstico imposible, dientes perdidos y dientes obturados. DMF-S evalúa superficies dentales cariadas, perdidas y obturadas. Por eso DMF-S puede ser más sensible para detectar extensión del daño, porque un mismo diente puede tener varias superficies afectadas.
| Índice | Qué resume | Cómo debe interpretarse clínicamente |
|---|---|---|
| DIMF-T | Dientes cariados, imposibles, perdidos y obturados. | Carga acumulada de enfermedad dental a nivel de dientes. |
| DMF-S | Superficies cariadas, perdidas y obturadas. | Extensión del daño a nivel de superficies dentales. |
| MT/MS | Dientes o superficies perdidas. | Historia acumulada de pérdida dental; no siempre refleja actividad actual. |
| DS | Superficies cariadas. | Severidad/extensión de caries activa o cavitada. |
3. Periodontitis en pacientes con enfermedad crónica
La periodontitis es una enfermedad inflamatoria crónica que destruye soporte periodontal. En pacientes con diabetes, enfermedad cardiovascular, enfermedad renal o enfermedad respiratoria, el riesgo periodontal puede aumentar por inflamación sistémica, disfunción inmune, tabaquismo, xerostomía, medicación, envejecimiento, menor higiene o menor seguimiento dental.
La idea clave es que la periodontitis no debe verse solo como “sarro” o “encías que sangran”. En pacientes crónicos puede representar una carga inflamatoria persistente, pérdida de inserción, pérdida ósea, movilidad, dientes de mal pronóstico, dificultades protésicas y peor calidad de vida oral.
Ahora sí, pasemos directamente a lo que dice el artículo
¿Qué quiso investigar el estudio?
El objetivo fue comparar el estado de salud oral de pacientes con enfermedades crónicas frente a individuos sanos, utilizando examen clínico, examen radiográfico e índices estandarizados. El estudio buscó observar si los pacientes con enfermedades crónicas presentaban peor situación dental, periodontal, protésica o radiológica.
¿Qué población evaluó?
Incluyó 205 participantes atendidos en la clínica de Diagnóstico Oral y Radiología de Bahçeşehir University Dental Hospital. El grupo con enfermedades crónicas tuvo 106 pacientes y el grupo control sano tuvo 99 participantes. Las enfermedades crónicas incluyeron enfermedad cardiovascular, diabetes mellitus tipo 2, enfermedad respiratoria crónica, trastornos tiroideos, enfermedad renal crónica, hepatitis crónica e hiperlipidemia. Un dato metodológico importante es que el grupo crónico era mayor: 48,95 ± 16,53 años frente a 36,66 ± 12,93 años en controles, lo que puede influir en pérdida dentaria, uso de prótesis, periodontitis e índices acumulados.
| Aspecto | Dato principal |
|---|---|
| Diseño | Estudio retrospectivo comparativo clínico-radiológico. |
| Muestra total | 205 participantes. |
| Grupo con enfermedades crónicas | 106 pacientes. |
| Grupo control | 99 individuos sanos. |
| Evaluación oral | Caries, dientes perdidos, dientes obturados, periodonto, prótesis, lesiones, apical osteitis y radiografía panorámica. |
| Índices | DIMF-T y DMF-S. |
| Edad media | Grupo crónico: 48,95 ± 16,53 años; control: 36,66 ± 12,93 años. La diferencia de edad es un confusor importante. |
| Análisis de confusores | No hubo ajuste multivariable completo por edad, dieta, higiene, nivel socioeconómico, acceso dental, xerostomía, severidad sistémica o medicación específica. |
Resultados principales
1. Periodontitis: el hallazgo clínico más fuerte
La periodontitis fue mucho más frecuente en los pacientes con enfermedades crónicas: 76,42 % frente a 45,45 % en controles. En cambio, la gingivitis fue más frecuente en el grupo control. Esto puede interpretarse como una diferencia de gravedad: los controles tenían más inflamación gingival, mientras que los pacientes crónicos acumulaban más destrucción periodontal.
| Condición periodontal | Pacientes con enfermedades crónicas | Controles sanos | Lectura clínica |
|---|---|---|---|
| Periodontitis | 76,42 % | 45,45 % | Mayor destrucción periodontal acumulada en pacientes crónicos. |
| Gingivitis | 16,98 % | 52,53 % | Más inflamación sin pérdida de soporte en controles. |
| Edentulismo | 6,60 % | 1,01 % | Más pérdida dental completa o severa en el grupo crónico. |
2. Dientes perdidos, superficies perdidas e índices acumulados
Los pacientes con enfermedades crónicas tuvieron más dientes perdidos y más superficies perdidas. También tuvieron índices DIMF-T y DMF-S más altos. Esto indica mayor historia acumulada de enfermedad dental, extracciones, daño estructural y necesidad restauradora o protésica.
| Parámetro | Grupo crónico | Control | Interpretación |
|---|---|---|---|
| Missing teeth (MT) | 8,74 ± 8,54 | 3,69 ± 5,42 | Más dientes ausentes en pacientes crónicos. |
| Decayed surfaces (DS) | 5,50 ± 6,09 | 3,72 ± 4,10 | Mayor extensión de superficies cariadas. |
| Missing surfaces (MS) | 40,93 ± 38,93 | 17,74 ± 25,66 | Mayor pérdida estructural acumulada. |
| DIMF-T | 16,92 ± 7,66 | 10,73 ± 7,09 | Mayor carga dental acumulada. |
| DMF-S | 62,92 ± 41,44 | 34,52 ± 34,68 | Mayor daño por superficie dental. |
| Resultados no significativos | DT, IT, FT, FS, caries presente, osteítis apical y lesiones | Sin diferencia significativa | No todos los indicadores orales fueron peores en el grupo crónico. |
3. Caries: no basta mirar si existe o no existe
La presencia general de caries no fue significativamente diferente entre grupos: 91,51 % en pacientes con enfermedades crónicas y 95,96 % en controles. Sin embargo, el grupo crónico tuvo más superficies cariadas. Esta diferencia es importante porque muestra que la pregunta clínica no debe ser solo “¿hay caries?”, sino “¿cuánta estructura dental está afectada y qué tan acumulado es el daño?”.
También es importante mirar lo que no cambió de forma significativa: no hubo diferencias entre grupos en presencia general de caries, dientes cariados, dientes sin esperanza, dientes obturados, superficies obturadas, osteítis apical, lesiones de tejidos blandos ni lesiones intraóseas. Esto evita interpretar el estudio como si todos los indicadores orales fueran peores en pacientes crónicos.
4. Prótesis y pérdida dental
El uso de prótesis fue más frecuente en pacientes con enfermedades crónicas: 57,55 % frente a 35,35 % en controles. Esto es coherente con la mayor pérdida dentaria. En odontología, más prótesis no siempre significa mejor rehabilitación; puede indicar mayor historia de extracciones, pérdida funcional y necesidad de mantenimiento protésico.
5. Medicación sistémica y salud oral
El 93,40 % de los pacientes con enfermedades crónicas usaba medicación diaria. El uso de medicamentos se asoció con peores índices DIMF-T y DMF-S. Sin embargo, como casi todos los pacientes con enfermedades crónicas usaban medicación diaria y ningún control la usaba, el estudio no permite separar con precisión el efecto de la medicación del efecto de la enfermedad crónica, la edad, la polifarmacia o la xerostomía.
Aunque la xerostomía y los cambios salivales son mecanismos clínicamente plausibles en pacientes polimedicados, este estudio no midió flujo salival ni xerostomía de forma objetiva; por tanto, deben presentarse como explicación probable, no como hallazgo directo.
Interpretación odontológica
El estudio refuerza una idea central para medicina oral y odontología integral: los pacientes con enfermedades crónicas deben considerarse pacientes de mayor riesgo odontológico, no por el diagnóstico aislado, sino por la combinación de edad, enfermedad, medicación, posible xerostomía, inflamación, pérdida dentaria previa, periodontitis, acceso a cuidados y capacidad de mantenimiento.
La explicación probablemente es multifactorial: inflamación sistémica, edad, enfermedades metabólicas, polifarmacia, xerostomía posible, respuesta inmune alterada, menor control periodontal, hábitos, dieta, acceso a atención y carga acumulada de enfermedad. El artículo no permite separar con precisión cuánto corresponde a cada factor ni demostrar que la enfermedad crónica sea un factor independiente después de ajustar completamente por todos los confusores.
Aplicación clínica para CarpuleNet
| Situación clínica | Qué debe hacer el odontólogo |
|---|---|
| Paciente con diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular o renal | No limitarse al diente problema; evaluar periodonto, saliva, caries activa, prótesis, movilidad, infección y medicación. |
| Paciente polimedicado | Preguntar por sequedad oral, cambios de gusto, frecuencia de hidratación, caries nuevas y dificultad para higiene. |
| Paciente con muchas pérdidas dentarias | No asumir que es “normal por edad”; investigar periodontitis, caries, enfermedades sistémicas, medicamentos y acceso previo a atención. |
| Paciente con periodontitis y enfermedad crónica | Coordinar prevención, mantenimiento periodontal, control de biofilm, educación y seguimiento más frecuente. |
| Médico que atiende enfermedad crónica | Derivar a evaluación oral cuando haya diabetes, enfermedad cardiovascular, enfermedad renal, polifarmacia, dolor oral, prótesis o pérdida dentaria. |
Qué NO debe concluirse
| No debe concluirse | Por qué |
|---|---|
| Que las enfermedades crónicas causan directamente todos los problemas orales. | El estudio es retrospectivo y comparativo; muestra asociación, no causalidad definitiva. |
| Que todos los pacientes crónicos tienen peor higiene oral. | No se midieron todos los factores de higiene, dieta, nivel socioeconómico o acceso dental. |
| Que una enfermedad específica explica todos los hallazgos. | El grupo crónico combinó varias enfermedades, por lo que no permite aislar diabetes, hipertensión, respiratorias, renales o tiroideas. |
| Que la medicación por sí sola causó el daño oral. | La asociación con medicación puede reflejar enfermedad crónica, polifarmacia, edad y otros factores. |
| Que la caries fue más frecuente en pacientes crónicos. | La presencia de caries no difirió significativamente; lo que aumentó fue la carga por superficies e índices acumulados. |
| Que el odontólogo puede diagnosticar enfermedades sistémicas solo por la boca. | La boca puede alertar, pero el diagnóstico sistémico requiere evaluación médica. |
| Que la enfermedad crónica explica por sí sola la pérdida dental. | El grupo crónico era mayor y no se ajustaron completamente confusores. |
| Que todos los indicadores orales fueron peores en pacientes crónicos. | No hubo diferencias significativas en caries presente, DT, IT, FT, FS, osteítis apical, lesiones blandas ni intraóseas. |
| Que la medicación fue la causa directa del daño oral. | Medicación, enfermedad crónica, edad y polifarmacia estuvieron muy relacionadas. |
| Que la xerostomía fue demostrada en el estudio. | Es un mecanismo plausible, pero no se midió flujo salival ni xerostomía objetiva/subjetiva como desenlace. |
| Que los resultados representan a toda la población. | La muestra provino de una clínica universitaria de diagnóstico oral/radiología. |
| Que diabetes, enfermedad cardiovascular, renal, respiratoria y tiroidea tienen el mismo efecto oral. | El estudio agrupó enfermedades distintas y no tuvo potencia para compararlas por separado. |
Limitaciones importantes
Es un estudio retrospectivo observacional; no permite demostrar causalidad.
Se realizó en un solo hospital dental universitario, específicamente en una clínica de Diagnóstico Oral y Radiología, por lo que no representa necesariamente a la población general.
El grupo con enfermedades crónicas era mayor que el grupo control, lo que puede influir en pérdida dentaria, prótesis, periodontitis y valores DIMF-T/DMF-S.
El grupo de enfermedades crónicas mezcló varias patologías, por lo que no permite saber el efecto individual de diabetes, enfermedad cardiovascular, enfermedad respiratoria, enfermedad renal, hepatitis, hiperlipidemia o trastornos tiroideos.
No evaluó la severidad o control de las enfermedades sistémicas, como HbA1c en diabetes, estadio renal, control cardiovascular o gravedad respiratoria.
No controló completamente factores como nivel socioeconómico, dieta, higiene oral, frecuencia de visitas dentales, educación, acceso a salud, xerostomía, salivación objetiva o uso específico de medicamentos.
Como casi todos los pacientes crónicos usaban medicación y ningún control la usaba, no puede separarse con claridad el efecto de la medicación del efecto de la enfermedad, edad o polifarmacia.
No midió flujo salival ni xerostomía de forma objetiva; por eso los mecanismos relacionados con saliva deben interpretarse como plausibles, no como hallazgos directos.
La evaluación fue realizada por un único especialista; esto da uniformidad, pero no informa concordancia entre examinadores.
Parte de la evaluación radiográfica se basó en panorámicas, que pueden ser menos sensibles que radiografías periapicales o bitewings para ciertos hallazgos.
Los índices DIMF-T y DMF-S reflejan daño acumulado, no necesariamente actividad actual de enfermedad.
No hubo diferencias significativas en algunos desenlaces: presencia general de caries, dientes cariados, dientes sin esperanza, dientes obturados, superficies obturadas, osteítis apical, lesiones de tejidos blandos ni lesiones intraóseas.
No reemplaza valoración clínica individual ni coordinación médico-odontológica.
Conclusión didáctica
Este artículo enseña que las enfermedades crónicas deben entrar en la mente del odontólogo desde el diagnóstico inicial. El paciente no llega solo con “una caries”, “una prótesis” o “encías inflamadas”; llega con una historia médica, medicamentos, inflamación, hábitos, edad, acceso a atención y capacidad real de sostener higiene y controles.
La conclusión más útil para CarpuleNet es que los pacientes con enfermedades crónicas necesitan una odontología más integrada y preventiva. El objetivo no es esperar a que aparezca dolor, movilidad, infección o pérdida dentaria, sino identificar riesgo temprano, controlar periodontitis, reducir focos infecciosos, cuidar saliva cuando esté afectada, revisar prótesis, educar al paciente y coordinar con medicina cuando sea necesario.
Sin embargo, la conclusión debe mantenerse prudente: el estudio muestra asociación, no causalidad. Además, parte de la diferencia puede estar influida por edad, medicación, polifarmacia, acceso a atención, higiene, dieta y severidad de enfermedad no medida.
En resumen, la salud oral puede ser una ventana del estado general del paciente. Una boca con múltiples dientes perdidos, periodontitis avanzada, prótesis complejas o caries extensa puede estar mostrando no solo daño dental, sino una carga sistémica, funcional y social que exige atención interdisciplinaria.
Aprendizaje práctico único
En pacientes con enfermedades crónicas, el odontólogo debe dejar de preguntar solo “¿qué diente le duele?” y empezar a preguntar: “¿qué enfermedad sistémica tiene, qué medicamentos usa, cómo está su saliva, cuántos dientes ha perdido, cómo está su periodonto y qué tan sostenible es su higiene diaria?”.
Bibliografía y enlace de acceso
Vancouver: Öçbe M, Çelebi E, Öçbe ÇB. An overlooked connection: oral health status in patients with chronic diseases. BMC Oral Health. 2025;25:314. doi:10.1186/s12903-025-05673-4.
APA 7.ª edición: Öçbe, M., Çelebi, E., & Öçbe, Ç. B. (2025). An overlooked connection: oral health status in patients with chronic diseases. BMC Oral Health, 25, 314. https://doi.org/10.1186/s12903-025-05673-4
AMA: Öçbe M, Çelebi E, Öçbe ÇB. An overlooked connection: oral health status in patients with chronic diseases. BMC Oral Health. 2025;25:314. doi:10.1186/s12903-025-05673-4
Enlace de acceso al artículo: https://doi.org/10.1186/s12903-025-05673-4