CarpuleNetRed global de odontología
Software
Farmacología OdontológicaJournal of Clinical Medicine2026

HEMOSTASIA LOCAL EN ODONTOLOGÍA PARA PACIENTES CON ANTICOAGULANTES Y ANTIAGREGANTES

¿Debemos suspender los antitrombóticos antes de una cirugía dental, o controlar localmente el sangrado?

Esta revisión narrativa crítica con búsqueda sistematizada analiza cómo manejar pacientes que reciben anticoagulantes o antiagregantes cuando necesitan procedimientos dentales u orales quirúrgicos. El mensaje principal es que la odontología moderna se está alejando de la suspensión rutinaria de estos medicamentos y se está moviendo hacia un modelo más seguro: continuar la terapia en muchos procedimientos de bajo o moderado riesgo, evaluar el riesgo de forma individual y controlar el sangrado con técnicas locales avanzadas. La razón clínica es simple: el sangrado dental posoperatorio suele ser visible, localizable y manejable con presión, sutura, esponjas reabsorbibles, celulosa oxidada, colágeno, sellantes de fibrina o ácido tranexámico tópico. En cambio, un evento tromboembólico por suspender anticoagulantes o antiagregantes puede ser sistémico y potencialmente catastrófico: ictus, infarto, trombosis de stent o embolia. El artículo no defiende una regla absoluta. No dice que todos los pacientes deban tratarse igual ni que nunca se modifique un fármaco. Su propuesta es más prudente: clasificar el riesgo farmacológico, clasificar el riesgo del procedimiento, aplicar un plan de hemostasia estratificado y coordinar con cardiología, hematología o medicina interna cuando el riesgo sea alto. Además, como se trata de una revisión narrativa y no de un metaanálisis ni de una guía validada prospectivamente, el modelo RALH debe entenderse como marco clínico de razonamiento, no como protocolo universal.

DOI: 10.3390/jcm15051823Fuente originalPublicado: 21 de agosto de 2026
Farmacología Odontológica

HEMOSTASIA LOCAL EN ODONTOLOGÍA PARA PACIENTES CON ANTICOAGULANTES Y ANTIAGREGANTES

¿Debemos suspender los antitrombóticos antes de una cirugía dental, o controlar localmente el sangrado?

1. Respuesta rápida

Esta revisión narrativa crítica con búsqueda sistematizada analiza cómo manejar pacientes que reciben anticoagulantes o antiagregantes cuando necesitan procedimientos dentales u orales quirúrgicos. El mensaje principal es que la odontología moderna se está alejando de la suspensión rutinaria de estos medicamentos y se está moviendo hacia un modelo más seguro: continuar la terapia en muchos procedimientos de bajo o moderado riesgo, evaluar el riesgo de forma individual y controlar el sangrado con técnicas locales avanzadas.

La razón clínica es simple: el sangrado dental posoperatorio suele ser visible, localizable y manejable con presión, sutura, esponjas reabsorbibles, celulosa oxidada, colágeno, sellantes de fibrina o ácido tranexámico tópico. En cambio, un evento tromboembólico por suspender anticoagulantes o antiagregantes puede ser sistémico y potencialmente catastrófico: ictus, infarto, trombosis de stent o embolia.

El artículo no defiende una regla absoluta. No dice que todos los pacientes deban tratarse igual ni que nunca se modifique un fármaco. Su propuesta es más prudente: clasificar el riesgo farmacológico, clasificar el riesgo del procedimiento, aplicar un plan de hemostasia estratificado y coordinar con cardiología, hematología o medicina interna cuando el riesgo sea alto. Además, como se trata de una revisión narrativa y no de un metaanálisis ni de una guía validada prospectivamente, el modelo RALH debe entenderse como marco clínico de razonamiento, no como protocolo universal.

2. Artículo resumido

ElementoResumen
Tipo de artículoRevisión narrativa crítica con búsqueda sistematizada de literatura. No es una revisión sistemática clásica con metaanálisis ni una guía clínica validada prospectivamente.
Periodo de búsquedaEvidencia publicada entre enero de 2015 y noviembre de 2025.
Bases consultadasPubMed/MEDLINE, Scopus y Web of Science.
Población clínicaAdultos en terapia anticoagulante y/o antiagregante sometidos a procedimientos dentales u orales quirúrgicos.
Enfoque principalContinuación, interrupción o ajuste de antitrombóticos; sangrado posoperatorio; eventos tromboembólicos; medidas locales de hemostasia.
Mensaje clínicoLa hemostasia local rigurosa permite mantener la protección antitrombótica en muchos procedimientos dentales rutinarios.

3. Conocimientos previos para comprender el artículo

3.1. ¿Qué son los fármacos antitrombóticos?

Son medicamentos que reducen la formación de coágulos. Incluyen antiagregantes, como aspirina, clopidogrel, prasugrel o ticagrelor; anticoagulantes clásicos, como warfarina; anticoagulantes orales directos, como apixabán, rivaroxabán, edoxabán o dabigatrán; y heparinas. Se indican para prevenir ictus, infarto, trombosis venosa, embolia pulmonar, trombosis de stent o complicaciones de válvulas cardíacas.

3.2. ¿Por qué esto importa en odontología?

Porque muchos procedimientos dentales producen una herida vascular en un medio difícil: saliva, lengua, masticación, biofilm, movilidad de tejidos y actividad fibrinolítica. El odontólogo debe evitar dos errores: suspender fármacos protectores sin necesidad o ignorar el riesgo de sangrado en procedimientos complejos.

3.3. Diferencia entre sangrado local y trombosis sistémica

Un sangrado posextracción suele poder localizarse y tratarse con presión, sutura, material hemostático o ácido tranexámico. Una trombosis por suspensión indebida del medicamento puede producir daño sistémico grave. Por eso, la pregunta clínica no es solo “¿sangrará?”, sino “¿qué riesgo es más peligroso para este paciente: sangrado local o trombosis sistémica?”.

3.4. Qué significa hemostasia local

Es el conjunto de maniobras que detienen o estabilizan el sangrado directamente en la herida: técnica atraumática, curetaje correcto, cierre con sutura, compresión, matrices reabsorbibles, esponjas de gelatina, colágeno, celulosa oxidada, fibrina, trombina tópica, PRF y antifibrinolíticos como ácido tranexámico.

4. Ahora sí, pasemos directamente a lo que dice el artículo

4.1. ¿Qué quiso investigar?

Los autores quisieron sintetizar la evidencia reciente sobre manejo perioperatorio de pacientes en terapia anticoagulante y/o antiagregante en odontología, y proponer un marco clínico centrado en el paciente. La revisión se enfoca en cómo equilibrar el riesgo hemorrágico local con el riesgo tromboembólico sistémico, poniendo la hemostasia local como pilar central de seguridad.

4.2. ¿Qué evidencia se incluyó?

La búsqueda priorizó guías clínicas, revisiones sistemáticas, metaanálisis, ensayos clínicos aleatorizados y cohortes prospectivas. La revisión usó una estrategia sistematizada, pero no realizó metaanálisis ni evaluación formal de riesgo de sesgo en todos los estudios incluidos; por eso sus propuestas deben entenderse como un marco conceptual basado en evidencia heterogénea.

5. El cambio de paradigma: de suspender el fármaco a controlar la herida

La tesis principal del artículo es que suspender antitrombóticos antes de procedimientos dentales ha sido una práctica frecuente, pero muchas veces no está justificada. La evidencia contemporánea favorece continuar la terapia en muchos procedimientos de bajo o moderado riesgo, siempre que se apliquen medidas locales de hemostasia adecuadas y se seleccione bien al paciente.

Interpretación clínica El odontólogo no debe pensar: “este paciente toma anticoagulante, entonces suspendo”. Debe pensar: “qué medicamento toma, cuál es su riesgo trombótico, qué procedimiento haré, qué tan traumático será, qué hemostasia local aplicaré y a quién debo consultar si el riesgo es alto”.

6. Riesgo farmacológico: no todos los antitrombóticos significan lo mismo

RiesgoEjemplosConducta odontológica general
BajoAspirina sola; clopidogrel solo u otros antiagregantes en monoterapia seleccionada; warfarina con INR ≤ 3,5 en exodoncias rutinarias.Generalmente se continúa. Aspirina tiene evidencia sólida; clopidogrel en monoterapia se clasifica como bajo riesgo en el marco del artículo, aunque la evidencia específica es menor y en parte extrapolada. Requiere medidas locales estándar o reforzadas según el procedimiento.
ModeradoDoble antiagregación, DOACs, heparina de bajo peso molecular terapéutica.No implica suspensión automática. En DOACs puede bastar programar en valle farmacológico para bajo riesgo; en procedimientos de mayor riesgo puede considerarse omitir una dosis o interrupción breve según función renal, fármaco, dosis, horario y coordinación médica. Dabigatrán exige especial cuidado por su alta dependencia renal.
AltoTriple terapia, INR > 4, trastornos hemorrágicos, combinación de alto riesgo trombótico y cirugía extensa.No manejar como caso ambulatorio simple. Si el procedimiento es electivo, posponer y coordinar optimización médica. El puente con heparina no debe hacerse por rutina; puede aumentar sangrado y requiere decisión médica según riesgo trombótico.

Un punto importante del artículo es que DOAC y NOAC se refieren a la misma familia de anticoagulantes orales directos/no antagonistas de vitamina K. Su manejo depende de vida media, función renal, dosis, horario de toma, riesgo del procedimiento y posibilidad de operar en el valle farmacológico.

7. Riesgo del procedimiento: una profilaxis no es lo mismo que una cirugía con colgajo

RiesgoEjemplos clínicosHemostasia sugerida
BajoProfilaxis supragingival, anestesia local —incluidos bloqueos con técnica cuidadosa y aspiración—, endodoncia no quirúrgica sin cirugía periapical, biopsia pequeña, extracción simple.Compresión, sutura si hace falta, gasa, instrucciones posoperatorias.
Moderado2–3 extracciones en un cuadrante, extracción quirúrgica con osteotomía limitada, apicectomía anterior, cirugía periodontal con colgajo, implante unitario mínimamente invasivo.Plan hemostático previo: sutura, esponja reabsorbible, colágeno/celulosa oxidada, ácido tranexámico según disponibilidad.
AltoMás de 3 extracciones con alveoloplastia, cirugía ósea extensa, implantología multicuadrante o de arcada completa, injertos complejos, elevación de seno, zonas muy vascularizadas o anestesia general.Requiere planificación interdisciplinaria, protocolo hemostático máximo, posible entorno hospitalario y optimización médica. Las técnicas flapless pueden reducir trauma, pero no eliminan necesariamente el riesgo hemorrágico en pacientes antitrombóticos.

8. Hemostasia local: el verdadero centro del manejo

El artículo insiste en que la hemostasia local no es un detalle secundario. Es el mecanismo que permite continuar la protección antitrombótica sin convertir una extracción o cirugía oral en un problema hemorrágico clínicamente significativo.

MedidaCómo ayudaComentario clínico
Compresión con gasaTaponamiento mecánico inicial; facilita agregación plaquetaria y formación del coáguloDebe mantenerse con presión firme; no basta morder “un momento”.
SuturaAproxima bordes, estabiliza coágulo, reduce volumen del defectoEspecialmente útil en extracciones quirúrgicas, colgajos o pacientes con sangrado persistente.
Esponja de gelatina / colágenoMatriz reabsorbible que concentra plaquetas y factores de coagulaciónMuy útil dentro del alvéolo; puede combinarse con sutura.
Celulosa oxidada regeneradaMalla de bajo pH que favorece coágulo y puede dejarse in situPuede ser útil en pacientes anticoagulados; elegir según disponibilidad y experiencia.
Ácido tranexámico tópicoAntifibrinolítico: protege el coágulo frente a degradación por plasminaEl artículo menciona enjuague o gasa impregnada, frecuentemente en soluciones de 4,8–5 %. Su uso tópico busca alta concentración local y mínima absorción sistémica; no debe confundirse con TXA sistémico.
Trombina / fibrina tópicaActúa cerca de la vía final de coagulación; ayuda a formar fibrina localÚtil en situaciones seleccionadas; el costo y disponibilidad limitan su uso. No todos los procedimientos menores requieren agentes avanzados.
PRFBiomaterial autólogo con matriz de fibrina, plaquetas y factores de crecimientoPuede estabilizar el coágulo y favorecer cicatrización, pero requiere equipo, protocolo y entrenamiento. No reemplaza técnica atraumática, sutura ni compresión.

9. El marco RALH: hemostasia estratificada según riesgo

El artículo propone el modelo Risk-Adapted Layered Hemostasis (RALH), o hemostasia estratificada adaptada al riesgo, como un marco clínico de razonamiento. La idea es aplicar capas de manejo, no una receta única: capa base para todos, capa de aumento cuando el riesgo farmacológico o quirúrgico sube, y capa de estabilización/consulta especializada en alto riesgo. La figura 2 del artículo representa el modelo como una pirámide de capas: bajo riesgo, riesgo moderado y alto riesgo, con aumento progresivo de suturas, medidas locales, adyuvantes farmacológicos, agentes sistémicos y participación de distintas especialidades. Es útil para organizar decisiones, pero todavía requiere validación prospectiva antes de considerarse protocolo universal.

CapaCuándo se usaObjetivo
Capa baseTodos los pacientesTécnica atraumática, compresión, curetaje correcto, sutura cuando sea necesario e instrucciones posoperatorias claras.
Capa de aumentoRiesgo farmacológico moderado o procedimiento más invasivoMaterial hemostático intraalveolar, matrices reabsorbibles, colágeno, celulosa oxidada, ácido tranexámico.
Capa de estabilizaciónAlto riesgo, heridas grandes, zonas móviles o fibrinolíticasSellado, estabilización prolongada del coágulo, antifibrinolíticos tópicos, seguimiento cercano y coordinación médica.

10. Aplicación clínica para odontólogos

Antes de la cita: Identificar el fármaco exacto, dosis, horario de la última toma, indicación médica, riesgo trombótico, función renal/hepática, antecedentes de sangrado, INR si usa warfarina, tipo de procedimiento y posibilidad real de hemostasia local. Los tiempos orientativos de última dosis no deben aplicarse mecánicamente por el odontólogo sin valorar riesgo trombótico, función renal y criterio médico.

Durante el procedimiento: Usar técnica atraumática, controlar el foco, evitar colgajos innecesarios, realizar curetaje cuidadoso, lograr cierre estable cuando sea posible, comprimir de forma efectiva y elegir material hemostático según riesgo. El material hemostático no compensa una cirugía traumática: la primera hemostasia es quirúrgica.

Después del procedimiento: Dar instrucciones específicas: no escupir, no enjuagar vigorosamente al inicio, evitar succión, tabaco, alcohol y ejercicio intenso; mantener presión si hay sangrado leve y saber cuándo volver. Debe evitarse que el paciente reinicie enjuagues vigorosos o manipule la herida, porque el coágulo puede desprenderse aunque la hemostasia inicial haya sido correcta.

Si aparece sangrado tardío: la primera respuesta no debe ser suspender el antitrombótico por cuenta propia, sino reevaluar el sitio, retirar coágulo inestable si corresponde, irrigar, identificar punto sangrante, comprimir, resuturar o añadir hemostático/TXA tópico según el caso, y coordinar si persiste. Consultar o coordinar si hay triple terapia, INR > 4, válvula mecánica, stent reciente, evento trombótico reciente, falla renal severa, cirugía extensa o sangrado no controlable.

11. Interpretación por tipo de medicamento

Fármaco o grupoLectura clínica prudente
Aspirina solaNo suspender de rutina en procedimientos menores. El sangrado suele ser manejable localmente y suspender puede aumentar riesgo trombótico.
Doble antiagregaciónNo suspender automáticamente, especialmente en pacientes con stent o alto riesgo cardiológico. Requiere hemostasia robusta y, si hay cirugía compleja, coordinación médica.
WarfarinaCon INR ≤ 3,5 puede continuarse en muchas exodoncias rutinarias con hemostasia local. INR > 4 es alto riesgo: posponer si es electivo y coordinar optimización médica.
DOACsNo se suspenden por rutina. Programar en valle para bajo riesgo; en mayor riesgo considerar omisión/interrupción breve según fármaco, dosis, horario y función renal. Dabigatrán exige especial atención renal.
HeparinasEn heparina de bajo peso molecular terapéutica, el artículo sugiere operar en el valle, por ejemplo al menos 12 horas después de la dosis; depende de indicación, dosis y riesgo trombótico.

12. Qué NO debe concluirse

No debe concluirsePor qué
Que nunca se debe suspender un antitrombóticoAlgunos pacientes de alto riesgo hemorrágico o procedimientos extensos pueden requerir ajuste, pero no debe hacerse sin valoración médica.
Que la hemostasia local elimina todo riesgo de sangradoReduce y controla el riesgo, pero no garantiza ausencia de sangrado, especialmente en procedimientos extensos o pacientes complejos.
Que todos los procedimientos dentales tienen el mismo riesgoUna extracción simple no equivale a injerto óseo, elevación de seno, cirugía periodontal extensa o múltiples implantes.
Que DOACs, warfarina, aspirina y clopidogrel se manejan igualCada fármaco genera una brecha hemostática distinta y requiere razonamiento específico.
Que el odontólogo debe modificar medicación cardiovascular por cuenta propiaLa decisión de suspender o ajustar tratamiento antitrombótico debe coordinarse cuando hay riesgo sistémico relevante.
Que un material hemostático sustituye una mala técnica quirúrgicaLa base es técnica atraumática, control del foco, cierre adecuado, compresión e instrucciones claras.
Que TXA tópico tiene evidencia infinita para todos los casosEs útil y seguro en muchos contextos, pero la evidencia no siempre está diseñada para detectar eventos raros o procedimientos de alto riesgo.
Que la farmacogenómica ya es rutina en consulta dental generalEl artículo la presenta como herramienta emergente; actualmente costo, tiempo e interpretación limitan su uso general.
Que continuar antitrombóticos siempre es seguroLa decisión depende de fármaco, dosis, INR, función renal, procedimiento, comorbilidades y capacidad real de hemostasia local.
Que el puente con heparina es la solución estándar si se suspende warfarinaPuede aumentar sangrado y debe decidirse solo con criterio médico según riesgo trombótico.
Que un DOAC se maneja igual con función renal normal o insuficiencia renalLa eliminación, especialmente de dabigatrán, puede cambiar mucho con la función renal.
Que el modelo RALH ya está validado como protocolo universalEs un marco conceptual útil, pero requiere validación prospectiva.
Que TXA tópico equivale a TXA sistémicoEl uso tópico busca efecto local con mínima absorción; no debe extrapolarse como terapia sistémica.
Que el modelo reemplaza guías localesLos protocolos, umbrales de INR, criterios de derivación y disponibilidad de materiales varían entre sistemas de salud.

13. Limitaciones importantes

Es una revisión narrativa con búsqueda sistemática, no una revisión sistemática con metaanálisis.

No realizó evaluación formal de riesgo de sesgo en todos los estudios incluidos.

La evidencia mezcla guías, revisiones, ensayos y estudios observacionales con definiciones variables de sangrado mayor o menor.

Hay pocos datos robustos en pacientes muy complejos: adultos mayores frágiles, insuficiencia renal, combinación de fármacos, triple terapia o procedimientos extensos.

El manejo de puente con heparinas de bajo peso molecular sigue siendo controvertido e insuficientemente estudiado en odontología.

El modelo RALH es clínicamente útil, pero necesita validación prospectiva en diferentes entornos y poblaciones.

No todos los biomateriales tienen el mismo nivel de evidencia, disponibilidad o costo; la selección debe adaptarse al contexto clínico local.

La revisión no reemplaza guías locales, protocolos institucionales ni consulta médica cuando el riesgo trombótico o hemorrágico es alto.

La revisión no entrega una tasa global agrupada de sangrado ni de eventos tromboembólicos porque no realizó metaanálisis y la evidencia incluida fue heterogénea.

La evidencia es limitada para P2Y12 en monoterapia, terapias combinadas complejas, triple terapia y pacientes con riesgo cardiovascular extremo.

Hay escasa evidencia sólida en procedimientos extensos como elevación de seno, injertos, múltiples implantes, cirugía ósea amplia o cirugía multicuadrante.

La función renal debe considerarse especialmente en DOACs, sobre todo dabigatrán, pero los protocolos prácticos no siempre la desarrollan con suficiente detalle.

Gelatina, colágeno, celulosa oxidada, fibrina, trombina, PRF y TXA no tienen el mismo costo, disponibilidad ni nivel de evidencia.

14. Qué aprendemos para la práctica odontológica

El principal aprendizaje es que el sangrado dental debe manejarse localmente siempre que sea posible, en lugar de exponer al paciente a trombosis por suspensión innecesaria.

La prescripción antitrombótica no debe verse como una contraindicación automática para odontología. Debe verse como un dato médico que obliga a planificar mejor.

El odontólogo moderno debe dominar tres preguntas: qué medicamento toma el paciente, qué tan traumático será el procedimiento y qué medidas locales se aplicarán para proteger el coágulo.

La continuidad del medicamento es más defendible en procedimientos de bajo riesgo; la consulta interdisciplinaria se vuelve indispensable cuando se combinan alto riesgo farmacológico y alto riesgo quirúrgico.

15. Conclusión simple

La revisión concluye que, en muchos procedimientos dentales rutinarios, la terapia anticoagulante o antiagregante puede mantenerse si el odontólogo estratifica correctamente el riesgo y aplica hemostasia local rigurosa. La suspensión automática de antitrombóticos ya no es el modelo más seguro. Sin embargo, continuar tampoco debe ser una regla ciega: la decisión depende del medicamento, la dosis, el INR, la función renal, el riesgo trombótico, el procedimiento, el estado sistémico del paciente y la capacidad real de controlar el sangrado localmente.

16. Conclusión final para CarpuleNet

Este artículo es útil para CarpuleNet porque enseña una idea clínica muy importante: en odontología, la seguridad del paciente anticoagulado o antiagregado no depende solo de suspender o continuar un medicamento. Depende de pensar el caso completo. Un paciente con aspirina, clopidogrel, warfarina o un DOAC no es automáticamente “un paciente que no se puede tocar”; es un paciente que exige planificación, técnica cuidadosa, hemostasia local y comunicación médica cuando corresponde. La pregunta correcta no es solo “¿sangrará?”, sino “¿qué riesgo es más peligroso para este paciente: un sangrado local controlable o una trombosis sistémica potencialmente grave?”.

El cambio de paradigma es profundo. Antes, muchos odontólogos intentaban evitar el sangrado suspendiendo el fármaco. Hoy, la evidencia muestra que esa decisión puede trasladar el peligro desde la boca hacia el cerebro, el corazón o los vasos sanguíneos. Un sangrado oral suele poder verse y controlarse; una trombosis puede ser grave o fatal. Por eso, la hemostasia local se convierte en una herramienta ética: permite tratar la causa dental sin quitarle al paciente una protección sistémica que puede ser vital.

La enseñanza final es que el odontólogo debe dominar la biología del coágulo y no solo conocer nombres de medicamentos. Debe saber cuándo basta presión y sutura, cuándo añadir colágeno, gelatina, celulosa oxidada o ácido tranexámico tópico, cuándo programar el procedimiento en el valle farmacológico, cuándo consultar y cuándo no realizar un procedimiento ambulatorio. La hemostasia local no es un accesorio: es el puente entre la cirugía dental segura y la medicina cardiovascular responsable.

17. Aprendizaje práctico único

Antes de operar a un paciente anticoagulado o antiagregado, el odontólogo debe preguntarse: ¿qué tan peligroso sería suspender este fármaco?, ¿qué tan traumático será mi procedimiento?, ¿qué plan local de hemostasia tengo preparado?, y ¿necesito coordinar con el médico? La receta clínica no es “suspender para que no sangre”; la conducta moderna es “planificar para que no sangre sin quitar protección antitrombótica innecesariamente”.

18. Bibliografía, DOI y enlace

Referencia: Tatarciuc D, Trandafirescu MF, Ghica DC, Foia I, Armencia AO, Gradinaru I, Antohe ME, Burlea LS, Esanu IM, Vasluianu RI. Local Hemostasis as the Critical Enabler for Safe Antithrombotic Therapy in Dentistry—Navigating Future Frontiers and Innovative Concepts. Journal of Clinical Medicine. 2026;15:1823. doi:10.3390/jcm15051823.

DOI: 10.3390/jcm15051823

Enlace: https://doi.org/10.3390/jcm15051823