RESISTENCIA ANTIMICROBIANA Y PRESCRIPCIÓN ANTIBIÓTICA EN ODONTOLOGÍA
¿Cuándo una receta dental innecesaria puede favorecer resistencia bacteriana en infecciones orales?
1. Respuesta rápida
Este estudio transversal observacional evaluó cómo prescriben antibióticos 150 odontólogos y cómo esas prácticas se asocian con resistencia antimicrobiana en 120 pacientes adultos con infecciones odontogénicas agudas, no hospitalizados al momento de la evaluación. El mensaje central es importante para la práctica diaria: los antibióticos se prescribieron con mucha frecuencia, una proporción considerable fue considerada inapropiada y la resistencia bacteriana fue más alta cuando existía exposición antibiótica previa o prescripción inadecuada. Sin embargo, por su diseño transversal, el estudio muestra asociación, no causalidad definitiva.
En números simples, los antibióticos se indicaron en 123 de 150 encuentros odontológicos, equivalente a 82,0 %. El fármaco más usado fue amoxicilina/clavulanato, con 46,7 %, seguido de metronidazol, 28,0 %, amoxicilina, 15,4 %, azitromicina, 7,3 %, y clindamicina, 3,3 %. La duración media fue de 5,8 ± 2,1 días. La prescripción inapropiada se identificó en 41,3 % de los casos, principalmente por uso innecesario, duración prolongada y falta de intervención operatoria definitiva.
En los cultivos, 111 muestras tuvieron crecimiento bacteriano positivo, equivalente a 92,5 %. De ellas, 38 presentaron resistencia al menos a un antibiótico, es decir, 34,2 %. La resistencia fue mayor en pacientes con exposición antibiótica previa, 52,0 % frente a 19,7 %, y también cuando la prescripción fue inapropiada, 45,1 % frente a 23,1 %. La enseñanza clínica no es dejar de usar antibióticos, sino usarlos solo cuando están indicados, junto con drenaje, endodoncia, extracción, desbridamiento o control periodontal cuando corresponda.
2. Conocimientos previos para comprender el artículo
2.1. ¿Por qué los antibióticos son un tema crítico en odontología?
En odontología se prescriben antibióticos para infecciones odontogénicas, profilaxis en situaciones específicas y complicaciones posoperatorias seleccionadas. Sin embargo, el antibiótico no es un sustituto del tratamiento odontológico definitivo. En un absceso localizado, por ejemplo, la prioridad suele ser eliminar el foco infeccioso mediante drenaje, tratamiento endodóntico, extracción o desbridamiento, según el caso.
El problema aparece cuando el antibiótico se usa por costumbre, por presión del paciente, por inseguridad diagnóstica o para “ganar tiempo” sin controlar el foco. Ese uso puede aliviar parcialmente síntomas, pero también puede seleccionar bacterias resistentes y retrasar el tratamiento causal.
2.2. ¿Qué significa resistencia antimicrobiana en infecciones orales?
La resistencia antimicrobiana significa que ciertas bacterias ya no responden de forma adecuada a antibióticos que antes eran eficaces. En la cavidad oral esto es especialmente relevante porque las infecciones odontogénicas suelen ser polimicrobianas: pueden participar bacterias aerobias y anaerobias, como Streptococcus, Prevotella y Fusobacterium. Si se usan antibióticos innecesarios o por tiempos prolongados, la microbiota oral puede convertirse en un reservorio de genes de resistencia.
3. ¿Qué quiso investigar este estudio?
El objetivo fue evaluar los patrones de prescripción antibiótica entre odontólogos y analizar su asociación con resistencia antimicrobiana en pacientes con infecciones orales de origen odontogénico. Aunque el título del artículo usa la idea de “impacto”, metodológicamente se trata de una asociación observada en un estudio transversal, no de una prueba causal definitiva.
4. ¿Cómo se hizo el estudio?
Fue un estudio transversal observacional realizado durante 12 meses en clínicas dentales privadas y un hospital dental de atención terciaria. Se incluyeron 150 odontólogos con al menos un año de experiencia y 120 pacientes adultos con infección odontogénica aguda que no requerían hospitalización al momento de la evaluación. Se excluyeron pacientes inmunocomprometidos y pacientes con antibióticos sistémicos en los 14 días previos.
Los datos de prescripción se obtuvieron mediante cuestionarios estructurados y auditoría retrospectiva de recetas. Se registró el antibiótico indicado, dosis, frecuencia, duración e indicación clínica. Las recetas se clasificaron como apropiadas o inapropiadas según guías internacionales, aunque el artículo no detalla con suficiente profundidad qué criterios específicos se aplicaron a cada diagnóstico. Las muestras de pus o exudado se cultivaron antes de iniciar antibiótico, con técnicas aerobias y anaerobias, y la susceptibilidad se evaluó mediante Kirby-Bauer.
| Elemento | Descripción clínica |
|---|---|
| Diseño | Estudio transversal observacional. No permite probar causalidad definitiva, pero sí identificar asociaciones clínicas relevantes. |
| Odontólogos | 150 profesionales licenciados, generales o especialistas, con mínimo 1 año de experiencia. |
| Pacientes | 120 adultos con infección odontogénica aguda, no hospitalizados al inicio. |
| Exclusiones | Pacientes con antibióticos sistémicos en los 14 días previos e inmunocomprometidos. |
| Análisis microbiológico | Cultivo aerobio/anaerobio y prueba de susceptibilidad por Kirby-Bauer. |
| Análisis estadístico | Chi-cuadrado y regresión logística; significancia p < 0,05. |
5. Resultados principales del artículo
5.1. Los antibióticos se prescribieron con mucha frecuencia
Los antibióticos fueron prescritos en 123 de 150 encuentros odontológicos, equivalente a 82,0 %. Esta cifra es alta y refuerza la preocupación de que en la práctica dental todavía existe una tendencia a indicar antibióticos incluso cuando el tratamiento local podría ser suficiente. La duración media del tratamiento fue de 5,8 ± 2,1 días, dato importante porque la duración prolongada fue una de las causas de prescripción inapropiada.
| Antibiótico | Prescripciones | Porcentaje | Lectura clínica |
|---|---|---|---|
| Amoxicilina/clavulanato | 57 | 46,7 % | Fue el antibiótico más usado, pero este estudio no demuestra que sea la mejor elección para todos los casos; su uso debe depender de indicación, severidad, alergias, resistencia local y guías. |
| Metronidazol | 34 | 28,0 % | Fue frecuente probablemente por su cobertura anaerobia, pero el estudio no permite saber si cada indicación fue adecuada; no debe usarse como sustituto del drenaje o control del foco. |
| Amoxicilina | 19 | 15,4 % | Antibiótico clásico en odontología, pero su uso debe ajustarse a guías y resistencia local. |
| Azitromicina | 9 | 7,3 % | Alternativa en algunos contextos, pero los macrólidos pueden tener problemas de resistencia e interacciones. |
| Clindamicina | 4 | 3,3 % | Uso bajo en esta muestra; debe reservarse para indicaciones justificadas, por resistencia y efectos adversos. |
5.2. Prescripción inapropiada: 41,3 %
La prescripción fue considerada inapropiada en 51 casos, equivalente a 41,3 %. Las causas principales fueron uso innecesario, duración prolongada y empleo del antibiótico sin una intervención operatoria definitiva. Esto significa que una receta puede ser incorrecta no solo por el antibiótico elegido, sino también porque se usa cuando no corresponde, durante más tiempo del necesario o como sustituto del control del foco infeccioso.
5.3. Resistencia antimicrobiana en 34,2 % de las muestras
El crecimiento bacteriano positivo se observó en 111 muestras, equivalente a 92,5 % de los pacientes muestreados. De esas muestras, 38 presentaron resistencia al menos a un antibiótico, lo que representa 34,2 %. El artículo no detalla las especies bacterianas aisladas ni la resistencia por antibiótico específico; por tanto, el dato debe interpretarse como una señal general de resistencia fenotípica, no como un mapa microbiológico completo.
| Variable | Resistentes | Susceptibles | p | Interpretación |
|---|---|---|---|---|
| Antibiótico previo: sí | 26 (52,0 %) | 24 (48,0 %) | 0,003 | La exposición antibiótica previa se asoció con más resistencia. |
| Antibiótico previo: no | 12 (19,7 %) | 49 (80,3 %) | - | Menor proporción de resistencia en quienes no tenían exposición antibiótica previa según la variable reportada por el artículo. |
| Prescripción inapropiada | 23 (45,1 %) | 28 (54,9 %) | 0,011 | Las prescripciones inadecuadas se asociaron con más resistencia. |
| Prescripción apropiada | 15 (23,1 %) | 50 (76,9 %) | - | Menor resistencia cuando la indicación fue apropiada. |
5.4. La experiencia clínica influyó en la prescripción
Los odontólogos con menos de 5 años de experiencia tuvieron más prescripciones inapropiadas que los profesionales con mayor experiencia: 48,9 % frente a 29,6 %, con p = 0,018. Esta asociación no prueba que la menor experiencia sea la causa directa; puede reflejar diferencias en entrenamiento, exposición clínica, seguridad diagnóstica, supervisión, acceso a protocolos o cultura de prescripción.
6. ¿Qué significa esto para la consulta odontológica?
Este artículo recuerda que el antibiótico debe ser una herramienta terapéutica, no una respuesta automática. En infecciones odontogénicas, la primera decisión es diagnóstica: identificar si el problema es pulpitis irreversible, absceso localizado, celulitis, infección periodontal, periimplantitis, pericoronitis, infección posoperatoria o infección profunda con riesgo sistémico. Cada escenario tiene una conducta diferente.
El antibiótico puede estar indicado cuando hay diseminación, fiebre, compromiso sistémico, celulitis, linfadenitis importante, trismus progresivo, inmunocompromiso, riesgo anatómico o imposibilidad temporal de controlar completamente el foco. En cambio, en cuadros localizados, sin signos sistémicos, muchas veces el manejo causal odontológico es más importante que la receta.
| Situación clínica | Conducta racional |
|---|---|
| Pulpitis irreversible sin infección sistémica | Anestesia adecuada y tratamiento pulpar; antibiótico generalmente no indicado. |
| Absceso localizado con drenaje posible | Drenaje/control del foco; antibiótico solo si hay indicación sistémica o riesgo. |
| Celulitis, fiebre o diseminación | Control del foco + antibiótico sistémico + vigilancia estrecha o derivación según gravedad. |
| Paciente con antibiótico previo reciente | Mayor sospecha de resistencia; evitar repetir empíricamente sin reevaluar. |
| Mala evolución pese a antibiótico | Revisar foco, drenaje, cumplimiento, diagnóstico, cultivo/antibiograma y derivación. |
7. Qué NO debe concluirse
| No debe concluirse | Por qué |
|---|---|
| Que todos los odontólogos prescriben mal antibióticos | El estudio muestra una proporción alta de prescripción inapropiada en esta muestra, pero no permite juzgar individualmente a todos los profesionales. |
| Que toda infección odontogénica necesita antibiótico | Muchas infecciones localizadas requieren control del foco, no antibiótico sistémico automático. |
| Que amoxicilina/clavulanato debe usarse en todos los casos | Fue el antibiótico más frecuente, pero el espectro debe elegirse según indicación, gravedad, alergias y guías locales. |
| Que metronidazol reemplaza el tratamiento operatorio | Puede aportar cobertura anaerobia en contextos seleccionados, pero no drena abscesos ni elimina el foco dental. |
| Que la asociación con resistencia prueba causalidad absoluta | El diseño transversal muestra asociación, no causalidad definitiva. |
| Que basta con acortar la duración | También importa indicar solo cuando corresponde, elegir el fármaco adecuado y tratar el foco. |
| Que la experiencia por sí sola garantiza buena prescripción | La experiencia ayudó en esta muestra, pero también se necesita educación continua y guías. |
| Que la solución es no prescribir antibióticos nunca | En infecciones diseminadas, sistémicas, profundas o en pacientes de riesgo, el antibiótico puede ser necesario junto con control del foco. |
| Que el antibiótico más usado fue necesariamente el más adecuado | El estudio describe frecuencia de uso, pero no demuestra superioridad clínica de amoxicilina/clavulanato en todos los casos. |
| Que la resistencia detectada fue causada por la receta de esa consulta | El diseño transversal no establece temporalidad causal; pudo deberse a exposiciones previas, automedicación o contexto local. |
| Que se conocen los mecanismos moleculares de resistencia | El estudio usó Kirby-Bauer; no caracterizó genes de resistencia, betalactamasas específicas ni mecanismos moleculares. |
| Que los resultados aplican a inmunocomprometidos | Estos pacientes fueron excluidos. |
| Que se puede juzgar cada diagnóstico con precisión | El artículo no detalla severidad ni diagnóstico odontológico específico por caso. |
8. Limitaciones importantes del estudio
Diseño transversal: permite observar asociaciones, pero no demostrar causalidad definitiva entre prescripción inapropiada y resistencia.
Muestra relativamente pequeña y local: 150 odontólogos y 120 pacientes; los resultados pueden no representar todos los países o contextos clínicos.
No se reporta caracterización molecular de resistencia, por lo que no se identifican genes específicos ni mecanismos detallados.
No se especifica con profundidad qué guías internacionales se usaron para clasificar cada prescripción como apropiada o inapropiada.
Los pacientes inmunocomprometidos fueron excluidos, por lo que los hallazgos no aplican directamente a pacientes de alto riesgo sistémico.
No se evalúan desenlaces clínicos a largo plazo como recurrencia, complicaciones, hospitalización, fracaso del tratamiento o necesidad de cambio antibiótico.
No se mide el efecto de intervenciones educativas o programas de stewardship; solo se señala su necesidad.
El artículo es breve y no ofrece detalles profundos sobre severidad clínica, diagnóstico odontológico específico, microorganismos aislados por especie ni antibiótico frente al cual se detectó resistencia.
El artículo excluyó pacientes con antibióticos sistémicos en los 14 días previos, pero luego analiza “uso antibiótico previo” como variable asociada a resistencia. El periodo exacto de esa exposición previa no queda suficientemente claro, por lo que debe interpretarse con cautela.
No se reportan especies bacterianas aisladas ni resistencia por antibiótico específico; solo se informa resistencia a al menos un antibiótico.
El método Kirby-Bauer permite clasificar susceptibilidad fenotípica, pero no identifica genes de resistencia, betalactamasas específicas ni mecanismos moleculares.
No se estratificaron claramente las infecciones por severidad, extensión anatómica, fiebre, celulitis, trismus, linfadenitis o signos sistémicos.
No se separaron con detalle diagnósticos como pulpitis irreversible, absceso apical localizado, periodontitis apical aguda, pericoronaritis, infección periodontal o periimplantitis.
No se midió adherencia del paciente, automedicación antibiótica, acceso sin receta ni uso de antibióticos prescritos por otros profesionales.
No se exploró en profundidad por qué los odontólogos prescribieron de forma inapropiada: presión del paciente, miedo medicolegal, incertidumbre diagnóstica, falta de tiempo o ausencia de protocolos.
No se presenta un análisis detallado por especialidad, tipo de práctica o nivel de formación, más allá de la experiencia clínica.
9. Aplicación clínica para odontólogos
Antes de prescribir un antibiótico, el odontólogo debería seguir una secuencia mental simple: diagnosticar el origen, controlar el foco, valorar si hay indicación sistémica, revisar factores de riesgo, elegir el antibiótico según guía, definir la menor duración efectiva y reevaluar evolución. Este estudio apoya especialmente la necesidad de auditoría de recetas, educación continua y protocolos de antibiotic stewardship en odontología.
10. Conclusión simple
Este estudio muestra que la prescripción antibiótica fue muy frecuente en la muestra evaluada y que 41,3 % de las prescripciones fueron consideradas inapropiadas, principalmente por uso innecesario, duración prolongada o falta de intervención operatoria definitiva. Además, 34,2 % de las muestras con crecimiento bacteriano presentó resistencia al menos a un antibiótico, y la resistencia fue mayor en pacientes con exposición antibiótica previa o prescripciones inadecuadas. La interpretación debe ser prudente: el diseño transversal demuestra asociación, no causalidad definitiva. La enseñanza principal es que el antibiótico debe usarse con criterio, junto con tratamiento causal odontológico, y no como reemplazo del control del foco.
11. Conclusión final para CarpuleNet
Este artículo es útil para CarpuleNet porque conecta una conducta cotidiana de la consulta dental con un problema global: la resistencia antimicrobiana. Prescribir antibióticos puede parecer una decisión pequeña, pero cuando se hace sin indicación clara, por demasiados días o sin tratamiento operatorio, puede asociarse con mayor presencia de bacterias resistentes y dificultar tratamientos futuros.
La odontología debe abandonar la idea de que el antibiótico es una “ayuda por si acaso”. En infecciones odontogénicas, el tratamiento causal sigue siendo central: abrir, drenar, desinfectar, extraer, tratar el conducto o controlar el foco periodontal según corresponda. El antibiótico tiene valor cuando existe indicación, pero no reemplaza la decisión clínica ni el procedimiento que resuelve la causa.
También hay que interpretar el estudio con prudencia. Sus resultados muestran asociación entre prescripción inadecuada, exposición antibiótica previa y resistencia, pero no prueban causalidad definitiva. Además, no detalla con profundidad los microorganismos aislados, la resistencia por antibiótico específico ni los diagnósticos odontológicos por caso. Aun así, el mensaje clínico es sólido: usar antibióticos sin indicación y sin control del foco es una mala estrategia.
La enseñanza final es clara: la prescripción antibiótica responsable no significa usar menos antibióticos en todos los casos, sino usarlos mejor. Eso implica elegir el paciente correcto, el momento correcto, el antibiótico correcto y la duración correcta. En una época de resistencia antimicrobiana creciente, cada receta dental debe entenderse como una decisión clínica con impacto individual y colectivo.
12. Aprendizaje práctico único
En infecciones orales, el antibiótico no debe recetarse para “cubrirse”. Debe indicarse cuando hay una razón clínica clara. Antes de prescribir, el odontólogo debe preguntarse: ¿ya controlé el foco?, ¿hay signos sistémicos o riesgo de diseminación?, ¿este antibiótico está indicado según guías?, ¿por cuánto tiempo realmente lo necesita? Prescribir bien no es dar más; es dar lo necesario, en el momento correcto y con el menor riesgo posible.
13. Bibliografía
Gelda A, Kadtane SS, Khichade PS, Singh V, Gupta D, Gupta G, et al. Assessment of antibiotic prescribing patterns among dentists and their impact on antimicrobial resistance in oral infections. Journal of Pharmacy and Bioallied Sciences. 2026;18:34-36. DOI: 10.4103/jpbs.jpbs_1765_25.