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Portada de ENDODONCIA DE LO BÁSICO A LO ACTUAL
EndodonciaENDODONCIA DE LO BÁSICO A LO ACTUALJosé Andrés Viñán Carrasco · Primera edición · 2025

Capítulos

01Fundamentos de la pulpa02Patologías pulpares
Capítulo 1 de 20%
Capítulo 1

Fundamentos de la pulpa

Fundamentos

Concepto de endodoncia

La endodoncia constituye la disciplina que estudia en profundidad las estructuras morfológicas, fisiológicas e histológicas de la pulpa dental y de la región apical, con el objetivo de comprender la etiopatogenia, establecer un diagnóstico certero y fundamentar el tratamiento de las patologías que comprometen los tejidos pulpares y periapicales.

La pulpa dental es un tejido conjuntivo laxo caracterizado por la presencia equilibrada de células, fibras y sustancia fundamental amorfa, lo que le confiere su estructura funcional. Este tejido se encuentra confinado y protegido por una envoltura externa compuesta por esmalte en la corona y cemento en la raíz, así como por una capa interna de dentina, la cual presenta particularidades histológicas distintas a las de la pulpa, aunque ambas conforman una unidad funcional e histológica denominada complejo dentinopulpar. Este complejo comparte un origen embriológico común, dado que tanto la dentina como la pulpa derivan de la papila dental. En la zona radicular, la protección adicional está constituida por el ligamento periodontal y el hueso alveolar, que brindan soporte y estabilidad al órgano dentario en su totalidad.

Diente completo con identificación de sus estructuras
Estructuras generales del órgano dentario.
Esmalte

ESMALTE

La célula responsable de la formación del esmalte dental es el ameloblasto, cuya actividad conduce a la génesis del tejido más altamente mineralizado del organismo humano. El esmalte presenta una composición estructural caracterizada por un 96% de matriz inorgánica, predominantemente hidroxiapatita cristalina, un 1% de materia orgánica y un 3% de contenido acuoso. Su desarrollo se produce mediante un proceso de incrementos o aposiciones sucesivas, que tienen lugar a lo largo de toda la fase de formación de la corona dentaria, confiriéndole la dureza y resistencia mecánica que distinguen a este tejido.

Propiedades del esmalte

Espesor: El espesor del esmalte dental se determina midiendo la distancia comprendida entre su superficie externa libre y la unión amelodentinaria. Este espesor alcanza su máximo desarrollo en las cúspides de los molares y premolares, así como en los bordes incisales de los dientes anteriores, disminuyendo progresivamente hacia el cuello dentinario. Se ha reportado que el espesor del esmalte varía entre aproximadamente 0,87 mm y 3,47 mm, en función de la localización anatómica específica.

Dureza: El esmalte constituye el tejido más duro del organismo humano, condición atribuible a su elevado contenido de materia inorgánica. Esta notable mineralización no solo confiere al esmalte su extraordinaria resistencia a las fuerzas masticatorias, sino que además explica su alta radiopacidad, capaz de obstaculizar el paso de los rayos X en estudios radiográficos convencionales.

Elasticidad: El esmalte exhibe una elasticidad prácticamente nula, consecuencia directa de su escaso contenido en componentes orgánicos y agua. Esta característica le otorga gran rigidez, aunque también lo hace susceptible a fracturas ante fuerzas de flexión excesivas.

Color: Desde el punto de vista óptico, el esmalte presenta una tonalidad translúcida. Esta propiedad permite que el color subyacente de la dentina influya significativamente en la apariencia cromática final del diente.

Permeabilidad: A diferencia de la dentina, el esmalte posee una permeabilidad extremadamente limitada, permitiendo únicamente el paso de ciertos iones, como el fluoruro, que desempeñan un papel esencial en los procesos de remineralización y en la prevención de la caries dental.

Estructuras del esmalte

Las estructuras del esmalte pueden clasificarse en unidades estructurales primarias y unidades estructurales secundarias, distinción que obedece a criterios morfológicos y funcionales fundamentales para comprender su comportamiento biomecánico.

Unidades estructurales primarias

La La unidad estructural primaria del esmalte es el prisma del esmalte, constituido por agrupaciones altamente organizadas de cristales de hidroxiapatita que se extienden desde la unión amelodentinaria hasta la superficie libre del esmalte. Cada prisma presenta una morfología característica, dividiéndose en dos zonas: la cabeza, situada hacia la superficie oclusal o el borde incisal y que constituye la porción más amplia del prisma, y la cola, más estrecha, orientada en dirección cervical. Este patrón estructural hace que la cabeza de un prisma se ubique intercalada entre las colas de prismas adyacentes, disposición que incrementa significativamente la resistencia del esmalte frente a las fuerzas masticatorias y a los procesos de propagación de fisuras.

Unidad estructural del esmalte
Unidad estructural primaria del esmalte.

El esmalte dental puede clasificarse morfológicamente en esmalte prismático y esmalte aprismático, según la disposición y organización de sus cristales de hidroxiapatita.

El esmalte aprismático se localiza exclusivamente en los límites externos e internos del tejido, es decir, en la superficie libre del esmalte y en la unión amelodentinaria. Se caracteriza por presentar cristales de hidroxiapatita dispuestos de manera paralela y altamente uniforme, lo que confiere a esta capa una arquitectura compacta y homogénea.

En contraste, el esmalte prismático constituye la mayor parte del volumen del esmalte y está compuesto por cristales de hidroxiapatita organizados en forma de bastones o prismas, dispuestos de manera irregular y entrelazada. Esta configuración prismática otorga al esmalte una resistencia mecánica superior, permitiéndole soportar eficazmente las cargas funcionales derivadas de la masticación.

Disposición de los prismas del esmalte
Disposición de los prismas del esmalte.

Unidades estructurales secundarias

Las Las unidades estructurales secundarias del esmalte se clasifican atendiendo a tres criterios fundamentales:

  1. el diferente grado de mineralización,
  2. las variaciones en el trayecto o recorrido de los prismas,
  3. los efectos inducidos por factores del microambiente periférico.

1. Diferente grado de mineralización

Estrías de Retzius: Las estrías de Retzius son líneas incrementales que representan marcas sucesivas originadas durante el proceso de aposición del esmalte. Cada línea corresponde a una pausa o variación temporal en la actividad secretora de los ameloblastos, reflejando así la deposición rítmica del tejido durante el desarrollo coronario. Estas estrías describen trayectorias arqueadas desde la unión amelodentinaria hacia la superficie externa del esmalte, y constituyen un registro cronológico del crecimiento del tejido, hasta completarse la morfogénesis de la corona dentaria.

Estrías de Retzius
Estrías de Retzius.

Laminillas del esmalte: Las laminillas del esmalte son microfisuras o defectos lineales que se extienden desde la superficie externa del esmalte hacia la unión amelodentinaria, y cuya formación se atribuye a áreas con prismas insuficientemente mineralizados o a la degeneración focal de ameloblastos durante la amelogénesis. Estas estructuras representan zonas de debilidad potencial que pueden actuar como vías de propagación de fracturas o como rutas facilitadoras para la penetración de agentes cariogénicos.

De acuerdo con su extensión anatómica, las laminillas se clasifican en tres tipos:

  • Tipo A: se originan en el borde externo del esmalte y se extienden parcialmente en su espesor, sin alcanzar la unión amelodentinaria.
  • Tipo B: atraviesan completamente el espesor del esmalte, extendiéndose desde la superficie externa hasta contactar con la unión amelodentinaria.
  • Tipo C: sobrepasan la unión amelodentinaria, extendiéndose incluso dentro de la dentina subyacente.
Laminillas del esmalte
Laminillas del esmalte.

Penachos de Linderer: Los penachos de Linderer son formaciones histológicas localizadas en la región del límite amelodentinario, constituidas por grupos de prismas de esmalte que presentan un grado de mineralización inferior al del esmalte circundante. Su morfología característica, que asemeja pequeñas estructuras ramificadas en forma de arbusto, se debe a la disposición irregular y menos compacta de los cristales de hidroxiapatita en estas zonas. Estos penachos representan variaciones fisiológicas del proceso de amelogénesis y carecen de significación patológica directa, aunque pueden influir en la propagación de microfracturas o en la difusión de agentes nocivos hacia la dentina.

Penachos de Linderer
Penachos de Linderer.

2. Cambio en el recorrido de los prismas

Bandas de Hunter-Schreger: Las bandas de Hunter-Schreger constituyen un fenómeno óptico observable en cortes longitudinales o transiluminados del esmalte, manifestándose como alternancia de bandas claras, denominadas parazonas, y bandas oscuras, conocidas como diazonas. Este efecto se origina por los cambios periódicos en la orientación de los prismas del esmalte, que adoptan trayectorias curvas y sinuosas a lo largo de su espesor. La disposición ondulante de los prismas confiere al esmalte una resistencia adicional frente a las fuerzas oclusales, al disipar la propagación de grietas y minimizar el riesgo de segmentación estructural.

Bandas de Hunter-Schreger
Bandas de Hunter-Schreger.

Esmalte nudoso: El esmalte nudoso se caracteriza por presentar un patrón estructural resultante de cambios abruptos en la dirección de los prismas, que adoptan configuraciones curvas o se disponen entrecruzados. Esta arquitectura particular incrementa significativamente la resistencia del esmalte frente a las tensiones funcionales, al dispersar las fuerzas oclusales y dificultar la propagación de fisuras. Morfológicamente, el esmalte nudoso se localiza predominantemente en las cúspides de los dientes, regiones que están sometidas a mayores cargas masticatorias.

Esmalte nudoso
Esmalte nudoso.

3. Por la periferia medioambiental

Limite Amelodentinario: El límite amelodentinario (LAD) constituye la interfase anatómica donde se establece la unión íntima entre el esmalte y la dentina. Esta zona presenta un contorno ondulado que incrementa el área de contacto entre ambos tejidos, proporcionando una mayor resistencia mecánica y reduciendo el riesgo de fractura o separación bajo cargas funcionales.

Lineas de imbricación de Pickerill: Las líneas de imbricación de Pickerill son surcos superficiales observables en la superficie externa del esmalte, que corresponden a la expresión periférica de las estrías de Retzius cuando éstas alcanzan la superficie del diente. Se presentan como leves depresiones horizontales y reflejan los periodos de deposición rítmica del esmalte durante la amelogénesis.

Periquimatias: Las periquimatías son rebordes convexos situados entre las líneas de imbricación de Pickerill. Estos relieves forman un patrón característico en la superficie del esmalte recién erupcionado, asociado a la disposición incremental del esmalte, y tienden a desaparecer con el tiempo debido al desgaste funcional y a la acción de factores externos.

Estructuras del esmalte asociadas a la periferia medioambiental
Estructuras del esmalte relacionadas con la periferia medioambiental.

Husos adamantinos: Los husos adamantinos son prolongaciones histológicas que corresponden a extensiones citoplasmáticas de los odontoblastos, las cuales atraviesan el límite amelodentinario e invaden el esmalte adyacente. Estas estructuras adoptan morfologías en forma de clavas o husos alargados, y representan un vestigio del proceso dentinogénico que antecede a la formación del esmalte. Su presencia puede influir en la permeabilidad local del esmalte y se considera un factor microestructural relevante en la respuesta del órgano dentario frente a estímulos térmicos o mecánicos.

Husos adamantinos
Husos adamantinos.
Dentina

DENTINA

La dentina es un tejido mineralizado cuya formación está a cargo de los odontoblastos, células especializadas derivadas de la papila dental. Desde el punto de vista composicional, la dentina se constituye aproximadamente por un 70% de matriz inorgánica, principalmente cristales de hidroxiapatita, un 18% de componentes orgánicos, predominantemente colágeno tipo I y proteínas no colágenas, y un 12% de agua, distribuida entre los túbulos dentinarios y la matriz intertubular.

El espesor de la dentina varía de acuerdo con la topografía dentaria, oscilando entre 1,53 mm en las áreas interproximales y hasta 5,16 mm en las regiones cuspídeas, adaptándose funcionalmente para soportar las fuerzas masticatorias y proteger la vitalidad pulpar.

Propiedades de la dentina

Color: La dentina exhibe una tonalidad amarillenta característica, que se encuentra subyacente al esmalte translúcido y, por ende, es el principal determinante cromático del diente.

Translucides: Debido a su menor grado de mineralización respecto del esmalte, la dentina es también menos translúcida. Esta característica permite el paso de una mayor cantidad de rayos X en estudios radiográficos, aunque sigue manifestándose como un tejido radiopaco, claramente distinguible de los tejidos blandos circundantes.

Dureza: La dureza de la dentina es inferior a la del esmalte, pero supera la del cemento radicular y la del hueso alveolar. Esta propiedad le confiere un equilibrio estructural que, junto a su elasticidad, contribuye a la integridad biomecánica del órgano dentario.

Elasticidad: La dentina posee una elevada elasticidad que le permite absorber y distribuir las fuerzas oclusales, compensando así la rigidez del esmalte. Esta cualidad funcional actúa como un amortiguador, previniendo la propagación de fracturas hacia la pulpa dental.

Permeabilidad: Se trata de un tejido altamente permeable, en virtud de la presencia de numerosos túbulos dentinarios que recorren su espesor desde el límite amelodentinario hasta la pulpa. Estos túbulos exhiben un diámetro menor en las cercanías del esmalte, incrementándose progresivamente conforme se aproximan a la cámara pulpar, lo que facilita la difusión de estímulos y sustancias a través del tejido.

Estructuras básicas de la dentina

La dentina se organiza morfofuncionalmente en dos grandes categorías: estructuras básicas primarias y estructuras básicas secundarias, cada una con características histológicas y funcionales distintivas que contribuyen a la integridad del tejido dentinario.

Estructuras básicas primarias

Las estructuras básicas primarias comprenden:

  • Túbulos dentinarios: conductos microscópicos que se extienden radialmente desde la pulpa dentaria hasta la unión amelodentinaria, responsables de albergar los prolongamientos odontoblásticos y permitir la transmisión de estímulos.
  • Matriz intertubular: red de matriz orgánica y cristales de hidroxiapatita situada entre los túbulos dentinarios, que proporciona soporte estructural y resistencia mecánica a la dentina.
Túbulos dentinarios y matriz intertubular
Túbulos dentinarios y matriz intertubular.

Estructuras básicas secundarias

Las estructuras básicas secundarias de la dentina corresponden a modificaciones histológicas que reflejan el patrón dinámico de su formación y mineralización, así como fenómenos relacionados con su desarrollo fisiológico.

Líneas incrementales

Representan registros cronológicos del proceso de dentinogénesis, evidenciando variaciones en la actividad funcional de los odontoblastos. Se clasifican en:

  • Líneas de Owen: bandas hipomineralizadas más anchas y prominentes que las líneas de Von Ebner, que reflejan alteraciones metabólicas transitorias durante la formación dentinaria.
  • Líneas de Von Ebner: son estriaciones hipomineralizadas finas, correspondientes al ritmo circadiano del depósito de matriz dentinaria, que señalan el crecimiento diario de la dentina.
  • Línea neonatal: demarca el límite entre la dentina formada antes del nacimiento (dentina prenatal), caracterizada por un grado superior de mineralización, y la dentina depositada después del nacimiento (dentina postnatal), generalmente menos mineralizada debido a las mayores demandas energéticas sistémicas del organismo neonatal.

Espacios de Czermak: Se observan como vacuolas o espacios irregulares dentro de la dentina, producto de procesos defectuosos de calcificación. Predominan en las proximidades de la unión amelodentinaria, aunque pueden extenderse hacia la dentina radicular.

Zona granular de Tomes o fibrilla de Tomes: Constituye una región adyacente a la unión cementodentinaria, caracterizada por la presencia de cavidades finas generadas por las ramificaciones terminales de los procesos odontoblásticos. Esta disposición confiere a la dentina radicular un aspecto granular en cortes histológicos.

Estructuras básicas secundarias de la dentina
Estructuras básicas secundarias de la dentina.

Clasificación de los tipos de dentina

La dentina puede clasificarse según dos criterios fundamentales: su desarrollo temporal y su localización anatómica, cada uno con implicaciones histofisiológicas y clínicas relevantes.

Por su desarrollo

Dentina primaria: Constituye la primera dentina en formarse durante la odontogénesis y representa el volumen predominante del tejido dentinario mineralizado. Su depósito ocurre hasta que el órgano dentario alcanza su posición funcional y establece contacto oclusal. Además, delimita y define morfológicamente la cámara pulpar.

Dentina secundaria: Denominada también dentina adventicia o regular, se forma de manera fisiológica tras la erupción y entrada en oclusión del diente, persistiendo su depósito lento y progresivo durante toda la vida del órgano dentario. Esta dentina se ubica hacia el interior de la dentina circumpulpar, ocasionando un progresivo estrechamiento del espacio pulpar, fenómeno particularmente evidente en denticiones adultas y seniles.

Dentina terciaria: Conocida igualmente como dentina de irritación o patológica, se desarrolla de forma localizada como respuesta a estímulos nocivos. Se clasifica en:

  • Dentina reaccional: producida por odontoblastos preexistentes frente a estímulos irritativos de baja o moderada intensidad, como caries incipientes o restauraciones poco profundas. Su matriz es semejante a la dentina fisiológica, aunque puede mostrar alteraciones leves en el patrón tubular.
  • Dentina reparativa: generada por células diferenciadas a partir de células progenitoras mesenquimales tras la muerte de los odontoblastos originales, en respuesta a agresiones de mayor magnitud, como exposiciones pulpares o caries profundas. El tejido formado suele exhibir un menor número de túbulos dentinarios, con disposición irregular, constituyendo frecuentemente un puente dentinario.
Tipos de dentina según su desarrollo
Clasificación de los tipos de dentina.

Por su localización

Dentina del manto: Es la primera dentina secretada por los odontoblastos recién diferenciados, localizada inmediatamente por debajo del esmalte en coronas o del cemento en raíces. Posee una estructura ligeramente distinta y está menos mineralizada que la dentina circumpulpar.

Dentina circumpulpar: Se deposita subsecuentemente a la dentina del manto y representa la mayor parte del espesor dentinario. Se extiende desde la interfase con la dentina del manto hasta la capa de predentina, rodeando por completo la pulpa dental.

Predentina: Corresponde a la matriz dentinaria recientemente sintetizada, aún no mineralizada, situada entre la capa de odontoblastos y la dentina circumpulpar mineralizada. Su grosor ofrece indicios sobre la actividad funcional odontoblástica y el estado fisiológico del tejido dentinario.

Por su modelo de mineralización

Dentina peritubular: Es la dentina altamente mineralizada que tapiza la pared interna de los túbulos dentinarios. Se deposita centrípetamente en el lumen tubular, contribuyendo a la reducción progresiva de su diámetro y desempeñando un papel esencial en la modulación de la permeabilidad dentinaria.

Dentina intertubular: Constituye el principal componente del volumen dentinario. Está localizada entre los túbulos dentinarios y está formada por una matriz colágena mineralizada secretada directamente por los odontoblastos. Su arquitectura proporciona el soporte estructural fundamental para el tejido dentinario.

Dentina interglobular: Corresponde a zonas hipomineralizadas o incluso no mineralizadas, que se localizan predominantemente por debajo de la dentina del manto. Estas áreas se originan por la fusión incompleta de los frentes de calcificación globular durante la dentinogénesis, proceso que puede verse alterado por desequilibrios sistémicos, como deficiencias nutricionales o trastornos metabólicos.

Tipos de dentina según localización y mineralización
Clasificación adicional de los tipos de dentina.

Complejo dentinopulpar

La dentina y la pulpa dental conforman un sistema íntimamente interrelacionado, denominado complejo dentinopulpar, el cual se describe así por tres razones fundamentales:

  1. Unidad estructural: La dentina y la pulpa constituyen una continuidad anatómica. Los cuerpos celulares de los odontoblastos residen en la periferia pulpar, mientras que sus prolongaciones citoplasmáticas se extienden hacia el interior de los túbulos dentinarios, integrando estructuralmente ambos tejidos.
  2. Unidad funcional: Existe una interdependencia biológica esencial: la dentina actúa como barrera protectora que resguarda la pulpa de agresiones externas, mientras que la pulpa confiere vitalidad a la dentina a través del aporte neurovascular y la actividad secretora de los odontoblastos.
  3. Unidad de origen embriológico: Tanto la dentina como la pulpa derivan del mesénquima de la papila dental, lo que fundamenta su afinidad histogénica y explica la estrecha conexión morfofuncional que persiste a lo largo de la vida del órgano dentario.
Cemento

CEMENTO

El cemento es un tejido mineralizado especializado que se origina a partir del saco dental, estructura ectomesenquimatosa que rodea a la papila dental durante el desarrollo del órgano dentario. Sus principales células formadoras son los cementoblastos, responsables de sintetizar la matriz extracelular cementaria, y los cementocitos, células maduras alojadas en lagunas dentro del propio cemento, que mantienen la viabilidad del tejido.

Desde el punto de vista composicional, el cemento está constituido aproximadamente por un 50 % de matriz inorgánica, integrada predominantemente por cristales de hidroxiapatita; un 22 % de componente orgánico, formado principalmente por fibras colágenas tipo I y proteínas no colágenas; y un 28 % de agua, distribuida tanto en el espacio intersticial como en la interfase cristalina, contribuyendo a las propiedades biomecánicas del tejido.

Tipos de cemento

El cemento dentario puede clasificarse con base en sus características histológicas y en el momento de su formación en relación con la erupción dental. De acuerdo con estos criterios, se distinguen dos grandes categorías: cemento afibrilar y cemento fibrilar, este último subdividido en cemento acelular y cemento celular.

Cemento afibrilar Es el primer tipo de cemento en desarrollarse durante la cementogénesis. Se caracteriza por carecer de fibras colágenas en su matriz estructural, por lo que su función de anclaje es limitada. Este cemento se localiza exclusivamente en la región del cuello dentario, próximo a la unión amelo-cementaria, donde cumple un rol principalmente protector.

Cemento fibrilar: Este tipo de cemento contiene fibras colágenas que constituyen el soporte estructural fundamental para su organización. Se subdivide en:

  • Cemento acelular: Se forma antes de la entrada del diente en oclusión, mediante un proceso lento de deposición de matriz y mineralización mediada por fibras colágenas. Predomina en el tercio cervical de la raíz, donde cumple una función primordial en el anclaje del diente al hueso alveolar a través de las fibras periodontales.
  • Cemento celular: Se desarrolla posteriormente a la entrada del diente en oclusión, acompañando el crecimiento radicular continuo. Es más abundante en el tercio apical de la raíz y en áreas de furcación.

El cemento celular presenta una mayor cantidad y variedad de fibras, dispuestas de la siguiente forma:

  1. Fibras extrínsecas: originadas por los fibroblastos del ligamento periodontal, corresponden a las denominadas fibras de Sharpey. Estas se insertan en el cemento y, al penetrar su matriz, pasan a denominarse fibras extrínsecas, asegurando la unión firme entre el diente y el hueso alveolar.
  2. Fibras intrínsecas: sintetizadas directamente por los cementoblastos, se organizan paralelas a la superficie cementodentinaria, rodeando a las fibras extrínsecas y contribuyendo a la resistencia estructural del cemento frente a las fuerzas funcionales.
Tipos de cemento dentario
Tipos de cemento.
Definición

Porque se llama cemento celular y acelular

La clasificación del cemento en celular y acelular obedece a la presencia o ausencia de células atrapadas dentro de su propia matriz mineralizada. Durante el proceso de erupción y el crecimiento continuo de la raíz, se requiere un depósito acelerado de cemento para dar estabilidad al órgano dentario. En este contexto, los cementoblastos intensifican su actividad secretora, generando grandes cantidades de matriz cementaria en un corto tiempo. Este ritmo elevado de formación ocasiona que numerosos cementoblastos queden encerrados en la matriz extracelular que ellos mismos produjeron, transformándose así en cementocitos, células incluidas que permanecen viables en lagunas dentro del cemento. Esta característica histológica define al cemento celular.

En contraste, el cemento acelular se forma a un ritmo más lento y ordenado, permitiendo que los cementoblastos permanezcan en la superficie cementaria, sin quedar incluidos en la matriz mineralizada, razón por la cual carece de células en su interior, de allí su denominación de acelular.

Casos de choquet

La relación entre el cemento y el esmalte en la unión cervical del diente, conocida como unión cemento-esmalte (UCE), ha sido clasificada clásicamente por Choquet en cuatro variantes, cada una con distinta frecuencia de presentación clínica:

  1. Cemento cubre el esmalte: constituye el patrón más común, observado en aproximadamente el 60 % de los casos. En este escenario, el cemento se solapa sobre el esmalte en la región cervical, proporcionando una cobertura completa sin exposición dentinaria.
  2. El esmalte cubre el cemento: esta configuración es inusual, con una frecuencia inferior al 10 %. En estos casos, el esmalte se extiende más allá de su límite habitual y recubre parcialmente el cemento radicular.
  3. El Cemento y esmalte se encuentran borde a borde: corresponde a un contacto puntual entre ambos tejidos duros sin dejar expuesta la dentina subyacente. Este patrón se presenta en aproximadamente el 30 % de las observaciones histológicas.
  4. Falta de contacto entre cemento y esmalte: es la variante menos frecuente, prácticamente anecdótica, en la cual persiste un espacio entre el esmalte y el cemento, quedando la dentina expuesta directamente al medio oral. Esta situación puede originar hipersensibilidad dentinaria debido a la ausencia de protección de la dentina frente a estímulos térmicos, químicos o táctiles.
Caso de Choquet 1
Caso de Choquet 1.
Caso de Choquet 2
Caso de Choquet 2.
Caso de Choquet 3
Caso de Choquet 3.
Caso de Choquet 4
Caso de Choquet 4.
Ligamento periodontal

LIGAMENTO PERIODONTAL

El ligamento periodontal es un tejido conectivo altamente especializado, derivado del saco dental durante la odontogénesis. Se localiza anatómicamente entre la superficie del cemento radicular y la pared interna del hueso alveolar, formando una interfase dinámica que asegura la inserción del diente en el alveolo.

Su espesor varía entre 0,15 y 0,38 mm, presentando microadaptaciones en respuesta a las fuerzas funcionales y a la edad del individuo. Este tejido desempeña múltiples funciones esenciales para la homeostasis y longevidad del órgano dentario, entre las que destacan el soporte mecánico, la amortiguación de las cargas oclusales, el mantenimiento del espacio periodontal, así como roles sensoriales, nutritivos y reparativos.

Funciones del ligamento periodontal

El ligamento periodontal desempeña una serie de funciones fundamentales que garantizan la integridad estructural y funcional del órgano dentario dentro del alveolo. Entre sus principales roles se destacan:

  • Sostén: mantiene al diente suspendido en el interior del alveolo, distribuyendo y amortiguando las fuerzas masticatorias para evitar sobrecargas directas sobre el hueso alveolar.
  • Sensitiva: a través de las terminaciones nerviosas mecanorreceptoras presentes en su matriz, regula la percepción de presión y fuerza oclusal, contribuyendo al control de la posición mandibular y a la obtención de una oclusión funcional adecuada.
  • Nutritiva: provee aporte vascular directo para el mantenimiento metabólico de los cementoblastos y osteoblastos superficiales, así como de las demás células residentes en el espacio periodontal.
  • Modeladora: participa activamente en el remodelado constante del espacio periodontal mediante la reabsorción y síntesis de los componentes de la sustancia extracelular del propio ligamento, del hueso alveolar y del cemento radicular. Este proceso es llevado a cabo por un diverso repertorio celular con múltiples capacidades funcionales, que asegura la adaptación del periodonto frente a estímulos mecánicos y fisiológicos cambiantes.

Células del ligamento periodontal

El ligamento periodontal constituye un tejido conectivo especializado que alberga una compleja población celular, cuya funcionalidad conjunta garantiza la homeostasis, el remodelado y la integración estructural del periodonto de inserción. Las células presentes en este tejido pueden clasificarse en tres grandes grupos: formadoras, resortivas y accesorias, cada una con roles morfofuncionales específicos.

Células formadoras

Son responsables de la síntesis y mantenimiento de los diferentes componentes tisulares que conforman el periodonto de inserción:

  • Osteoblastos: células mesenquimatosas especializadas en la síntesis de matriz osteoide y su posterior mineralización, esenciales para la formación y remodelación del hueso alveolar.
  • Cementoblastos: encargados de la deposición y mineralización de la matriz cementaria sobre la superficie radicular, contribuyendo al anclaje de las fibras de Sharpey.
  • Fibroblastos: constituyen la población celular más abundante del ligamento periodontal, con alta capacidad biosintética para producir fibras colágenas tipo I, III y V, así como componentes de la matriz extracelular no colágena, fundamentales para la arquitectura y resistencia mecánica del ligamento.

Células resortivas

Intervienen en los procesos fisiológicos de remodelado y adaptación tisular mediante mecanismos de resorción controlada:

  • Osteoclastos: células multinucleadas derivadas de la línea monocito-macrofágica, responsables de la resorción de matriz mineralizada ósea y, ocasionalmente, del cemento radicular.
  • Cementoclastos: células funcionalmente análogas a los osteoclastos, pero localizadas específicamente en la superficie cementaria, donde median su reabsorción, particularmente en contextos de movimiento ortodóncico o en procesos inflamatorios.

Otras células

  • Células de defensa: incluyen macrófagos, neutrófilos, linfocitos y mastocitos, que participan activamente en la vigilancia inmunitaria y en la respuesta inflamatoria frente a agresiones microbianas o traumatismos.
  • Restos epiteliales de malassez: agrupaciones celulares remanentes de la vaina epitelial de Hertwig, dispersas en el ligamento periodontal, que pueden jugar un papel en la homeostasis tisular y, en algunas circunstancias, en procesos patológicos como la formación de quistes radiculares.
  • Células mesenquimatosas indiferenciadas: representan una reserva celular multipotencial con capacidad de diferenciarse en osteoblastos, fibroblastos o cementoblastos, contribuyendo a los procesos de regeneración y reparación del complejo dentoalveolar.

Función estructural del ligamento periodontal

El ligamento periodontal está integrado por un denso entramado de fibras colágenas, denominadas fibras periodontales, que cumplen un rol crucial en la protección de las piezas dentarias frente a las fuerzas masticatorias, distribuyendo y amortiguando las cargas funcionales, además de mantener el diente firmemente anclado dentro del alveolo óseo.

Fibras del ligamento periodontal

El ligamento periodontal está constituido por un sofisticado sistema de fibras colágenas organizadas en haces, denominadas fibras principales del periodonto, cuya orientación y disposición anatómica les confiere la capacidad de resistir y distribuir las fuerzas funcionales ejercidas sobre el órgano dentario. Estas fibras se clasifican de acuerdo con su localización y trayectoria, cumpliendo roles biomecánicos específicos en la preservación de la integridad del complejo dentoalveolar.

  • Fibras oblicuas ascendentes o crestoalveolar: Se extienden desde la cresta alveolar del hueso cortical hacia la porción cervical del cemento radicular, inferior a la unión amelo-cementaria.
  • Función: actúan como un sistema de retención primaria que limita el desplazamiento vertical hacia fuera del alvéolo, previniendo así la extrusión del diente.
  • Fibras horizontales o de transición: Se orientan transversalmente en el tercio medio radicular, proyectándose desde el cemento hacia la lámina dura del hueso alveolar.
  • Función: están diseñadas para contrarrestar las fuerzas horizontales y de cizallamiento que inciden lateralmente sobre el diente, estabilizando su posición en el alvéolo.
  • Fibras oblicuas descendentes: Constituyen el grupo más numeroso y robusto. Se disponen en sentido oblicuo desde la pared alveolar hacia el cemento radicular, con una inclinación coronaria.
  • Función: su principal misión es disipar las fuerzas masticatorias dirigidas axialmente, transformándolas en tensiones distribuidas que reducen el riesgo de intrusión del diente.
  • Fibras Apicales: Se insertan alrededor del foramen apical del cemento radicular y se irradian hacia el fondo del alvéolo óseo.
  • Función: actúan como amortiguadores frente a movimientos de intrusión, contribuyendo además a proteger el paquete vasculonervioso que penetra por el ápice dental.
  • Fibras interradiculares: Presentes exclusivamente en dientes multirradiculares, se extienden en forma de abanico desde la cresta del tabique interradicular hacia el cemento radicular que reviste las bifurcaciones o trifurcaciones.
  • Función: limitan los movimientos de lateralidad y rotación del diente, reforzando la estabilidad del periodonto en dientes con múltiples raíces.
Fibras del ligamento periodontal
Fibras del ligamento periodontal.
Hueso alveolar

HUESO ALVEOLAR

El hueso alveolar es una estructura ósea especializada localizada en los procesos alveolares del maxilar y la mandíbula, que forma parte esencial del complejo anatómico encargado de sostener y mantener en posición funcional a los órganos dentarios. Este tejido constituye el componente rígido del periodonto de inserción, al albergar y delimitar los alvéolos dentales donde se fijan las raíces mediante el ligamento periodontal.

Desde el punto de vista composicional, el hueso alveolar está constituido aproximadamente por un 60% de matriz mineralizada, compuesta principalmente por cristales de hidroxiapatita; un 20% de agua, que participa en la difusión de nutrientes y en la flexibilidad tisular; y un 20% de componentes orgánicos, predominando el colágeno tipo I junto con proteínas no colágenas y células óseas.

Comparado con otros tejidos duros dentales, el hueso alveolar presenta una dureza menor a la de la dentina, pero semejante a la del cemento radicular, lo que le confiere una adecuada resistencia a las fuerzas funcionales, así como una capacidad notable de remodelación adaptativa frente a estímulos oclusales y ortodóncicos.

Composición del hueso alveolar

1. Matriz orgánica

  • 90% de su composición orgánica es de colágeno tipo I – III - V
  • 8% glicoproteínas
  • 2% enzimas (fosfatasa, alcalina, colagenasa, etc)

2. Minerales

  • 80% Hidroxiapatita
  • 15% Carbonato de calcio
  • 5% Otras sales minerales

Células óseas

  1. Osteoprogenitoras: pueden existir de dos tipos: Pre-osteoblastos: dan origen a osteoblastos y osteocitos. Pre-osteoclastos: dan origen a osteoclastos.
  2. Osteoblastos: Células que crean hueso. Son encargadas de la síntesis, secreción y mineralización de la matriz orgánica.
  3. Osteocitos: Se encarga de regular las funciones de los osteoblastos y osteoclastos. Controlan la renovación de sustancia fundamental ósea.
  4. Osteoclastos: Encargadas de degradar la matriz ósea. Producen reabsorción ósea.
  5. Células bordeantes ósea: Son células muy escasas. No pueden ser destruidas por osteoclastos ni creadas por osteoblastos.

Cortical alveolar

La cortical alveolar, es la zona externa del hueso, cuando las infecciones periapicales son producidas y las bacterias logran llegar a esta zona del hueso alveolar, puede producir el pico más alto de dolor, ya que esta zona tiene la mayor cantidad de vasos sanguíneos y fibras nerviosas.

Cortical alveolar
Cortical alveolar.
Pulpa dental

PULPA DENTAL

La pulpa dental es el tejido que provee vitalidad a la pieza dental, con una composición de 25% materia orgánica, y 75% de agua, está dividida en 2, pulpa coronaria, que se encuentra en la corona dental, y pulpa radicular que se encuentran en los conductos dentales, la pulpa reproduce la morfología externa de la pieza dental.

Zonas de la pulpa

En la pulpa pueden distinguirse 4 áreas que van a describirse desde la dentina hacia el interior de la pulpa:

1. Zona 1 odontoblastica

es la zona más superficial de la pulpa y se encuentra conformada por odontoblastos, que se disponen formando una empalizada (que tiene forma de una cerca), que está en contacto con la predentina, una matriz de dentina sin mineralizar.

Zona odontoblástica de la pulpa dental
Zona 1 odontoblástica.

2. Zona 2 subodontoblastica, capa basal de Weil

en esta zona es casi nula la existencia de células, pero podemos distinguir dos plexos, el plexo nervioso de Raschkow, y el plexo capilar subodontoblastico.

  • Plexo de Raschkow: son terminaciones nerviosas de las fibras del nervio trigémino, que transmiten estímulos nerviosos desde la pulpa hasta el trigémino, por medio de estas fibras podemos detectar los estímulos dolorosos u otros, se encuentra por debajo de la capa odontoblastica, y en gran concentración en la porción coronaria de la pulpa, pero muy escasos en los conductos radiculares.
  • Plexo capilar subodontoblastico: es una red capilar extensa cuya función es nutrir, y posee dos tipos de capilares.
  1. Continuos: en mayor proporción y están constituidos por células endoteliales delgadas, son células que revisten el interior de vasos sanguíneos, y permiten el traspaso de sustancias por medio de la membrana basal, actuando como filtro de macromoléculas.
  2. Fenestrados: en menor proporción, con células endoteliales delgadas, con poros que permiten el transporte rápido de sustancias.
Zona subodontoblástica de la pulpa dental
Zona 2 subodontoblástica o capa basal de Weil.

3. Zona 3 rica en células

en esta zona se encuentran células ectomesenquimatosas y fibroblastos en mayor proporción, que producen las fibras de Von Korff, en menor proporción células de defensa.

Fibras de Von Korff: son fibras colágenas gruesas, se ubican en forma de espirales entre la capa de odontoblastos, y forman la matriz de dentina, es por lo que se lo considera como el primer signo de formación de dentina.

Zona rica en células de la pulpa dental
Zona 3 rica en células.

4. Zona 4 centro de la pulpa

es la zona en la que se encuentra la mayor cantidad de células, constituida por un tejido conjuntivo laxo, fibroblastos, células ectomesenquimatosas, células de denfensa, entre otras.

Centro de la pulpa dental
Zona 4, centro de la pulpa.

Células que se encuentran en la pulpa dental

Odontoblastos: son células ubicadas en la periferia de la pulpa, formando una capa odontoblastica, son las encargadas de formar la dentina, y debido a sus prolongaciones se extiende desde la pulpa hasta el límite amelodentinario, los odontoblastos en la corona dental son de mayor tamaño y con una forma cilíndrica, en la raíz la forma es cuboidal, y en el ápice de forma fusiforme.

Células mesenquimatosas indiferenciadas: son células que se forman de la papila primitiva, se encuentran en gran cantidades en la capa rica en células de la pulpa, tiene una gran capacidad de diferenciación, pudiendo transformarse en una serie de células, aunque normalmente se diferencian en fibroblastos, pueden también transformarse en macrófagos cuando hay procesos inflamatorios, en caso de agresiones pulpares pueden traspasar la capa subodontoblastica para transformarse en odontoblastos, y formar dentina reparativa para evitar la entrada del agente agresor a la pulpa.

Fibroblasto: son las células más numerosas de la pulpa, su principal función es formar la matriz orgánica de la pulpa que está constituido por fibras de colágeno (colágeno I y III) y la sustancia intercelular amorfa, e interviene en la respuesta inmunológica de la pulpa dental liberando linfocinas (IL-1 alfa – IL-8).

Células de defensa

  • Macrófagos: se encuentra en la zona central de la pulpa, ubicándose principalmente en la periferia de los vasos sanguíneos, y son las encargadas de proteger a la pulpa contra microorganismos.
  • Células dendríticas: se encuentra en la periferia de la pulpa específicamente en la zona subodontoblastica y región perivascular, no tienen la capacidad de producir fagocitosis como las células de defensa, y son responsables de la presentación de los antígenos produciendo una alerta al cuerpo para la formación de anticuerpos frente a agentes extraños.
  • Linfocitos T - B y plasmocitos: son células que se encargan de la respuesta especifica, y controlan la intensidad de la respuesta inmunológica.
  • Mastocitos: son células principalmente que actúan en los procesos de sensibilidad inmediata, es decir en los procesos alérgicos, (CHOQUE ANAFILACTICO) liberando mediadores químicos tales como: heparina, histamina, leucotrienos, ECF-A.

Elementos formes de la sangre

  • Leucocitos: son células del sistema inmunitario que responden principalmente a la respuesta inflamatoria, ante la presencia de agentes extraños (microorganismos) entre ellos encontramos a los: neutrófilos, basófilos, eosinófilos, monocitos, y son formadas en la medula ósea y liberadas al torrente sanguíneo para actuar en el sitio que los requiera.
  • Neutrófilos: son una de las primeras células de defensa que actúan en contra de microorganismos que han ingresado al cuerpo, y se desplaza al sitio de acción a través de la sangre, su principal función es fagocitar y liberar enzimas que destruyan a los microorganismos.
  • Eosinófilos y Basófilos: son células inmunitarias que poseen gránulos en su estructura, y liberan principalmente histamina que actúa en procesos alérgicos.
  • Monocitos: son células inmunitarias que viaja a través de la sangre, y puede convertirse en macrófagos o células dendríticas.

Fibras de la pulpa dental

  • Fibras colágenas: fibras que se encuentran conformadas por colágeno tipo I y III, su ubicación es en todo el tejido pulpar, pero más abundantes en la zona apical, es por lo que se debe tener mayor énfasis en la eliminación de la pulpa apical en procesos de infección pulpar, ya que es considerada como la raíz de la pulpa dental.
  • Fibras reticulares: se encuentra con mayor frecuencia en pulpas de dientes jóvenes, y son fibras delicadas formadas por células reticulares, que son semejantes a los fibroblastos.
  • Fibras elásticas: se encuentras en concentraciones mínimas, y están localizadas en las paredes de los vasos sanguíneos aferentes, y su principal componente es la elastina.

Sustancia fundamental

Es la matriz encargada de actuar como soporte de los componentes celulares, y actuar como medio de transporte entre los vasos sanguíneos hasta las células, y de metabolitos de forma inversa.

Irrigación e inervación pulpar

La pulpa dental está constituida por:

  • Arterias: son considerados como los vasos sanguíneos aferentes, debido a que trae la sangre hacia el tejido pulpar, desde otra parte del cuerpo.
  • Venas: son considerados como los vasos sanguíneos eferentes que extraen la sangre del tejido pulpar, hacia otra parte del cuerpo.
  • Vasos linfáticos: son encargados de transportar la linfa y glóbulos blancos, para ayudar a combatir infecciones.
  • Todos estos vasos sanguíneos ingresan por el foramen apical de la pieza dental, y así mismo salen a través del foramen apical.
Nota clínica

Nota

el fluido tisular que proviene de los capilares (vasos sanguíneos pequeños) se aloja en los túbulos dentinarios, este fluido ayuda a traer nutrientes y oxígeno a las células, y a extraer desechos.
Irrigación de la pulpa dental
Irrigación de la pulpa dental.

Inervación Pulpar

Las fibras nerviosas ingresan a través del foramen apical junto con los vasos sanguíneos, y crean ramificaciones conforme avanzan hacia la pulpa coronal, existen principalmente dos tipos de fibras A (mielínicas), fibras C (amielínicas).

La mielina es una lipoproteína (compuesta de proteínas y sustancia grasa), que recubre la célula nerviosa y le ayuda a aumentar la velocidad de conducción de los impulsos nerviosos con mayor eficacia.

Fibras mielínicas: participan en la conducción de respuestas nerviosas rápidas como el dolor agudo y entre ellas están las fibras nerviosas A y B.

Fibras amielinicas: participan en la conducción de respuestas nerviosas lentas como el dolor crónico y entre ellas están las fibras nerviosas C.

En la pulpa se encuentra principalmente fibras nerviosas de tipo:

  • A (delta): participan en el dolor agudo y responden a estímulos mecánicos por eso son llamadas mecanoreceptores (que se estimulan por la contracción muscular y la presión del diente) y en menor proporción a estímulos térmicos.
  • A (beta): encargadas de estímulos táctiles y propiocepción (nos permite percibir la ubicación y movimiento de las partes del cuerpo).
  • C: participan en el dolor crónico, responden a estímulos térmicos mecánicos y químicos, son llamados nociceptores (proporcionan información sobre el daño tisular en infecciones de la pulpa).
Importante

Nota

las fibras A (delta) y C son las fibras que intervienen en la fisiología del dolor de la pulpa dental, sin embargo, las fibras A (Beta) no participa en este proceso, solo se encarga de la propiocepción de la pieza dental.

Funciones de la pulpa dental

  • Inductiva: es debido a que la pulpa es la responsable de la formación de dentina, y es necesario el desarrollo de esta para la formación de esmalte.
  • Formativa: la pulpa es la encargada de formar dentina primaria, secundaria, y terciaria.
  • Nutritiva: la pulpa es encargada de nutrir a la dentina.
  • Defensiva: la pulpa es la responsable de reaccionar a la irritación pulpar, o agentes exógenos formando dentina terciaria.
  • Sensitiva: es la encargada de responder a estímulos exógenos que producen el dolor.

Teorías del dolor del Complejo Dentinopulpar

Teoría nerviosa o de la sensibilidad

nos menciona que existe presencia de terminaciones nerviosas directamente en los túbulos dentinarios, por medio de estas transmiten la información de estímulos o agresiones que se producen hacia la pieza dental.

Teoría nerviosa de la sensibilidad
Teoría nerviosa o de la sensibilidad.

Teoría del odontoblasto como receptor sensorial

nos menciona que el odontoblasto tiene la capacidad de enviar información hacia la fibra nerviosa, a través de un estímulo o sustancia capaz de alterar la permeabilidad de la fibra nerviosa, de esta manera alertando a la fibra nerviosa sobre algún estimulo o injuria hacia la pieza dental, para que el cuerpo se pueda defender.

Teoría del odontoblasto como receptor sensorial
Teoría del odontoblasto como receptor sensorial.

Teoría hidrodinámica

es la teoría más aceptada de todas, se basa en el coeficiente de expansión de los líquidos, nos menciona que puede expandirse 10 veces el tamaño de los túbulos dentinarios, produciendo una comprensión de las fibras nerviosas por la expansión del fluido dentario alojado en los túbulos dentinarios, de esta manera produciéndose el dolor dental.

Por ejemplo: al aplicar un estímulo frio en la pieza dental, los túbulos dentinarios se van a contraer, sin embargo, en el interior de los túbulos se encuentran odontoblastos, fluido dentinario y fibras nerviosas (según investigaciones las fibras nerviosas provenientes de la pulpa pueden extenderse 100 micras desde el inicio de la dentina hacia el esmalte, o incluso llegar a 1/3 del tejido dentinario), entonces cuando el túbulo dentinario se contrae el fluido dentinario busca una vía de escape, pero al no tener una vía clara de escape, aumentara la presión en el interior del túbulo dentinario, esto producirá que la fibra nerviosa sea presionada, en respuesta a esto enviara estímulos al sistema nervioso central para que alerte al cuerpo mediante la presencia de dolor.

Teoría hidrodinámica ante estímulo frío
Teoría hidrodinámica frente al frío.

Cada estimulo que colocamos a la pieza dental, por ejemplo, térmico, mecánico, químico, causara diferente efecto hacia los túbulos dentinarios, ya sea expandiéndolo, o contrayéndolo, y de la misma manera afectara al fluido dentinario, produciendo cambios de presión intratubular, teniendo un mismo fin, el de afectar a las fibras nerviosas para causar dolor.

En cambio cuando aplicamos calor causamos otro efecto diferente, ya que este producirá que los túbulos dentinarios se expandan, pero este efecto también se producirá en el fluido dentinarios, ya que el coeficiente de expansión térmico de los fluidos nos menciona que al aumentar la temperatura de los líquidos, las moléculas en su interior se separan entre sí, este efecto causa que un líquido aumente de tamaño, provocando que la presión intratubular aumente y la fibra nerviosa sea comprimida, dando como resultado el dolor dental, pero al regresar a su temperatura normal, las moléculas en su interior van a volverse a unir, y regresaran a su tamaño normal.

Teoría hidrodinámica ante estímulo de calor
Teoría hidrodinámica frente al calor.

Por esta razón cuando aplicamos calor, el dolor puede tardar un poco más en desaparecer en comparación con el frio, ya que las moléculas del fluido dentinario necesitan volver a su estado normal para ir reduciendo la presión intratubular, y que el dolor desaparezca gradualmente.

Fluido dentario

es el líquido que se fuga de los vasos sanguíneos más pequeños llamados capilares, que se encuentran en la pulpa dental, también llamado exudado capilar, y se aloja en los túbulos dentinarios, en cierta manera es similar al plasma sanguíneo.

En una pulpa normal el fluido dentinario que se acumula en los túbulos dentinarios es moderado para no saturarlos, sin embargo, en una pulpitis reversible, el aumento del flujo sanguíneo incrementa, lo que conlleva a que el fluido dentinario sature a los túbulos dentinarios, causando una expansión de forma ligera, y por ello la pieza dental se encuentra más sensible frente a cualquier estimulo.

Los vasos linfáticos son los encargados de drenar el fluido dentinario para que constantemente se renueve, y no se acumule de forma excesiva en la pieza dental, sin embargo, en una pulpitis reversible la cantidad de fluido dentinario que es segregada por los vasos sanguíneos, supera la capacidad de drenaje de los vasos linfáticos, por ello hasta no resolver la etiología de la pulpitis reversible no será posible la recuperación de la pulpa.

Fluido dentinario
Fluido dentinario.
Referencias

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