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Rehabilitación OralClinical Oral Investigations2026

PRÓTESIS REMOVIBLES RETENIDAS POR DOBLES CORONAS

Supervivencia estimada y mantenimiento durante un seguimiento máximo de 30 años

El estudio siguió retrospectivamente 196 prótesis removibles retenidas por dobles coronas con pines de fricción y 563 dientes pilares. El seguimiento medio fue de 14,1 años y el máximo de 31,7 años. La supervivencia estimada de las prótesis fue de 86,0 % a 10 años, 58,9 % a 20 años y 42,0 % a 30 años. Para los pilares fue de 81,6 %, 48,8 % y 31,4 %, respectivamente. Las estimaciones tardías deben interpretarse con cautela porque a los 30 años permanecían bajo observación solo ocho prótesis y diecinueve pilares. Las prótesis Kennedy III y las que reemplazaban menos dientes mostraron un comportamiento más favorable. Reemplazar siete a diez dientes o once o más se asoció con una mayor velocidad de pérdida funcional, pero estas cifras también reflejan casos con menor dentición remanente y mayor complejidad. En los pilares, los sondajes profundos, una relación corona-raíz desfavorable y el tratamiento endodóntico con poste y muñón se asociaron con mayor riesgo de extracción. La supervivencia no significó ausencia de complicaciones. Se registraron 1.418 procedimientos y todos los sistemas protésicos, considerando prótesis y pilares, necesitaron al menos una intervención. Los porcentajes de mantenimiento corresponden al total de procedimientos, no al porcentaje de pacientes afectados.

DOI: 10.1007/s00784-026-06971-zFuente originalPublicado: 22 de agosto de 2026
Rehabilitación Oral

PRÓTESIS REMOVIBLES RETENIDAS POR DOBLES CORONAS

Supervivencia estimada y mantenimiento durante un seguimiento máximo de 30 años

DOBLES CORONASPINES DE FRICCIÓN30 AÑOS
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1. ¿Qué es una prótesis removible retenida por dobles coronas?

Es una prótesis removible que se mantiene en posición mediante un sistema de coronas dobles. Cada diente pilar recibe una corona primaria cementada. La prótesis incorpora una corona secundaria que encaja sobre la primaria.

Cuando la prótesis se inserta, las coronas secundarias rodean a las primarias y aportan retención, guía de inserción y estabilización. El soporte también depende de los dientes pilares, las bases protésicas y los rebordes residuales.

Durante la función, el armazón rígido conecta los pilares y las bases para que trabajen como una unidad. Sin embargo, las bases apoyadas sobre mucosa pueden desplazarse más que los dientes, especialmente en extensiones distales.

ComponenteFunción clínica
Corona primariaSe cementa al diente pilar y crea una superficie controlada para la retención.
Corona secundariaForma parte del armazón removible y se adapta sobre la primaria.
Armazón metálicoUne las coronas secundarias, las bases y los dientes artificiales.
Base acrílicaReemplaza tejidos y soporta dientes artificiales en zonas edéntulas.
Pin de fricciónAporta una fuerza retentiva ajustable entre corona primaria y secundaria.
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2. ¿Cómo funciona el pin de fricción?

El pin de fricción es un pequeño elemento metálico incorporado en la corona secundaria. Presiona contra la corona primaria o contra una superficie guía definida y genera una fuerza de retención controlada.

Con el uso, la fricción entre coronas puede disminuir. El pin puede reactivarse o ajustarse clínicamente para recuperar retención sin fabricar una prótesis nueva.

El pin corrige una pérdida de fricción entre las coronas, pero no soluciona una base desadaptada, una oclusión deficiente, una corona primaria descementada ni un pilar con mal pronóstico.

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3. ¿Qué diferencia existe entre dobles coronas y ganchos convencionales?

Las diferencias siguientes describen principios generales de diseño. El estudio no comparó directamente prótesis de dobles coronas frente a prótesis retenidas por ganchos.

Doble coronaGancho convencional
Rodea al pilar mediante una corona primaria y una secundaria.Se apoya y retiene sobre una zona específica del diente.
Puede proporcionar una conexión rígida y una vía de inserción definida.Suele permitir mayor flexibilidad del retenedor.
Requiere preparar y coronar el diente pilar.Puede conservar más estructura cuando el diente no necesita corona.
Suele ser menos visible.Puede ser visible en zonas estéticas.
En determinados diseños puede modificarse la base o añadirse un diente después de perder una pieza, pero no siempre es posible conservar la prótesis ni mantener su pronóstico.La modificación depende del diseño y del armazón.
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4. ¿Por qué este tratamiento se utiliza en denticiones muy reducidas?

Cuando quedan pocos dientes, una prótesis con ganchos puede presentar retención limitada y movimientos alrededor de los pilares. Las dobles coronas conectan los dientes remanentes dentro de un sistema rígido y permiten aprovechar su soporte de forma coordinada.

En determinados diseños puede modificarse la base o añadirse un diente después de perder una pieza, pero no siempre es posible conservar la prótesis ni mantener su pronóstico. La decisión depende de la distribución de pilares, del armazón y del estado general del tratamiento.

Al retirar la prótesis, las coronas primarias quedan accesibles para limpieza. Sin embargo, el paciente debe ser capaz de cepillarlas correctamente y acudir a mantenimiento; la removibilidad no garantiza por sí sola una higiene adecuada.

El principal costo biológico es que cada pilar necesita una preparación circunferencial y una corona primaria. Esto elimina tejido dentario y puede aumentar el riesgo pulpar, especialmente en dientes pequeños, inclinados o previamente restaurados.

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5. ¿Qué significa la clasificación de Kennedy en este contexto?

ClaseDistribución de los espaciosImplicación biomecánica
Kennedy IAusencia posterior bilateral.Bases distales a ambos lados y apoyo combinado diente-mucosa.
Kennedy IIAusencia posterior unilateral.Carga asimétrica y mayor tendencia a rotación unilateral.
Kennedy IIIEspacio edéntulo limitado por dientes a ambos lados.Soporte principalmente dentario y biomecánica más favorable.

Kennedy III suele ofrecer soporte dentario a ambos lados del espacio. En esta cohorte presentó las mejores estimaciones de supervivencia, aunque el grupo solo incluyó 25 prótesis.

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6. ¿Qué es la relación corona-raíz?

Es la relación entre la longitud clínica de la corona y la longitud de raíz que permanece soportada dentro del hueso.

Cuando la corona clínica es larga y la raíz soportada es relativamente corta, aumenta el brazo de palanca. En esta cohorte, una relación igual o mayor a 1,8:1 se asoció con peor pronóstico, pero no debe convertirse en un límite rígido de indicación.

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7. ¿Por qué la profundidad de sondaje importa?

La profundidad de sondaje es la distancia entre el margen gingival y el fondo del surco o bolsa periodontal.

Una bolsa profunda puede relacionarse con inflamación, pérdida de inserción o agrandamiento gingival. Para conocer el soporte periodontal real también se necesitan nivel de inserción, movilidad, sangrado y evaluación radiográfica. El artículo no informó todos esos datos.

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8. ¿Por qué los pilares vitales pueden tener mejor pronóstico?

Los dientes vitales conservan tejido pulpar y, con frecuencia, mayor cantidad de estructura dentaria. Los dientes tratados endodónticamente pueden haber perdido tejido por caries, acceso, restauraciones previas o fractura.

El riesgo no depende únicamente de la ausencia de vitalidad. También influyen la cantidad de tejido remanente, la calidad de la reconstrucción, la presencia de poste, el sellado y las cargas recibidas.

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9. Supervivencia no significa ausencia de complicaciones

Una prótesis puede seguir en función y necesitar múltiples reparaciones, rebases o recementados.

La supervivencia indica que el tratamiento seguía cumpliendo su función principal y no había sido reemplazado por completo, o que el pilar todavía permanecía en boca. No equivale a una restauración libre de mantenimiento.

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¿Cómo puede una prótesis “sobrevivir” durante décadas y necesitar tantas reparaciones?

Supervivencia significa que el tratamiento sigue cumpliendo su función principal y no ha sido reemplazado por completo. Puede compararse con un automóvil que continúa circulando durante muchos años después de cambiar neumáticos, reparar piezas y realizar mantenimiento. En estas prótesis, un rebase, una reparación del acrílico o el recementado de una corona primaria no significaban automáticamente que todo el tratamiento hubiera fracasado. Por eso, una supervivencia elevada debe leerse junto con la cantidad de mantenimiento requerido.

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¿Qué quiso investigar el estudio?

El objetivo fue evaluar el rendimiento clínico y la longevidad de prótesis removibles retenidas por dobles coronas con pines de fricción electroerosionados.

Los resultados corresponden a coronas primarias y secundarias de aleación cobalto-cromo-molibdeno, fabricadas con una técnica concreta y complementadas con pines de fricción electroerosionados. No se aplican automáticamente a coronas cónicas, telescópicas paralelas, zirconia ni sistemas implantarios.

También se analizaron factores relacionados con la supervivencia de las prótesis y de los dientes pilares.

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¿Cómo se realizó el seguimiento?

Se revisaron retrospectivamente prótesis colocadas entre 1990 y 1998 en una consulta dental privada de Alemania.

Todas fueron realizadas por el mismo odontólogo.

Todas se fabricaron en el mismo laboratorio.

El seguimiento se extendió hasta 2023.

Solo se incluyeron prótesis soportadas por dientes naturales.

Se excluyeron prótesis implantosoportadas o combinadas diente-implante.

Se ofrecieron controles semestrales.

Las medidas de mantenimiento se registraron durante el seguimiento.

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¿Quiénes fueron incluidos?

DatoResultado
Pacientes y prótesis196 pacientes; una prótesis por paciente.
Dientes pilares563 pilares naturales.
Edad al colocar la prótesisMedia de 61,7 años; rango de 36 a 80.
Maxilar / mandíbula97 prótesis maxilares y 99 mandibulares.
Kennedy I121 prótesis.
Kennedy II50 prótesis.
Kennedy III25 prótesis.
Seguimiento medio14,07 ± 7,89 años.
Seguimiento máximo31,66 años.
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¿Qué significa que una prótesis o un pilar “fracasara”?

Para la prótesis, el fracaso se definió como pérdida de función y necesidad de reemplazo.

Para el pilar, el evento fue la extracción por caries, movilidad, inflamación, fractura u otras complicaciones acumuladas.

Por tanto, una reparación o un rebase no se consideraron automáticamente fracaso mientras la prótesis continuara funcionando.

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Supervivencia global de las prótesis

TiempoProbabilidad de supervivencia
5 años97,9 %
10 años86,0 %
15 años75,3 %
20 años58,9 %
25 años51,2 %
30 años42,0 %

Durante el seguimiento, 60 de las 196 prótesis perdieron función y fueron reemplazadas por prótesis totales.

El tiempo medio estimado de supervivencia fue de 22,66 años. La probabilidad de supervivencia no significa que ese porcentaje de las 196 prótesis haya sido observado directamente durante todo ese tiempo. El cálculo incorpora prótesis que dejaron de ser seguidas antes, por fallecimiento, cambio de dentista o finalización del registro. Por eso es una estimación estadística.

Las estimaciones tardías deben interpretarse con mayor cautela porque el número de casos disponibles disminuyó mucho. A los 20 años permanecían bajo observación 48 prótesis y 110 pilares; a los 25 años, 26 prótesis y 62 pilares; y a los 30 años, solo ocho prótesis y diecinueve pilares.

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Supervivencia global de los dientes pilares

TiempoProbabilidad de supervivencia
5 años94,2 %
10 años81,6 %
15 años67,7 %
20 años48,8 %
25 años38,8 %
30 años31,4 %

Se extrajeron 222 de los 563 pilares. El tiempo medio estimado de supervivencia fue de 20,29 años.

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¿Qué ocurrió según la clase de Kennedy?

ClaseSupervivencia de prótesis a 20 añosSupervivencia de pilares a 20 años
Kennedy I55,5 %47,8 %
Kennedy II42,1 %36,8 %
Kennedy III90,9 %69,4 %

La clase III mostró el mejor comportamiento estimado. La cifra muy favorable a largo plazo debe interpretarse con especial cautela por el reducido tamaño inicial del grupo y el número todavía menor de casos observados durante décadas.

En esta cohorte, las prótesis Kennedy II presentaron mayor riesgo estimado que las Kennedy I. Los autores lo relacionaron con una palanca unilateral más desfavorable, pero otros estudios no siempre han encontrado la misma asociación.

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¿Qué efecto tuvo el número de dientes reemplazados?

Un riesgo cuatro o dieciocho veces mayor no significa que cuatro o dieciocho veces más prótesis fracasaran en términos absolutos. Describe la velocidad relativa con la que apareció la pérdida de función durante el seguimiento, comparada con el grupo de hasta seis dientes reemplazados.

Dientes reemplazadosRiesgo de pérdida funcional de la prótesisRiesgo de extracción del pilar
Hasta 6ReferenciaReferencia
7 a 104 veces mayor1,6 veces mayor
11 o más18 veces mayor5,3 veces mayor
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¿Qué papel tuvo el número de pilares?

El número de pilares se asoció con la supervivencia dentaria en el análisis inicial, pero las categorías individuales no conservaron una asociación clara en el modelo ajustado. Por tanto, el estudio no permite establecer un número ideal universal de pilares.

Además, el grupo de siete o más pilares contenía solo tres prótesis, por lo que su resultado no debe convertirse en una regla clínica.

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¿Qué factores periodontales influyeron en los pilares?

CondiciónTiempo medio estimado de supervivencia
Sondaje de hasta 3 mm22,09 años
Sondajes de 4–5 mm21,22 años
Sondajes profundos, según los criterios del estudio15,42 años

Los autores clasificaron los pilares según la profundidad y el número de sitios con bolsas periodontales. El grupo más grave incluía dientes con varios sitios de 6 mm o más. Estos pilares mostraron menor supervivencia y aproximadamente 2,6 veces más riesgo de extracción que el grupo periodontal más favorable.

Esto subraya que el estado periodontal debe estabilizarse antes de preparar coronas primarias y mantenerse durante toda la vida de la prótesis.

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¿Qué ocurrió con la relación corona-raíz?

Los dientes con relación corona-raíz de 1,8:1 o mayor presentaron aproximadamente 1,5 veces más riesgo de extracción.

Una corona clínica larga aumenta el brazo de palanca sobre la raíz. No obstante, la relación no debe interpretarse de forma aislada; importan también la anatomía radicular, la movilidad y la distribución de los pilares.

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¿Qué ocurrió con la vitalidad y las reconstrucciones?

Estado del pilarInterpretación
VitalGrupo de referencia.
Tratado endodónticamente sin poste y muñónNo mostró un aumento claro del riesgo frente a los dientes vitales.
Tratado endodónticamente con poste y muñónAproximadamente 2,8 veces más riesgo de extracción.

El estudio no permite saber si el riesgo procedía del poste, de la pérdida de tejido previa, de caries, fractura o de que esos dientes ya eran casos más comprometidos.

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¿Qué influencia tuvo la dentición antagonista?

La dentición antagonista se asoció con la supervivencia de la prótesis, no de manera consistente con la supervivencia de los pilares. Frente a dientes naturales o restauraciones fijas, las prótesis enfrentadas a otras restauraciones removibles presentaron menor riesgo de pérdida funcional.

Esto no demuestra que una dentición removible sea protectora por sí misma. Puede reflejar fuerzas menores u otras diferencias entre pacientes.

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Mantenimiento observado durante hasta 30 años

ProcedimientoCantidadProporción de las intervenciones
Recementado de coronas primarias34024,0 %
Rebase de la base protésica29420,7 %
Reparación de recubrimientos estéticos18613,1 %
Tratamiento endodóntico del pilar15611,0 %
Restauración del pilar1097,7 %
Reconstrucción con poste y muñón1057,4 %
Reparación de acrílico936,6 %
Adición de un diente protésico896,3 %
Activación del pin de fricción463,2 %

Se realizaron 1.418 procedimientos de mantenimiento. Los porcentajes de la tabla indican qué parte del total de intervenciones correspondió a cada tipo de procedimiento. No significan que 24 % de las prótesis se descementara ni que 20,7 % necesitara rebase. Una misma prótesis podía recibir varios procedimientos repetidos.

Todos los sistemas protésicos evaluados —considerando la prótesis y sus pilares— necesitaron al menos una intervención durante el seguimiento.

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¿Por qué fueron frecuentes los recementados de coronas primarias?

Las causas clínicas posibles de descementación incluyen fatiga del cemento, carga repetida, caries, preparación insuficiente o cambios del pilar. El artículo registró el procedimiento, pero no clasificó de forma detallada la causa de cada descementación.

Antes de recementar debe comprobarse que no existan caries, fractura, movilidad, deformación de la prótesis o pérdida de ajuste.

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¿Por qué fueron frecuentes los rebases?

Las bases se apoyan sobre rebordes que cambian con el tiempo. La reabsorción ósea y la remodelación de la mucosa pueden crear espacios bajo la base.

El rebase añade material a la superficie interna de la base para mejorar nuevamente su adaptación a los tejidos. Puede recuperar soporte y estabilidad cuando la estructura y la oclusión siguen siendo adecuadas, pero no siempre restablece por completo una situación ideal.

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¿Qué significa que todos necesitaran mantenimiento?

Significa que este tratamiento debe planificarse como una rehabilitación de seguimiento prolongado y no como una solución que se entrega una sola vez.

El paciente debe comprender que necesitará controles.

La higiene de las coronas primarias debe revisarse.

La retención debe ajustarse cuando disminuya.

Las bases deben rebasarse cuando pierdan soporte.

Las superficies acrílicas y estéticas pueden necesitar reparación.

Los pilares deben vigilarse periodontal y endodónticamente.

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Aplicación clínica

Confirmar que el paciente pueda limpiar las coronas primarias y acudir a controles; la removibilidad facilita el acceso, pero no garantiza higiene.

Valorar el costo biológico de preparar circunferencialmente todos los pilares antes de elegir este sistema.

Seleccionar pilares con buen soporte periodontal y posibilidad real de higiene.

Tratar inflamación y caries antes de preparar las coronas primarias.

Valorar distribución, número y posición de los pilares, no solo su cantidad.

Ser especialmente prudente en Kennedy II y en prótesis que reemplazan muchos dientes.

Evitar sobrecargar dientes con sondajes profundos o relación corona-raíz desfavorable.

Conservar la vitalidad pulpar cuando sea posible.

Explicar desde el inicio la necesidad de mantenimiento y posibles recementados o rebases.

Programar controles periódicos aunque la prótesis sea cómoda.

Revisar simultáneamente dientes, base, oclusión, retención y tejidos blandos.

Considerar alternativas implantarias o fijas cuando el soporte y el contexto clínico lo permitan.

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Limitaciones del estudio

Existe también una diferencia mínima en el límite superior del intervalo de confianza de la supervivencia media, probablemente por error de transcripción.

El artículo presenta pequeñas discrepancias entre la tabla y la discusión para la supervivencia a 10 y 15 años. En este resumen se conservaron los valores de la tabla principal: 86,0 % y 75,3 %.

Las estimaciones de 25 y 30 años se apoyan en pocos casos todavía observados, por lo que su incertidumbre es mayor.

Fue retrospectivo y dependió de los registros de una sola consulta.

Las prótesis fueron colocadas entre 1990 y 1998, por lo que materiales y técnicas difieren de los actuales.

Un solo odontólogo y un solo laboratorio realizaron los tratamientos.

No puede garantizarse que todos los eventos ocurridos fuera de la consulta quedaran registrados.

Los subgrupos fueron muy desiguales, especialmente el de siete o más pilares.

Algunas variables estaban relacionadas entre sí, como cantidad de dientes ausentes y número de pilares.

No se analizó de forma detallada la higiene, el tabaquismo, la frecuencia real de controles ni la carga oclusal.

La definición de fracaso no incluyó todos los grados de complicación.

Los resultados corresponden a un diseño específico con pines de fricción y no a todas las prótesis telescópicas.

Las asociaciones estadísticas no demuestran causalidad.

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Entonces, ¿qué aprendemos del artículo?

En esta cohorte, una parte de las prótesis permaneció funcional durante periodos prolongados. La duración individual fue muy variable.

La supervivencia disminuye progresivamente con el tiempo.

La clase III mostró las mejores estimaciones, pero fue un subgrupo pequeño.

Reemplazar 11 o más dientes se asoció con un riesgo mucho mayor de fracaso.

Los pilares con sondajes profundos tuvieron peor supervivencia.

Una relación corona-raíz desfavorable aumentó el riesgo de extracción.

Los dientes endodonciados con reconstrucciones extensas mostraron peor pronóstico.

La retención mediante pines puede reactivarse, pero el pin no corrige otros problemas protésicos o biológicos.

El tratamiento exige mantenimiento continuo.

La longevidad depende tanto del diseño como del seguimiento.

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Conclusión final

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Aprendizaje práctico

La corona primaria se cementa al diente.

La corona secundaria forma parte de la prótesis removible.

El pin de fricción permite recuperar retención.

Kennedy III suele presentar soporte más favorable.

Más dientes reemplazados significan mayor complejidad biomecánica.

Las bolsas profundas reducen el pronóstico del pilar.

La relación corona-raíz aumenta el brazo de palanca.

Supervivencia no significa ausencia de reparaciones.

El rebase mantiene el soporte cuando cambia el reborde.

La higiene y el control periódico son indispensables.

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Bibliografía del artículo

Formato Vancouver

Zierden K, Werdecker S, Wöstmann B, Rehmann P. Up to 30 years of clinical performance of double-crown-retained removable dental prostheses with spark-eroded friction pins placed in a general dental practice. Clin Oral Investig. 2026;30:286. doi:10.1007/s00784-026-06971-z.

Formato APA 7

Zierden, K., Werdecker, S., Wöstmann, B., & Rehmann, P. (2026). Up to 30 years of clinical performance of double-crown-retained removable dental prostheses with spark-eroded friction pins placed in a general dental practice. Clinical Oral Investigations, 30, 286. https://doi.org/10.1007/s00784-026-06971-z

DOI: 10.1007/s00784-026-06971-z

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