GASA YODADA FRENTE A ANTIBIÓTICOS EN CIRUGÍA DE TERCEROS MOLARES
¿Puede un manejo local con iodoformo ofrecer una recuperación comparable al uso sistémico de antibióticos?
Respuesta rápida
Este estudio clínico prospectivo comparativo evaluó 68 pacientes sometidos a extracción de terceros molares. Los pacientes no fueron asignados al azar: eligieron, de forma informada, una de varias opciones de manejo posoperatorio. El grupo A recibió antibiótico sistémico con amoxicilina/ácido clavulánico durante 7 días; el grupo B recibió una gasa de iodoformo en el alveolo; el grupo C recibió gasa de iodoformo en el alveolo inferior y además se extrajo el tercer molar superior del mismo lado; y el grupo D fue control, sin antibiótico ni medida antibacteriana local preventiva.
El mensaje principal es prudente: la gasa de iodoformo mostró resultados posoperatorios comparables a los antibióticos sistémicos, con una tendencia no significativa hacia menor duración del dolor en los grupos con iodoformo. El grupo control, sin medidas preventivas, presentó la mayor duración de dolor y dificultad masticatoria. Sin embargo, como el estudio fue pequeño, no aleatorizado y con grupos clínicamente distintos, no permite afirmar que la gasa yodada sea superior ni que pueda reemplazar siempre a los antibióticos.
La enseñanza clínica es más precisa: en pacientes seleccionados, el manejo local con iodoformo puede ser una alternativa razonable para reducir exposición innecesaria a antibióticos, siempre que no existan indicaciones médicas claras para antibiótico sistémico y que se respeten contraindicaciones del yodo, control de asepsia, irrigación, sutura, seguimiento y educación posoperatoria.
1. Conocimientos previos para comprender el artículo
1.1. ¿Por qué preocupa el posoperatorio de terceros molares?
La extracción de terceros molares, sobre todo mandibulares incluidos o parcialmente erupcionados, puede provocar dolor, edema, trismus, dificultad para masticar, cambios temporales en la vida social y laboral, alveolitis seca, infección y, en casos especiales, alteraciones sensitivas. El objetivo del manejo posoperatorio no es solo cerrar una herida, sino favorecer una cicatrización limpia, reducir inflamación, controlar dolor y evitar complicaciones infecciosas sin sobretratar al paciente.
En cirugía oral, el posoperatorio depende de varios factores: dificultad de la extracción, trauma quirúrgico, duración del procedimiento, irrigación, estabilidad del coágulo, higiene del paciente, presencia de infección previa, tabaquismo, uso de medicamentos, respuesta inflamatoria individual y calidad de las instrucciones posoperatorias. Por eso, un apósito local o un antibiótico no deben interpretarse como soluciones aisladas.
1.2. Antibiótico sistémico: qué hace y qué no hace
Un antibiótico sistémico circula por el organismo y puede ayudar cuando existe infección establecida, riesgo sistémico aumentado o indicación médica específica. Sin embargo, en un paciente sano sometido a una extracción limpia, el antibiótico preventivo no siempre aporta beneficio clínico suficiente para justificar su uso rutinario.
El uso innecesario de antibióticos puede producir diarrea, alergias, interacciones, selección de bacterias resistentes y falsa sensación de seguridad. Además, un antibiótico no reemplaza una cirugía atraumática, una buena irrigación, un coágulo estable, higiene oral ni seguimiento.
1.3. Iodoformo y apósitos yodados: idea clínica
El iodoformo es un compuesto yodado usado históricamente como material antiséptico en heridas orales. En este estudio se utilizó como gasa dentro del alveolo, permitiendo un manejo local de la herida con cicatrización secundaria parcial. La idea no es “esterilizar” de forma absoluta el alveolo, sino ofrecer un ambiente local con actividad antimicrobiana y drenaje controlado.
| Concepto | Explicación clínica |
|---|---|
| Iodoformo | Compuesto yodado con propiedades antisépticas, usado en forma de gasa o apósito en heridas orales seleccionadas. |
| Gasa de iodoformo | Material que se coloca localmente en el alveolo, dejando una pequeña apertura para drenaje y cicatrización secundaria. |
| Antiséptico local | Actúa principalmente en el sitio quirúrgico; no sustituye indicaciones sistémicas cuando el antibiótico está realmente indicado. |
| Cicatrización secundaria | La herida no queda completamente cerrada de forma hermética; se permite cierre gradual desde el interior y control local del lecho quirúrgico. |
| Alveolitis seca | Complicación dolorosa relacionada con pérdida o desorganización del coágulo; no es exactamente lo mismo que infección purulenta. |
1.4. ¿Por qué no todo posoperatorio necesita antibiótico?
La cirugía de terceros molares puede producir inflamación normal sin que exista infección bacteriana que requiera antibiótico. Dolor, edema leve o dificultad para masticar durante los primeros días no significan por sí solos infección. La decisión antibiótica debe basarse en riesgo sistémico, infección activa, inmunosupresión, extensión del proceso, fiebre, celulitis, compromiso general, drenaje purulento o indicaciones médicas específicas.
Idea clave para el lector El artículo no debe leerse como “yodo contra antibiótico” de forma simplista. La lectura correcta es: ¿podemos usar estrategias locales seguras en casos seleccionados para evitar antibióticos innecesarios, sin empeorar la recuperación?
2. Ahora sí, pasemos directamente a lo que dice el artículo
2.1. Qué comparó el estudio
El estudio incluyó 68 pacientes tratados en el Departamento de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Universitario de Tartu. Fue un estudio prospectivo comparativo, pero no aleatorizado. Esto significa que observó y comparó resultados entre grupos, pero los pacientes eligieron su tipo de manejo posoperatorio después de recibir información, lo cual introduce posible sesgo de selección.
| Grupo | Manejo posoperatorio | Número de pacientes | Interpretación clínica |
|---|---|---|---|
| A | Antibiótico sistémico | 22 | Amoxicilina/ácido clavulánico 875/125 mg dos veces al día durante 7 días. |
| B | Gasa de iodoformo | 23 | Apósito local en el alveolo inferior, sin antibiótico sistémico. |
| C | Extracción superior e inferior del mismo lado + gasa de iodoformo en el sitio inferior | 11 | Grupo más difícil de interpretar porque tuvo una cirugía más extensa, no solo una extracción inferior aislada. |
| D | Control sin medidas antibacterianas preventivas | 12 | Cierre/ manejo sin antibiótico ni apósito yodado preventivo. |
2.2. Qué se hizo quirúrgicamente
Todos los procedimientos siguieron un protocolo quirúrgico estandarizado con colgajo trapezoidal y sutura reabsorbible. En los grupos A y D, el alveolo se cerró primariamente con suturas. En los grupos B y C, se dejó una pequeña apertura para insertar una gasa de iodoformo de 1,5 a 2 cm. En el grupo C, además, se extrajo el tercer molar superior ipsilateral; la gasa se colocó solo en el sitio mandibular.
Las imágenes del artículo ayudan a entender la diferencia práctica: la Figura 1 muestra una herida cerrada primariamente con suturas; la Figura 2 muestra una herida con cierre secundario y una gasa de iodoformo visible saliendo del alveolo; la Figura 3 ilustra la preparación del material yodado, con gasa impregnada y secada bajo condiciones estériles.
2.3. Qué resultados midieron
Los resultados se recogieron a las dos semanas mediante cuestionarios. Se evaluaron dolor, inflamación, dificultad para masticar, limitaciones sociales y laborales, cambios de apariencia, sueño, habla, calidad de vida relacionada con salud oral y satisfacción. El dolor y las alteraciones sensitivas también se midieron con una escala visual analógica de 0 a 100. Una limitación importante es que parte del dolor se registró retrospectivamente a las dos semanas, por lo que depende de memoria del paciente.
| Resultado | Cómo debe interpretarse |
|---|---|
| Duración del dolor | Número de días con dolor reportado por el paciente. No equivale necesariamente a intensidad máxima. |
| Dificultad masticatoria | Días en que el paciente sintió limitación para comer o masticar normalmente. |
| Somnolencia | Días de sensación de sueño o cansancio posoperatorio; puede depender de dolor, medicación, cirugía y condición individual. |
| Recuperación subjetiva | Percepción del paciente de si el posoperatorio fue mejor o peor de lo esperado. |
| Complicaciones | Se monitorizaron alveolitis, infección, trismus, edema y lesiones nerviosas, pero no hubo diferencias significativas detalladas. |
3. Resultados principales explicados con lógica clínica
3.1. Dolor posoperatorio
La duración media del dolor fue de 4,00 días en el grupo antibiótico, 4,36 días en el grupo con gasa de iodoformo, 5,90 días en el grupo con doble extracción e iodoformo y 6,75 días en el grupo control. La comparación global entre grupos no alcanzó significancia estadística, pero se observó una tendencia hacia dolor más prolongado en el grupo control.
| Grupo | Duración media del dolor | Lectura clínica |
|---|---|---|
| A - antibiótico | 4,00 días | Menor duración media, pero no prueba superioridad definitiva. |
| B - iodoformo | 4,36 días | Muy similar al antibiótico; compatible con recuperación comparable. |
| C - doble extracción + iodoformo | 5,90 días | Cirugía más extensa, por eso no debe compararse de forma simple con una sola extracción. |
| D - control | 6,75 días | Mayor duración media; sugiere peor evolución sintomática sin medida preventiva, pero el estudio es pequeño. |
El dato más útil es que el grupo con iodoformo aislado no mostró una evolución peor que el grupo con antibiótico. Eso apoya la posibilidad de un manejo local en casos seleccionados, pero no demuestra equivalencia formal porque el estudio no fue diseñado como ensayo de no inferioridad.
3.2. Dificultad para masticar
La dificultad masticatoria duró 4,11 días en el grupo antibiótico, 3,54 días en el grupo iodoformo, 1,80 días en el grupo C y 4,25 días en el control. Aunque algunas comparaciones exploratorias favorecieron al grupo C, la comparación global no fue significativa. Por tanto, no debe afirmarse que el iodoformo reduzca de manera demostrada la dificultad masticatoria.
La lectura prudente es que la gasa yodada no pareció empeorar la función masticatoria frente al antibiótico ni frente al control. Esto es clínicamente relevante porque dejar una gasa y una apertura de cicatrización secundaria podría generar preocupación de más molestias; en este estudio, esa preocupación no se confirmó de forma clara.
3.3. Somnolencia posoperatoria
La somnolencia mostró diferencias más claras: 1,11 días en el grupo antibiótico, 0,91 días en el grupo iodoformo, 2,00 días en el grupo C y 1,17 días en el control. La comparación global fue significativa. Sin embargo, el grupo C tuvo extracción de dos terceros molares del mismo lado, por lo que su mayor somnolencia podría relacionarse con mayor extensión quirúrgica, mayor carga inflamatoria, medicación o recuperación más demandante.
3.4. Recuperación subjetiva
Todos los pacientes del grupo C reportaron una recuperación mejor de lo esperado. En los demás grupos también predominó una percepción positiva: 56 % en antibiótico, 64 % en iodoformo y 58 % en control. Este resultado es interesante, pero descriptivo: no se aplicó prueba inferencial y no debe usarse para afirmar superioridad. Puede reflejar expectativas previas, comunicación clínica, edad de los pacientes, tipo de procedimiento o experiencia individual.
3.5. Complicaciones
El estudio monitorizó alveolitis, infección, trismus, edema, lesiones nerviosas y otras complicaciones, pero no encontró diferencias estadísticamente significativas entre grupos y no las presentó en detalle. Esto no significa que las complicaciones no importen; significa que, en esta muestra pequeña, no hubo señal suficiente para demostrar diferencias.
Lectura clínica prudente El artículo sugiere que la gasa de iodoformo puede ser comparable al antibiótico en síntomas posoperatorios, pero no demuestra que sea superior, ni que reemplace antibióticos en pacientes con infección activa, inmunosupresión o riesgo sistémico aumentado.
4. Interpretación odontológica profunda
4.1. La gasa de iodoformo no es un antibiótico local
Aunque tiene actividad antiséptica, el iodoformo no debe venderse como “antibiótico local”. Su función es distinta: aporta efecto antimicrobiano local, puede ayudar a mantener drenaje y puede modular el ambiente de la herida. No genera concentraciones sistémicas como un antibiótico oral, no trata infecciones profundas diseminadas y no debe usarse para ocultar una infección que requiere manejo médico.
4.2. ¿Por qué podría ayudar un apósito local?
| Mecanismo posible | Explicación clínica |
|---|---|
| Control local de carga microbiana | El yodo tiene actividad amplia contra bacterias, hongos y otros microorganismos; esto puede ser útil en heridas orales contaminadas. |
| Drenaje controlado | Al dejar una pequeña apertura, la herida puede drenar en vez de quedar cerrada bajo tensión. |
| Protección del alveolo | La gasa puede actuar como barrera física y mantener el material antiséptico en contacto local. |
| Menor uso sistémico de antibióticos | En casos seleccionados puede reducir exposición innecesaria a antibióticos, alineándose con la prudencia antimicrobiana. |
| Seguimiento obligado | El uso de gasa requiere control y retiro/manejo adecuado; eso puede mejorar vigilancia posoperatoria. |
4.3. Pero no todo paciente es candidato
El artículo menciona que deben considerarse contraindicaciones del yodo, como enfermedad tiroidea, embarazo y falla renal. También debe valorarse alergia o intolerancia, condición sistémica, tipo de herida, riesgo de infección, capacidad de seguimiento y cooperación del paciente. Una gasa local no debe usarse de forma automática en todos los terceros molares.
5. Aplicación práctica para cirugía oral
| Pregunta clínica antes de decidir | Por qué importa |
|---|---|
| ¿El paciente es sano o tiene riesgo sistémico? | En pacientes ASA III o con inmunosupresión, infección extensa o comorbilidad, la decisión antibiótica cambia. |
| ¿Hay infección activa o solo prevención? | El estudio evaluó manejo posoperatorio preventivo, no tratamiento de infección severa. |
| ¿Existe contraindicación al yodo? | Enfermedad tiroidea, embarazo, falla renal o intolerancia pueden contraindicar el uso de apósitos yodados. |
| ¿El paciente puede acudir a controles? | Una gasa local requiere seguimiento; no es ideal si el paciente no volverá o no comprende instrucciones. |
| ¿La herida necesita cierre primario o drenaje? | Cerrar herméticamente no siempre es mejor; pero dejar drenaje tampoco es universal. Depende del caso. |
| ¿Se está usando antibiótico por costumbre? | La indicación debe basarse en riesgo real, no en miedo o rutina. |
5.1. Instrucciones que siguen siendo indispensables
explicar que dolor e inflamación leves durante los primeros días pueden ser normales;
indicar higiene oral cuidadosa sin traumatizar el alveolo;
evitar enjuagues violentos o succión que puedan desorganizar el coágulo;
controlar dieta blanda, hidratación y reposo relativo;
advertir signos de alarma: fiebre, aumento progresivo de edema, mal olor intenso, dolor que empeora después del tercer o cuarto día, supuración, trismus severo o parestesia;
programar control si se coloca un apósito local para verificar evolución y retirar o ajustar según protocolo clínico.
6. Qué NO debe concluirse
| No concluir | Por qué |
|---|---|
| Que la gasa de iodoformo es superior a los antibióticos. | Los resultados fueron comparables, pero el estudio fue no aleatorizado, pequeño y exploratorio. |
| Que los antibióticos nunca deben usarse en terceros molares. | Sí pueden estar indicados en infección, riesgo sistémico o casos seleccionados. |
| Que todo tercer molar debe manejarse con gasa yodada. | La indicación depende del paciente, herida, seguimiento y contraindicaciones. |
| Que el grupo C demuestra mejor recuperación. | Ese grupo tuvo doble extracción y solo 11 pacientes; su interpretación es especialmente limitada. |
| Que no hubo riesgo de complicaciones. | El estudio monitorizó complicaciones, pero su tamaño no permite detectar diferencias raras con seguridad. |
| Que el yodo es inocuo para todos. | Debe evitarse o individualizarse en pacientes con contraindicaciones o sensibilidad al yodo. |
7. Limitaciones importantes del artículo
No fue un ensayo aleatorizado: los pacientes eligieron el manejo posoperatorio, lo que puede producir sesgo de selección.
El tamaño muestral fue pequeño, especialmente el grupo C con 11 pacientes y el grupo control con 12.
No hubo cálculo de potencia a priori; los resultados son exploratorios e hipótesis-generadores.
El grupo C no es equivalente a los demás porque incluyó extracción simultánea de tercer molar superior e inferior del mismo lado.
El dolor se recogió retrospectivamente a las dos semanas, por lo que depende de memoria del paciente.
No hubo cegamiento de pacientes ni operadores por la naturaleza de las intervenciones.
Las indicaciones agudas no estuvieron equilibradas: el grupo B tuvo más casos agudos, mientras el grupo D no tuvo casos agudos.
No se analizaron formalmente la posición de Pell y Gregory ni medidas periodontales preoperatorias en relación con resultados.
No se puede afirmar equivalencia formal entre antibiótico e iodoformo; solo comparabilidad descriptiva en esta muestra.
El estudio no define un protocolo universal de manejo posoperatorio, sino una alternativa posible para evaluar en ensayos más grandes.
8. Conclusión simple
Este estudio sugiere que, después de la extracción de terceros molares, el manejo local con gasa de iodoformo y cicatrización secundaria puede ofrecer resultados posoperatorios comparables al uso de antibiótico sistémico en pacientes seleccionados. La duración del dolor y la dificultad masticatoria no mostraron una superioridad clara de una estrategia sobre otra, aunque el grupo control tendió a presentar síntomas durante más días.
La conclusión clínica no es reemplazar todos los antibióticos por yodo. La conclusión es usar mejor los antibióticos. En pacientes sanos y sin indicación sistémica clara, una estrategia local antiséptica puede ser una opción para reducir exposición antibiótica, siempre que el cirujano evalúe contraindicaciones, tipo de herida, riesgo infeccioso y posibilidad de seguimiento.
El artículo enseña una idea muy útil para cirugía oral: el posoperatorio de un tercer molar no depende solo de “dar antibiótico o no dar antibiótico”. Depende de una cirugía limpia, irrigación, estabilidad del coágulo, control local de la herida, educación del paciente, analgésicos adecuados, control de signos de alarma y una indicación antibiótica realmente justificada.
9. Qué aprendemos para la práctica clínica
El antibiótico preventivo no debe ser una respuesta automática después de cada extracción de tercer molar.
Los apósitos yodados pueden ser útiles como manejo local, pero requieren criterio, contraindicaciones claras y seguimiento.
Una herida con cicatrización secundaria no significa necesariamente peor recuperación.
La recuperación del paciente debe medirse también por función: masticar, dormir, trabajar, hablar y volver a la vida diaria.
Los resultados comparables no equivalen a superioridad; se necesita prudencia al traducir estudios exploratorios a protocolos clínicos.
La mejor prevención de complicaciones combina técnica quirúrgica, asepsia, irrigación, instrucciones, control del dolor y seguimiento.
Aprendizaje práctico único
Antes de indicar antibiótico después de un tercer molar, no piense solo: “así prevengo infección”. Pregúntese: ¿el paciente realmente tiene riesgo sistémico?, ¿hay infección activa o solo inflamación esperada?, ¿la herida necesita drenaje?, ¿puedo usar una estrategia local segura?, ¿existe contraindicación al yodo?, ¿el paciente entiende los signos de alarma?, ¿tengo control posoperatorio? El mejor manejo no es el que usa más medicamentos, sino el que controla la herida con el menor riesgo necesario para ese paciente.
10. Bibliografía
Formato APA 7
Golubenko, N., Olak, J., Tamme, T., Sutt, A., & Tiigimäe-Saar, J. (2026). Iodine-based wound dressing versus antibiotic therapy for postoperative symptom relief in third molar surgery. Cureus, 18(1), e101748. https://doi.org/10.7759/cureus.101748
Formato Vancouver
Golubenko N, Olak J, Tamme T, Sutt A, Tiigimäe-Saar J. Iodine-Based Wound Dressing Versus Antibiotic Therapy for Postoperative Symptom Relief in Third Molar Surgery. Cureus. 2026;18(1):e101748. doi: 10.7759/cureus.101748.