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Cirugía Oral y MaxilofacialJournal of Clinical Medicine2025

OSTEONECROSIS DE LOS MAXILARES RELACIONADA CON MEDICAMENTOS DESPUÉS DE EXTRACCIÓN DENTAL EN PACIENTES CON OSTEOPOROSIS

¿Qué riesgo real existe y cómo debe planificarse una extracción en pacientes con terapia antirresortiva?

Este artículo es una revisión sistemática con metaanálisis que evaluó la prevalencia de osteonecrosis de los maxilares relacionada con medicamentos después de extracciones dentales en pacientes con osteoporosis tratados con fármacos antirresortivos. Incluyó 24 estudios observacionales, todos de calidad moderada, con 3784 pacientes con osteoporosis y 5426 extracciones dentales. Por eso, el resultado orienta la práctica, pero no demuestra causalidad ni define un protocolo preventivo superior. El resultado principal fue que la prevalencia agrupada de MRONJ después de extracción dental fue de 1,7 % —IC 95 %: 0,8–3,0 %—, con heterogeneidad considerable —I² = 77 %—. Cuando se analizaron solo los casos de osteonecrosis relacionada con bisfosfonatos —BRONJ—, la prevalencia estimada fue de 0,7 % —IC 95 %: 0,1–1,8 %—, con heterogeneidad sustancial —I² = 61 %—. Esto significa que el evento sigue siendo poco frecuente, pero no inexistente. La enseñanza clínica no es que deba evitarse toda extracción en pacientes con osteoporosis. La enseñanza correcta es que estas extracciones deben planificarse con más cuidado: identificar el medicamento, duración del tratamiento, vía de administración, fecha de última y próxima dosis cuando corresponda, comorbilidades, infección activa, estado periodontal, necesidad real de extracción y posibilidades de prevención. Una extracción indicada puede realizarse, pero no debe hacerse como si fuera una extracción rutinaria sin evaluación de riesgo. El 1,7 % debe entenderse como una estimación agrupada variable, no como un riesgo fijo individual. El riesgo real puede ser menor o mayor según fármaco, vía, duración, salud sistémica, infección local, técnica quirúrgica, protocolo preventivo y seguimiento.

DOI: 10.3390/jcm14175988Fuente originalPublicado: 20 de agosto de 2026
Cirugía Oral y Maxilofacial
Riesgo óseo

OSTEONECROSIS DE LOS MAXILARES RELACIONADA CON MEDICAMENTOS DESPUÉS DE EXTRACCIÓN DENTAL EN PACIENTES CON OSTEOPOROSIS

¿Qué riesgo real existe y cómo debe planificarse una extracción en pacientes con terapia antirresortiva?

Respuesta rápida

Este artículo es una revisión sistemática con metaanálisis que evaluó la prevalencia de osteonecrosis de los maxilares relacionada con medicamentos después de extracciones dentales en pacientes con osteoporosis tratados con fármacos antirresortivos. Incluyó 24 estudios observacionales, todos de calidad moderada, con 3784 pacientes con osteoporosis y 5426 extracciones dentales. Por eso, el resultado orienta la práctica, pero no demuestra causalidad ni define un protocolo preventivo superior.

El resultado principal fue que la prevalencia agrupada de MRONJ después de extracción dental fue de 1,7 % —IC 95 %: 0,8–3,0 %—, con heterogeneidad considerable —I² = 77 %—. Cuando se analizaron solo los casos de osteonecrosis relacionada con bisfosfonatos —BRONJ—, la prevalencia estimada fue de 0,7 % —IC 95 %: 0,1–1,8 %—, con heterogeneidad sustancial —I² = 61 %—. Esto significa que el evento sigue siendo poco frecuente, pero no inexistente.

La enseñanza clínica no es que deba evitarse toda extracción en pacientes con osteoporosis. La enseñanza correcta es que estas extracciones deben planificarse con más cuidado: identificar el medicamento, duración del tratamiento, vía de administración, fecha de última y próxima dosis cuando corresponda, comorbilidades, infección activa, estado periodontal, necesidad real de extracción y posibilidades de prevención. Una extracción indicada puede realizarse, pero no debe hacerse como si fuera una extracción rutinaria sin evaluación de riesgo.

El 1,7 % debe entenderse como una estimación agrupada variable, no como un riesgo fijo individual. El riesgo real puede ser menor o mayor según fármaco, vía, duración, salud sistémica, infección local, técnica quirúrgica, protocolo preventivo y seguimiento.

1. Conocimientos previos para comprender el artículo

1.1. ¿Qué es la osteoporosis y por qué importa al odontólogo?

La osteoporosis es una enfermedad metabólica del hueso en la que disminuye la densidad mineral y se altera la microarquitectura ósea. El hueso se vuelve más frágil y aumenta el riesgo de fracturas por traumatismos mínimos. Aunque su manejo médico suele centrarse en columna, cadera y muñeca, también tiene implicaciones odontológicas porque muchos pacientes reciben fármacos que modifican el remodelado óseo.

El odontólogo no trata la osteoporosis como tal, pero sí debe comprender sus medicamentos. Un paciente puede llegar a consulta diciendo “tomo algo para los huesos”, “me ponen una inyección cada seis meses” o “tomo alendronato semanal”. Detrás de esas frases puede existir exposición a antirresortivos, y esa información cambia la forma de planificar extracciones, cirugía oral, implantes o procedimientos que expongan hueso.

1.2. ¿Qué hacen los antirresortivos?

Los antirresortivos reducen la actividad osteoclástica. Su objetivo médico es disminuir la pérdida ósea y reducir fracturas. Los más relevantes para odontología son los bisfosfonatos y denosumab.

MedicamentoIdea biológica sencillaPunto odontológico importante
BisfosfonatosSe unen al mineral óseo y permanecen en el hueso durante mucho tiempo. Disminuyen la resorción mediada por osteoclastos.Su efecto puede persistir después de suspenderlos. Por esa permanencia ósea, suspenderlos por pocos días o semanas no necesariamente reduce de forma inmediata el riesgo quirúrgico. La historia de uso previo sigue siendo relevante.
DenosumabAnticuerpo monoclonal que bloquea RANKL y reduce la formación/actividad de osteoclastos.No se une al hueso como los bisfosfonatos; su efecto disminuye con mayor rapidez al suspenderlo. Sin embargo, suspender o retrasar dosis sin coordinación médica puede aumentar el riesgo sistémico, incluido el rebote de fracturas vertebrales. Cualquier ajuste debe coordinarse con el médico tratante.
Otros fármacos relacionadosAlgunos tratamientos como romosozumab u otros agentes modifican formación/resorción ósea.El riesgo depende del fármaco, indicación médica, dosis, duración y estado sistémico. El metaanálisis se centró en pacientes osteoporóticos tratados con antirresortivos; no permite estimar de forma específica el riesgo pos-extracción para cada fármaco nuevo o esquema combinado.

1.3. ¿Qué es MRONJ?

MRONJ significa medication-related osteonecrosis of the jaw, u osteonecrosis de los maxilares relacionada con medicamentos. De forma clínica, se refiere a un área de hueso maxilar o mandibular expuesto, o hueso que puede sondarse a través de una fístula, que persiste más de ocho semanas en un paciente con exposición actual o previa a medicamentos asociados, sin antecedente de radioterapia en los maxilares ni metástasis en esa zona.

Clave diagnóstica: no toda herida lenta es MRONJ. Debe existir hueso expuesto o hueso sondable por una fístula, persistente por más de 8 semanas, con antecedente de medicación relacionada y sin radioterapia ni metástasis en los maxilares.

No debe confundirse con alveolitis seca, infección postoperatoria simple o retraso leve de cicatrización. En MRONJ existe un problema de cicatrización ósea persistente, inflamación, posible infección secundaria, exposición o comunicación ósea y, en casos avanzados, dolor, supuración, secuestros, fractura patológica o comunicación oroantral/oronasal. El artículo cita la definición AAOMS 2022, pero muchos estudios incluidos fueron publicados o realizados antes de esa actualización, por lo que no todos aplicaron criterios diagnósticos modernos de manera uniforme.

Idea clave La MRONJ no aparece porque “el hueso esté muerto desde antes”. Suele surgir cuando un hueso con remodelado alterado se enfrenta a trauma, infección, extracción, prótesis traumática o inflamación crónica y no logra cicatrizar de manera adecuada.

1.4. ¿Por qué la extracción dental es un momento crítico?

Una extracción dental no solo retira una pieza. También produce una herida ósea, rompe el ligamento periodontal, expone el alveolo, activa coagulación, inflamación, angiogénesis, remodelado y cierre mucoso. En un paciente sano, ese proceso suele avanzar de forma organizada. En un paciente con remodelado óseo alterado por antirresortivos, infección crónica o factores sistémicos, la cicatrización puede ser menos predecible.

Además, muchas extracciones no se hacen en tejidos sanos. Se realizan por periodontitis avanzada, abscesos, fracturas, restos radiculares, caries profundas o movilidad. Es decir, el sitio quirúrgico ya puede tener carga bacteriana, inflamación y pérdida ósea. Por eso, el riesgo no depende solo del medicamento, sino también del estado local del diente y del hueso.

1.5. ¿Qué factores clínicos debe investigar el odontólogo antes de extraer?

Pregunta clínicaPor qué importaAcción prudente
¿Qué medicamento usa o usó?No es igual alendronato oral, zoledronato IV, denosumab u otro esquema.Pedir nombre, dosis, vía, frecuencia, fecha de inicio y última dosis.
¿La indicación es osteoporosis o cáncer?El riesgo suele ser mayor en pacientes oncológicos con dosis altas.No extrapolar datos de osteoporosis a oncología ni al revés.
¿Cuánto tiempo lleva con tratamiento?La exposición acumulada puede modificar riesgo.Registrar duración y coordinar con médico si el caso es complejo.
¿Hay infección activa?La infección local puede aumentar trauma quirúrgico y dificultar cicatrización.Controlar infección, planificar técnica atraumática y seguimiento.
¿El diente es realmente no restaurable?Evitar extracciones innecesarias es parte de la prevención.Valorar endodoncia, periodoncia, restauración o cirugía solo si son razonables.
¿Existe prótesis traumática o mala higiene?La mucosa ulcerada y la inflamación crónica pueden favorecer exposición ósea.Ajustar prótesis, mejorar higiene y eliminar focos antes de cirugía.

1.6. ¿Qué significa “drug holiday” y por qué no debe decidirse solo desde odontología?

La suspensión temporal del antirresortivo —conocida como drug holiday— no debe decidirse desde odontología de forma aislada. En bisfosfonatos, el beneficio odontológico puede ser incierto por su permanencia ósea prolongada. En denosumab, retrasar dosis sin planificación puede aumentar el riesgo de fracturas vertebrales por efecto rebote. La decisión debe individualizarse con el médico tratante, considerando riesgo de fractura, tipo de fármaco, duración, urgencia dental, infección activa y complejidad quirúrgica.

2. Ahora sí: qué hizo y qué encontró el artículo

2.1. Tipo de artículo y población analizada

El artículo realizó una revisión sistemática y metaanálisis de estudios observacionales. El objetivo fue estimar cuántos pacientes con osteoporosis tratados con antirresortivos desarrollaron MRONJ después de extracciones dentales.

Los autores identificaron 1851 registros en bases de datos. Después de retirar duplicados, revisar títulos, resúmenes y textos completos, incluyeron 24 estudios en el análisis cuantitativo. En total, los estudios reunieron 3784 pacientes con osteoporosis tratados con antirresortivos y 5426 extracciones dentales. Cuando se reportó sexo, los hombres representaron 10,6 %; cuando se reportó edad media, la mediana fue 70,5 años. Esto refleja una población principalmente mayor y femenina, aunque los datos no estuvieron completos en todos los estudios. En 13 estudios, los bisfosfonatos fueron los únicos antirresortivos evaluados.

Todos los estudios incluidos fueron evaluados como de calidad moderada. Esto es importante: el metaanálisis no se basa en ensayos clínicos aleatorizados diseñados para probar un protocolo quirúrgico ideal, sino en estudios observacionales con diferencias importantes entre sí.

Dato del artículoResultadoLectura clínica
Estudios incluidos24 estudios observacionalesEl resultado resume evidencia clínica real, pero con limitaciones propias de diseños no aleatorizados.
Pacientes con osteoporosis3784El foco es osteoporosis, no cáncer ni metástasis óseas.
Extracciones dentales5426El riesgo se analiza después de procedimientos que generan herida alveolar.
Periodo de publicación2008 a 2024Muchos estudios son anteriores a criterios diagnósticos más recientes.
Calidad metodológicaModeradaLas conclusiones deben ser útiles, pero prudentes.
Predominio femenino y edad mayorHombres 10,6 % cuando se reportó sexo; mediana de edad 70,5 años cuando se reportó edad media.La población estudiada representa sobre todo pacientes osteoporóticos mayores, frecuentemente mujeres.
Bisfosfonatos solamente13 estudios evaluaron únicamente bisfosfonatos.Esto explica por qué el artículo también analizó BRONJ como subgrupo.
Tipo de evidenciaTodos fueron estudios observacionales de calidad moderada.Orientan la prevención, pero no prueban causalidad ni superioridad de un protocolo.

2.2. Resultado principal: prevalencia de MRONJ

El resultado principal fue una prevalencia agrupada de MRONJ de 1,7 % después de extracción dental en pacientes con osteoporosis tratados con antirresortivos. El intervalo de confianza fue de 0,8 a 3,0 %, y la heterogeneidad fue considerable —I² = 77 %—. Los análisis de influencia no identificaron un estudio individual que explicara por sí solo el resultado agrupado.

En términos sencillos, el riesgo promedio estimado fue bajo, pero clínicamente relevante. Bajo no significa despreciable. Una complicación de baja frecuencia puede tener gran importancia si produce dolor persistente, exposición ósea, infecciones repetidas, necesidad de cirugía, secuestrectomía o deterioro de calidad de vida.

Cómo debe interpretarse el 1,7 % No significa que exactamente 1,7 de cada 100 pacientes de tu consulta desarrollarán MRONJ. Significa que, al combinar estudios diferentes, el promedio estimado fue 1,7 %. En un paciente individual, el riesgo puede ser menor o mayor según medicamento, duración, vía de administración, infección local, técnica quirúrgica, comorbilidades y seguimiento.

2.3. Resultado secundario: BRONJ

Cuando los autores consideraron solo osteonecrosis relacionada con bisfosfonatos —BRONJ—, la prevalencia estimada fue de 0,7 % —IC 95 %: 0,1–1,8 %—, con heterogeneidad sustancial —I² = 61 %—. Este análisis separa un subgrupo específico, porque MRONJ no se limita únicamente a bisfosfonatos.

La diferencia entre MRONJ y BRONJ es importante para la práctica: no todo riesgo de osteonecrosis en pacientes medicados se reduce a bisfosfonatos. Denosumab y otros tratamientos también obligan a una historia médica completa.

ResultadoPrevalencia estimadaHeterogeneidadLectura odontológica
MRONJ total1,7 % (IC 95 %: 0,8–3,0 %)I² = 77 %Riesgo bajo, pero con variación considerable entre estudios. Requiere prevención y planificación.
BRONJ0,7 % (IC 95 %: 0,1–1,8 %)I² = 61 %Riesgo menor en el análisis de bisfosfonatos, pero todavía con variabilidad.

2.4. ¿Por qué hubo tanta variabilidad entre estudios?

El metaanálisis encontró heterogeneidad considerable. Esto significa que los estudios no mostraron resultados perfectamente parecidos. Las causas pueden incluir diferencias entre países, sistemas de salud, criterios diagnósticos, tipo y duración de antirresortivo, técnica de extracción, cierre primario, antibióticos, uso de PRF, comorbilidades, seguimiento y forma de registrar MRONJ.

Los autores hicieron metarregresión con variables como año de publicación, proporción de hombres y relación extracciones/pacientes. Ninguna mostró asociación significativa con la prevalencia de MRONJ. Sin embargo, esto no significa que otros factores clínicos no importen: no se analizaron de forma robusta variables decisivas como tipo exacto de fármaco, vía oral o intravenosa, duración, antibióticos, PRF, tipo de sutura, cierre quirúrgico, estadio de MRONJ o tiempo hasta diagnóstico, porque los estudios no las reportaron de forma suficiente.

2.5. Qué muestran las figuras principales

La Figura 1 presenta el diagrama PRISMA: de 1851 registros identificados, solo 24 estudios terminaron incluidos. Visualmente enseña que la pregunta clínica es importante, pero la evidencia útil y compatible con los criterios del artículo es mucho más limitada que la búsqueda inicial.

La Figura 2 muestra el forest plot de MRONJ. Cada estudio aporta una estimación distinta y el efecto combinado se ubica alrededor de 1,7 %. La dispersión de los intervalos refuerza que no todos los contextos clínicos tienen el mismo riesgo.

La Figura 3 muestra el forest plot restringido a BRONJ. El estimado combinado es menor —0,7 %—, pero todavía existe heterogeneidad, por lo que tampoco debe interpretarse como cifra universal exacta.

3. Interpretación odontológica profunda

3.1. La extracción no está prohibida, pero debe dejar de ser automática

El error clínico sería pensar en dos extremos: “no se puede extraer nunca” o “el riesgo es tan bajo que no importa”. Ninguno de los dos enfoques es correcto. Una extracción puede ser necesaria para eliminar infección, dolor o un diente no restaurable. Pero en pacientes con antirresortivos, la extracción debe convertirse en un acto planificado, documentado y seguido. Evitar indefinidamente una extracción necesaria también puede mantener infección crónica, dolor, inflamación y necesidad futura de una cirugía más compleja.

El objetivo del odontólogo es reducir trauma, controlar infección, favorecer cierre de tejidos blandos, vigilar la cicatrización y educar al paciente para que consulte si aparece dolor persistente, exposición ósea, supuración o retraso de curación.

3.2. El verdadero enemigo clínico suele ser el foco infeccioso no controlado

Muchas veces se enfoca todo el miedo en el acto de extraer, pero la infección crónica también es peligrosa. Un diente con periodontitis avanzada, absceso recurrente, movilidad severa o fractura radicular puede mantener inflamación local. Si se intenta “evitar la extracción” a toda costa, pero se deja un foco activo, el paciente puede seguir en riesgo.

Por eso, la decisión no debe ser solo “extraer o no extraer”, sino “cuál es la forma más segura de eliminar el foco, preservar tejidos y prevenir osteonecrosis”. En algunos casos eso será conservar; en otros, extraer con protocolo preventivo.

3.3. La prevención empieza antes de que el paciente necesite extracción

El mejor escenario es evaluar al paciente antes de iniciar antirresortivos o al inicio del tratamiento. Si se eliminan focos infecciosos, se ajustan prótesis, se estabiliza periodontitis y se restauran dientes comprometidos, disminuye la probabilidad de necesitar extracciones urgentes en un contexto de mayor riesgo.

Realizar historia médica y farmacológica completa.

Identificar dientes con pronóstico malo antes de que se conviertan en urgencias.

Controlar periodontitis, caries profunda y prótesis traumáticas.

Educar al paciente para evitar automedicación y consultas tardías.

Coordinar con el médico cuando existan dudas sobre medicamento, duración o riesgo sistémico.

3.4. Qué NO debe concluirse de este artículo

No concluirPor qué
Que toda extracción en osteoporosis terminará en MRONJ.La prevalencia agrupada fue baja. La mayoría de pacientes no desarrolló osteonecrosis.
Que el riesgo es cero porque la indicación es osteoporosis y no cáncer.El riesgo es menor que en oncología, pero existe.
Que el 1,7 % aplica igual a todos los pacientes.Hay heterogeneidad considerable entre estudios y contextos clínicos.
Que se debe suspender el antirresortivo sin consultar.Las decisiones sobre medicación deben coordinarse con el médico; suspender puede aumentar riesgo de fractura.
Que los bisfosfonatos son el único problema.MRONJ incluye otros medicamentos, como denosumab y terapias relacionadas.
Que una extracción atraumática elimina todo riesgo.Reduce trauma, pero el riesgo también depende de infección, cicatrización, fármaco, comorbilidades y seguimiento.
Que el metaanálisis demuestra qué protocolo preventivo es superior.El estudio estimó prevalencia; no comparó de forma definitiva cierre, antibióticos, PRF o técnicas quirúrgicas específicas.
Que PRF previene MRONJ de forma demostrada en este contexto.El metaanálisis estimó prevalencia; no comparó de forma definitiva PRF versus no PRF ni protocolos de cierre.
Que estos datos aplican igual a implantes u otros procedimientos invasivos.El artículo se centró en extracciones dentales, no en implantes, injertos u otras cirugías.
Que el riesgo es igual para alendronato, zoledronato, denosumab u otros esquemas.Los estudios reportaron medicamentos de forma heterogénea; no hubo datos suficientes para estimar con precisión el riesgo por fármaco, vía o duración.
Que el metaanálisis define el mejor antibiótico o protocolo quirúrgico.No comparó de forma concluyente esquemas antibióticos, cierres, suturas, PRF o técnicas específicas.

4. Aplicación práctica para el odontólogo

Situación clínicaQué debe pensar el odontólogoConducta prudente
Paciente osteoporótico que toma alendronato oralRiesgo bajo, pero no nulo. Importan duración, higiene, infección y necesidad real de extracción.Registrar medicamento, informar riesgo, usar técnica atraumática y seguimiento.
Paciente con denosumab cada 6 mesesNo se comporta igual que bisfosfonatos. Importan fecha de última dosis, fecha de próxima dosis programada y coordinación médica para evitar retrasos peligrosos.No suspender ni modificar por cuenta propia; coordinar si el caso es complejo, porque la suspensión o retraso no planificado puede aumentar riesgo de fracturas vertebrales por rebote.
Diente con absceso recurrente no restaurableMantener el foco también puede ser perjudicial.Planificar extracción segura, control antibiótico si está indicado y vigilancia posoperatoria.
Diente restaurable o periodontalmente controlableEvitar extracciones innecesarias es prevención.Considerar restauración, endodoncia o periodoncia si el pronóstico es razonable.
Prótesis que ulcera mucosaLa lesión crónica puede exponer hueso o perpetuar inflamación.Ajustar prótesis y controlar tejidos antes de procedimientos invasivos.
Paciente no recuerda el medicamentoSin información farmacológica, el riesgo no puede clasificarse bien.Solicitar receta, informe médico o contactar al tratante.
Paciente con antirresortivos por cáncer, metástasis o mielomaEste metaanálisis se centró en osteoporosis; el riesgo oncológico suele ser mayor.No aplicar el 1,7 % a estos pacientes; derivar o coordinar manejo especializado.
Extracción con necesidad de cierre mucosoCierre adecuado no significa cerrar a tensión.Proteger el alveolo y favorecer cicatrización de tejidos blandos, evitando colgajos excesivos o tensión que comprometa vascularización.
Uso de antibiótico o PRFEl metaanálisis no demuestra qué esquema preventivo es superior.Decidir según infección, protocolo local, riesgo sistémico y criterio quirúrgico; no usarlo como sustituto de técnica cuidadosa.
Diente infectado que se posterga indefinidamenteMantener infección crónica también puede aumentar complejidad y riesgo.Planificar eliminación segura del foco cuando esté indicada, con seguimiento hasta cicatrización.

4.1. Antes de la extracción

Confirmar diagnóstico de osteoporosis y fármaco antirresortivo específico.

Registrar vía, dosis, frecuencia, tiempo de uso y fecha de última administración.

Evaluar comorbilidades: diabetes, inmunosupresión, corticoides, tabaquismo, mala higiene, enfermedad periodontal o prótesis traumática.

Tomar radiografías cuando sean necesarias para valorar infección, restos radiculares, lesión periapical o dificultad quirúrgica.

Explicar al paciente que el riesgo es bajo, pero la complicación puede ser seria y requiere seguimiento.

Planificar técnica atraumática, eliminación completa de focos infecciosos y control de tejidos blandos.

4.2. Durante la extracción

La cirugía debe buscar el menor trauma razonable. Esto no significa “hacerlo rápido”, sino levantar colgajo solo si es necesario, evitar fracturas óseas innecesarias, regularizar bordes traumáticos, irrigar, eliminar tejido infeccioso y favorecer un cierre de tejidos blandos cuando esté indicado. Cierre adecuado no significa cerrar a tensión: el objetivo es proteger el alveolo y favorecer la cicatrización sin comprometer la vascularización.

El antibiótico no debe verse como sustituto de la técnica quirúrgica. Puede estar indicado en determinados protocolos o pacientes, pero no compensa una extracción traumática, un foco residual o falta de seguimiento. Este metaanálisis no permite concluir qué esquema antibiótico es superior ni si todos los pacientes deben recibir antibiótico; esa decisión depende de protocolo local, infección, riesgo sistémico y criterio quirúrgico.

4.3. Después de la extracción

Controlar al paciente hasta confirmar cicatrización mucosa adecuada.

Indicar higiene suave, evitar trauma local y reportar dolor persistente, supuración o exposición ósea.

No abandonar el seguimiento si la cicatrización parece lenta.

Diferenciar dolor posoperatorio normal de signos persistentes de alteración de cicatrización.

Derivar o coordinar con cirugía oral/maxilofacial si aparece exposición ósea persistente o sospecha de MRONJ.

5. Limitaciones del artículo

La heterogeneidad fue considerable; los estudios incluidos no fueron uniformes en población, medicamentos, duración, protocolos ni seguimiento.

La mayoría de estudios fueron anteriores a la actualización AAOMS 2022, por lo que no todos aplicaron criterios diagnósticos recientes.

Solo se incluyeron estudios observacionales; no se puede concluir causalidad fuerte ni superioridad de protocolos preventivos específicos.

Variables importantes como edad media, duración exacta del tratamiento, vía de administración, estadio de MRONJ, antibióticos, PRF, suturas y tiempo desde extracción hasta diagnóstico se reportaron de forma incompleta o incompatible.

No se incluyeron estudios en idiomas distintos del inglés ni estudios sin texto completo, lo que puede introducir sesgo de selección o idioma.

El metaanálisis no fue registrado en PROSPERO, lo que los propios autores reconocen como posible fuente de sesgo.

Todos los estudios fueron de calidad moderada, no alta; por tanto, el resultado debe orientar la práctica, no convertirse en regla absoluta.

No se reportó de forma suficiente el estadio de MRONJ, por lo que el metaanálisis estima aparición del evento, pero no gravedad clínica comparable.

Las técnicas de extracción fueron diversas y no siempre se reportaron con detalle; no se puede estimar con precisión cómo influye una extracción simple, quirúrgica, con colgajo, osteotomía o cierre primario.

Muchos estudios no detallaron de forma uniforme si los dientes extraídos tenían periodontitis, absceso, lesión periapical, movilidad, trauma protésico u otro foco infeccioso asociado.

No se pudo saber de forma uniforme cuándo apareció la MRONJ después de la extracción, lo que dificulta planificar ventanas de seguimiento basadas en evidencia fuerte.

No se pudo analizar de forma robusta la vía de administración —oral versus intravenosa— por falta de datos suficientes.

6. Conclusión simple

Este metaanálisis muestra que la osteonecrosis de los maxilares relacionada con medicamentos después de extracción dental en pacientes con osteoporosis es poco frecuente, pero clínicamente importante. La prevalencia agrupada fue de 1,7 % para MRONJ y 0,7 % para BRONJ. La mayoría de pacientes no desarrollará esta complicación, pero cuando ocurre puede ser persistente, dolorosa y difícil de manejar.

La evidencia no es de alta calidad y la heterogeneidad fue considerable, por lo que el dato debe usarse para orientar la prevención, no para predecir exactamente el riesgo individual. El riesgo puede variar según fármaco, vía, duración, salud sistémica, infección local, técnica quirúrgica y seguimiento.

La conclusión clínica no es prohibir todas las extracciones. La conclusión es planificarlas mejor. En pacientes con osteoporosis tratados con antirresortivos, el odontólogo debe identificar el medicamento, controlar focos infecciosos, evitar extracciones innecesarias, usar técnica quirúrgica prudente, coordinar con el médico cuando sea necesario y dar seguimiento hasta comprobar cicatrización.

7. Conclusión final para CarpuleNet

La extracción dental en un paciente con osteoporosis bajo terapia antirresortiva no debe tratarse como un procedimiento mecánico aislado, sino como una decisión médico-odontológica planificada. El objetivo no es tener miedo al procedimiento, sino respetar la biología del hueso, eliminar focos infecciosos con criterio, reducir trauma y acompañar la cicatrización. En MRONJ, prevenir es mucho más sencillo que tratar.

8. Aprendizaje práctico único

Antes de extraer un diente en un paciente con osteoporosis, no piense solo: “¿sale fácil o difícil?”. Pregúntese: ¿qué medicamento toma?, ¿por cuánto tiempo?, ¿cuándo fue la última dosis?, ¿cuándo es la próxima dosis?, ¿qué riesgo médico existe si se retrasa o suspende el fármaco?, ¿la indicación es osteoporosis o cáncer?, ¿hay infección activa?, ¿puedo conservar el diente con buen pronóstico?, ¿cómo haré la cirugía con menor trauma?, ¿cómo protegeré la cicatrización?, ¿cuándo lo controlaré y cuándo debo derivar?

La mejor prevención de MRONJ no empieza el día de la extracción. Empieza cuando el odontólogo detecta riesgos, controla infecciones, conserva dientes con pronóstico razonable y evita que un problema dental tratable se convierta en una cirugía urgente sobre un hueso con remodelado alterado.

9. Bibliografía

Formato APA

Kostares, E., Kostare, G., Kostares, M., Pitsigavdaki, F., Perisanidis, C., & Kantzanou, M. (2025). Prevalence of osteonecrosis of the jaw following tooth extraction in patients with osteoporosis: A systematic review and meta-analysis. Journal of Clinical Medicine, 14(17), 5988. https://doi.org/10.3390/jcm14175988

Formato Vancouver

Kostares E, Kostare G, Kostares M, Pitsigavdaki F, Perisanidis C, Kantzanou M. Prevalence of osteonecrosis of the jaw following tooth extraction in patients with osteoporosis: a systematic review and meta-analysis. J Clin Med. 2025;14(17):5988. doi: 10.3390/jcm14175988.