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Cirugía Oral y MaxilofacialClinical Oral Investigations2026

PIEZOCIRUGÍA PARA LA EXTRACCIÓN DE TERCEROS MOLARES MANDIBULARES MESIOANGULADOS U HORIZONTALES IMPACTADOS

¿Puede una osteotomía más controlada reducir edema, dolor y trismus después de extraer terceros molares inferiores complejos?

Este ensayo clínico aleatorizado split-mouth comparó dos formas de extraer terceros molares mandibulares mesioangulados u horizontales impactados en 47 adultos sanos de 18 a 32 años: un protocolo piezoeléctrico mixto y una técnica convencional con instrumental rotatorio y elevadores manuales. Cada paciente aportó ambos lados: un tercer molar fue tratado con piezocirugía y el contralateral con la técnica convencional. Esto hace que la comparación sea clínicamente interesante, porque reduce diferencias individuales como edad, respuesta inflamatoria, umbral de dolor y hábitos del paciente. El resultado principal fue que la piezocirugía redujo mejor la inflamación temprana. A los 2 días, el edema facial medido con escaneo 3D fue significativamente menor en el grupo piezoeléctrico. También hubo menos dolor en todos los momentos evaluados, menor limitación de apertura bucal a los 2 días, menos sangrado, menor consumo de analgésicos y menor interferencia con las actividades diarias. A los 7 días, la diferencia de edema y apertura bucal ya no fue significativa. La desventaja principal fue clara: el protocolo piezoeléctrico requirió más tiempo quirúrgico. La conclusión clínica no es que todo tercer molar deba extraerse siempre con piezocirugía. Además, el protocolo no fue 100 % piezoeléctrico, porque la odontosección coronaria y radicular se realizó con pieza de alta velocidad y fresa en ambos grupos. La enseñanza es más precisa: en terceros molares mandibulares impactados complejos, especialmente mesioangulados u horizontales, un protocolo piezoeléctrico bien ejecutado puede disminuir el trauma quirúrgico temprano y mejorar la experiencia posoperatoria del paciente, siempre que el operador tenga entrenamiento, el equipo esté disponible y se acepte un mayor tiempo operatorio.

DOI: 10.1007/s00784-026-06982-wFuente originalPublicado: 20 de agosto de 2026
Cirugía Oral y Maxilofacial
Osteotomía ultrasónica

PIEZOCIRUGÍA PARA LA EXTRACCIÓN DE TERCEROS MOLARES MANDIBULARES MESIOANGULADOS U HORIZONTALES IMPACTADOS

¿Puede una osteotomía más controlada reducir edema, dolor y trismus después de extraer terceros molares inferiores complejos?

Respuesta rápida

Este ensayo clínico aleatorizado split-mouth comparó dos formas de extraer terceros molares mandibulares mesioangulados u horizontales impactados en 47 adultos sanos de 18 a 32 años: un protocolo piezoeléctrico mixto y una técnica convencional con instrumental rotatorio y elevadores manuales. Cada paciente aportó ambos lados: un tercer molar fue tratado con piezocirugía y el contralateral con la técnica convencional. Esto hace que la comparación sea clínicamente interesante, porque reduce diferencias individuales como edad, respuesta inflamatoria, umbral de dolor y hábitos del paciente.

El resultado principal fue que la piezocirugía redujo mejor la inflamación temprana. A los 2 días, el edema facial medido con escaneo 3D fue significativamente menor en el grupo piezoeléctrico. También hubo menos dolor en todos los momentos evaluados, menor limitación de apertura bucal a los 2 días, menos sangrado, menor consumo de analgésicos y menor interferencia con las actividades diarias. A los 7 días, la diferencia de edema y apertura bucal ya no fue significativa. La desventaja principal fue clara: el protocolo piezoeléctrico requirió más tiempo quirúrgico.

La conclusión clínica no es que todo tercer molar deba extraerse siempre con piezocirugía. Además, el protocolo no fue 100 % piezoeléctrico, porque la odontosección coronaria y radicular se realizó con pieza de alta velocidad y fresa en ambos grupos. La enseñanza es más precisa: en terceros molares mandibulares impactados complejos, especialmente mesioangulados u horizontales, un protocolo piezoeléctrico bien ejecutado puede disminuir el trauma quirúrgico temprano y mejorar la experiencia posoperatoria del paciente, siempre que el operador tenga entrenamiento, el equipo esté disponible y se acepte un mayor tiempo operatorio.

1. Conocimientos previos para comprender el artículo

1.1. ¿Por qué los terceros molares mandibulares impactados producen tanta morbilidad posoperatoria?

La extracción de un tercer molar mandibular impactado no es una extracción simple. Muchas veces el diente está cubierto por hueso, retenido por tejido blando, inclinado contra el segundo molar o cercano al conducto dentario inferior. Para retirarlo, el cirujano puede necesitar levantar un colgajo, hacer osteotomía, seccionar la corona o las raíces, luxar fragmentos y suturar. Cada uno de esos pasos puede producir trauma tisular. El cuerpo responde a ese trauma con inflamación: edema facial, dolor, limitación de apertura bucal y dificultad para comer o hablar.

Secuela posoperatoriaQué significa clínicamentePor qué importa para el paciente
Edema facialAumento de volumen en la mejilla por respuesta inflamatoria de tejidos blandos.Afecta apariencia, comodidad, sueño, alimentación y percepción de recuperación.
DolorRespuesta sensorial y emocional al trauma quirúrgico, manipulación ósea y presión tisular.Condiciona consumo de analgésicos, ansiedad y satisfacción con la cirugía.
TrismusDisminución de la apertura bucal por inflamación, dolor y espasmo muscular.Dificulta comer, hablar, cepillarse y revisar la herida.
SangradoSalida de sangre posoperatoria después de la extracción.Puede alarmar al paciente y reflejar mayor trauma o menor control hemostático.
AlveolitisDolor posoperatorio asociado a alteración del coágulo alveolar.No siempre es infección, pero retrasa la recuperación y aumenta visitas de control.

1.2. ¿Qué diferencia existe entre cirugía rotatoria convencional y piezocirugía?

La técnica convencional del estudio utilizó pieza recta de baja velocidad con fresa redonda para la osteotomía, pieza de alta velocidad con fresa de fisura para la odontosección y elevadores manuales para la luxación. Es una técnica conocida, ampliamente disponible y eficiente, pero puede generar calor, vibración, superficies óseas irregulares o presión manual intensa si el caso es complejo. La piezocirugía usa microvibraciones ultrasónicas para cortar tejido mineralizado de forma selectiva. Su ventaja teórica es que permite una osteotomía más precisa, con menor riesgo de daño de tejidos blandos cercanos y mejor control del campo por el efecto de cavitación. En este artículo, la piezocirugía no se usó solo para retirar hueso: también se utilizó para elevar el colgajo y luxar fragmentos dentarios con insertos piezoeléctricos especiales. La sección del diente, sin embargo, se realizó con pieza de alta velocidad en ambos grupos; por eso debe entenderse como un protocolo piezoeléctrico mixto, no como una cirugía 100 % ultrasónica.

AspectoTécnica convencionalProtocolo piezoeléctrico del estudio
Elevación del colgajoDisector manual tipo Molt #9.Inserto piezoeléctrico PR1.
OsteotomíaPieza recta de baja velocidad con fresa redonda multibladed.Insertos SLO-H y EX1, siguiendo el eje del diente.
OdontosecciónPieza de alta velocidad con fresa de fisura.También pieza de alta velocidad con fresa de fisura. El protocolo fue mixto, no 100 % piezoeléctrico.
LuxaciónElevadores manuales.Piezolevers EXL1 y EXL3 con fuerzas intermitentes.
Ventaja esperadaMenor tiempo operatorio y técnica familiar.Menor trauma mecánico, mayor control y menor inflamación temprana.
Desventaja esperadaMayor trauma por presión, calor o manipulación si el caso es complejo.Mayor tiempo operatorio, costo, curva de aprendizaje y necesidad de equipo específico.

1.3. ¿Por qué medir edema con escaneo facial 3D es más fuerte que medir con cinta?

Tradicionalmente el edema después de cirugía de terceros molares se mide con distancias faciales lineales: tragus-comisura, gonion-canto externo u otras referencias. Eso es útil, pero depende mucho del operador y reduce una inflamación tridimensional a pocas líneas. En este estudio se usaron escaneos faciales 3D antes de la cirugía, a los 2 días y a los 7 días. Luego se superpusieron los modelos para calcular cambios volumétricos y visualizar zonas de mayor o menor edema con mapas de color. Esta lectura es importante: el estudio no solo preguntó “¿se ve más hinchado?”, sino que intentó cuantificar objetivamente el volumen de inflamación facial.

Cómo leer los mapas de color del artículo En la figura de análisis 3D, las zonas rojo-amarillas representan mayor aumento de volumen; las zonas verdes indican poca diferencia; y las zonas azuladas pueden representar reducción del volumen entre controles. Visualmente, los mapas de color sugieren menor edema residual en el grupo piezoeléctrico hacia el día 7, pero cuantitativamente la diferencia a los 7 días no fue significativa. Por eso la ventaja debe entenderse principalmente como una reducción del edema temprano a los 2 días. En la figura de análisis 3D, las zonas rojo-amarillas representan mayor aumento de volumen; las zonas verdes indican poca diferencia; y las zonas azuladas pueden representar reducción del volumen entre controles. Visualmente, el grupo convencional mostró mayor edema a los 2 días, mientras que el grupo piezoeléctrico mostró una recuperación más favorable hacia el día 7.

1.4. ¿Qué es la escala PoSSe y por qué importa?

En cirugía oral no basta con decir que el paciente tuvo “buena cicatrización”. Un paciente puede no tener infección ni parestesia, pero aun así pasar una semana con dificultad para comer, hablar, dormir, trabajar o socializar. La escala PoSSe evalúa el impacto posoperatorio en áreas como comida, habla, sensibilidad, apariencia, dolor, malestar e interferencia con actividades diarias. Por eso es una medida centrada en el paciente: traduce el trauma quirúrgico en experiencia cotidiana.

2. Ahora sí, pasemos directamente a lo que dice el artículo

2.1. ¿Qué comparó exactamente este estudio?

El artículo comparó un protocolo piezoeléctrico mixto frente a una técnica convencional para extraer terceros molares mandibulares mesioangulados u horizontales impactados. Participaron 47 adultos sanos de 18 a 32 años, con terceros molares de formación radicular completa. Cada paciente tenía ambos terceros molares mandibulares con un patrón de inclusión comparable y fue tratado con ambos protocolos, uno en cada lado. En total se analizaron 94 cirugías: 47 sitios con piezocirugía y 47 sitios con técnica convencional. No hubo pérdidas durante el seguimiento. Estos resultados no deben extrapolarse automáticamente a pacientes sistémicamente comprometidos, fumadores intensos, terceros molares inmaduros o inclusiones con patrones diferentes.

Dato claveDescripción clínica
DiseñoEnsayo clínico aleatorizado split-mouth, simple ciego para la evaluación posoperatoria.
Pacientes47 adultos sanos, 26 mujeres y 21 hombres, edad media 25 años, rango 18–32 años.
Terceros molares94 terceros molares mandibulares mesioangulados u horizontales impactados, con formación radicular completa.
ComparaciónProtocolo piezoeléctrico mixto frente a técnica convencional rotatoria/manual en el lado contralateral.
Resultado principalEdema facial medido con escaneo facial 3D a 2 y 7 días.
Resultados secundariosDolor, apertura bucal, sangrado, tiempo quirúrgico, consumo de analgésicos, complicaciones, PoSSe y satisfacción.

2.2. Resultado principal: edema facial

Ambas técnicas produjeron edema, porque toda extracción quirúrgica de un tercer molar incluido genera inflamación. La diferencia fue la magnitud del edema temprano. A los 2 días, el grupo con piezocirugía presentó menor hinchazón volumétrica que el grupo convencional. A los 7 días, aunque el grupo piezoeléctrico mantuvo valores menores, la diferencia ya no fue estadísticamente significativa. Además, el rango reportado a 7 días fue amplio, especialmente en el grupo piezoeléctrico, lo que sugiere recuperación variable entre pacientes. Esto enseña algo importante: la ventaja de la piezocirugía se observó sobre todo en la fase crítica temprana, cuando el paciente suele sentirse más inflamado, dolorido y limitado.

Comparación del edemaPiezocirugíaConvencionalInterpretación clínica
T0-T1: antes de cirugía a 2 días4865,7 mm³ [942,4; 28005,5]6563,7 mm³ [1054,4; 21980]Menor edema temprano con piezocirugía; diferencia significativa (p = 0,01).
T0-T2: antes de cirugía a 7 días1624,0 mm³ [-1166,1; 55499,6]2586,5 mm³ [-246,0; 14520,0]Tendencia favorable a piezocirugía, pero sin diferencia significativa (p = 0,26); recuperación variable entre pacientes.

Lectura clínica del edema La piezocirugía no elimina la inflamación. Lo que sugiere el estudio es que puede hacerla menos intensa en los primeros 2 días. Esa ventana es importante porque coincide con el periodo de mayor molestia, mayor preocupación estética y mayor interferencia con la vida diaria.

2.3. Dolor posoperatorio: menor en el grupo piezoeléctrico

El dolor fue evaluado con escala visual analógica. La VAS refleja dolor percibido por el paciente, no una medición objetiva directa del daño tisular. En los dos grupos el dolor disminuyó con el paso de los días, como se espera en una recuperación normal. Sin embargo, el grupo piezoeléctrico reportó valores menores en todos los momentos evaluados: 4 horas después de la cirugía, a los 2 días y a los 7 días. Ambos grupos recibieron el mismo protocolo posoperatorio, por lo que la diferencia de dolor se interpreta principalmente en relación con el procedimiento quirúrgico, no con diferencias en medicación indicada.

MomentoPiezocirugíaConvencionalInterpretación
4 horas3,00 [1,00; 7,00]5,00 [0,00; 9,00]Menor dolor inmediato con piezocirugía (p < 0,001).
2 días2,00 [0,00; 9,00]4,00 [0,00; 8,00]Menor dolor en la fase inflamatoria máxima (p < 0,001).
7 días0,00 [0,00; 7,00]1,00 [0,00; 5,00]Diferencia aún presente, aunque menor (p = 0,017).

La explicación clínica más probable es que una osteotomía más precisa y una luxación menos traumática generan menor lesión tisular. Menos lesión significa menos mediadores inflamatorios, menos presión por edema y menor dolor percibido. Aun así, el dolor no depende solo del instrumento: también influyen duración de la cirugía, dificultad anatómica, inflamación individual, ansiedad, técnica anestésica y cuidados posoperatorios.

2.4. Apertura bucal: menos trismus temprano con piezocirugía

Antes de la cirugía, los pacientes tenían una apertura bucal promedio de 42,8 mm. A los 2 días, ambos grupos disminuyeron la apertura por inflamación y dolor, pero el grupo piezoeléctrico mantuvo una apertura ligeramente mayor: 38 mm frente a 36 mm. Esta diferencia fue significativa. Aunque 2 mm pueden parecer poco, en la fase aguda pueden reflejar menor limitación funcional y menor inflamación muscular o periarticular; su relevancia clínica debe leerse junto con dolor, edema y calidad de vida. A los 7 días, la diferencia ya no fue significativa.

Apertura bucalPiezocirugíaConvencionalLectura clínica
Antes de cirugía42,8 mm promedio en la muestra42,8 mm promedio en la muestraPunto de partida comparable.
2 días38,00 mm [21,50; 48,00]36,00 mm [21,50; 46,00]Menos limitación temprana con piezocirugía (p = 0,016).
7 días41,3 mm (DE 4,7)39,6 mm (DE 4,7)Sin diferencia significativa. La recuperación tiende a acercarse.

2.5. Sangrado y consumo de analgésicos

El grupo convencional presentó mayor sangrado posoperatorio inmediato tras compresión con gasa. Esto puede relacionarse con mayor trauma mecánico y menor control de tejidos durante la osteotomía y la luxación, aunque el estudio no demuestra de forma directa el mecanismo. La piezocirugía, por su efecto de cavitación y corte micrométrico, puede favorecer mejor visibilidad y hemostasia. También hubo mayor necesidad de analgésicos en el grupo convencional, lo cual es coherente con los mayores niveles de dolor reportados. En las tablas, “sin analgésicos” significa proporción de pacientes que no necesitó medicación analgésica en ese momento o periodo; valores más altos favorecen menor necesidad de medicación.

VariableHallazgoInterpretación clínica
Sangrado posoperatorioMayor en técnica convencional (p = 0,037).Sugiere mayor trauma o menor control hemostático relativo.
Sin analgésicos en T066,0 % en piezocirugía vs 31,9 % en convencional.Más pacientes del grupo piezoeléctrico no necesitaron analgésico inmediato.
Sin analgésicos en T283,0 % en piezocirugía vs 61,7 % en convencional.La necesidad de analgesia siguió siendo menor al final de la primera semana.

2.6. Tiempo quirúrgico: la principal desventaja de la piezocirugía

El protocolo piezoeléctrico requirió más tiempo intraoperatorio. El tiempo quirúrgico fue de 21,43 minutos en el grupo piezoeléctrico frente a 16,55 minutos en el convencional, con diferencia significativa. El tiempo se midió desde la incisión hasta el final de la extracción, sin incluir la sutura. Este punto es fundamental: una técnica puede ser más conservadora para los tejidos, pero exigir más tiempo, más entrenamiento y más pasos instrumentales. En este estudio, parte del tiempo adicional pudo deberse al cambio de varios insertos piezoeléctricos durante la cirugía.

Perla clínica El tiempo quirúrgico no debe leerse aislado. Normalmente, una cirugía más larga podría asociarse con más inflamación. Sin embargo, en este estudio, aunque la piezocirugía duró más, tuvo mejores resultados inflamatorios tempranos. Esto sugiere que la calidad del trauma quirúrgico puede importar tanto como la duración del procedimiento.

2.7. Complicaciones neurológicas y alveolitis

No se observaron complicaciones neurológicas permanentes. Se reportaron tres casos de parestesia temporal, todos en el grupo convencional, con recuperación completa de la sensibilidad dentro de los cuatro meses. Hubo alveolitis en tres sitios del grupo convencional y dos del grupo piezoeléctrico; todos los casos resolvieron sin secuelas dentro de 30 días. Estos datos son tranquilizadores, pero el estudio no tiene tamaño suficiente para afirmar con seguridad que la piezocirugía reduce complicaciones raras como lesión nerviosa permanente.

ComplicaciónPiezocirugíaConvencionalInterpretación
Alveolitis2 sitios3 sitiosDiferencia pequeña; no prueba superioridad en alveolitis.
Parestesia temporal0 casos3 casosTodas resolvieron; dato clínicamente llamativo, pero no prueba reducción real del riesgo neurosensorial.
Lesión neurológica permanente0 casos0 casosEl estudio no detectó complicaciones permanentes.

2.8. Calidad de vida y satisfacción del paciente

La piezocirugía no solo se asoció con mejores variables clínicas tempranas; también se asoció con mejor experiencia reportada por el paciente durante la primera semana. La escala PoSSe fue menor en el grupo piezoeléctrico, lo que significa menor interferencia posoperatoria. Además, la satisfacción con la cicatrización fue mayor. La preferencia global favoreció descriptivamente a la piezocirugía —29 de 47 pacientes— frente a 18 que prefirieron la técnica convencional, pero esa preferencia no alcanzó significancia estadística. Por eso debe presentarse como tendencia descriptiva, no como preferencia demostrada.

Resultado centrado en el pacientePiezocirugíaConvencionalInterpretación
PoSSe a los 7 días16,8 (DE 6,9)21,6 (DE 5,9)Menor interferencia con vida diaria en piezocirugía (p = 0,001). PoSSe menor = menor impacto posoperatorio.
Satisfacción con cicatrización9,00 [5,0; 10,0]8,00 [2,0; 10,0]Mayor satisfacción con piezocirugía (p = 0,039).
Preferencia del paciente29/47 prefirieron piezocirugía18/47 prefirieron convencionalTendencia descriptiva favorable a piezocirugía, sin diferencia significativa.

3. Interpretación clínica profunda

3.1. ¿Por qué la piezocirugía podría reducir edema, dolor y trismus?

Corte selectivo de tejido mineralizado: el ultrasonido corta hueso con mayor precisión y menor agresión relativa a tejidos blandos cuando se usa con presión adecuada e irrigación continua.

Menor presión manual durante la luxación: los piezolevers permiten aplicar fuerzas más controladas alrededor de fragmentos dentarios.

Mejor visibilidad quirúrgica: el efecto de cavitación y la irrigación pueden ayudar a mantener un campo más limpio.

Menor daño térmico y mecánico: si se usa correctamente, la osteotomía puede generar superficies óseas más regulares y menos trauma celular.

Menor respuesta inflamatoria temprana: menos trauma local puede traducirse en menos edema, menos dolor y menos limitación de apertura.

3.2. Pero la piezocirugía no es magia

El resultado depende de diagnóstico, CBCT cuando esté indicado, diseño del colgajo, experiencia del cirujano, irrigación, control de temperatura, manejo atraumático de tejidos, control de fuerzas y seguimiento. Si se usa mal, la piezocirugía también puede calentar hueso, prolongar innecesariamente la cirugía o generar manipulación excesiva. El instrumento ayuda, pero no reemplaza la técnica quirúrgica. Estos resultados provienen de un cirujano experto en cirugía oral y piezocirugía; la técnica puede no rendir igual durante una curva de aprendizaje inicial.

No confundirExplicación
Menos edema temprano no significa recuperación perfecta.El grupo piezoeléctrico también tuvo inflamación, dolor y limitación de apertura. Solo fueron menores en varios desenlaces.
Mayor tiempo no siempre significa peor recuperación.En este estudio, la piezocirugía duró más pero generó mejor respuesta temprana.
Preferencia del paciente no fue significativa.Aunque más pacientes prefirieron piezocirugía, la diferencia global de preferencia no alcanzó significancia estadística.
No todos los terceros molares son iguales.El estudio evaluó solo terceros molares mandibulares mesioangulados u horizontales impactados en adultos sanos.
El protocolo piezoeléctrico no fue 100 % ultrasónico.La odontosección se realizó con pieza de alta velocidad en ambos grupos; el beneficio corresponde al protocolo mixto descrito.

4. Aplicación práctica para cirugía oral

Pregunta clínica antes de elegir técnicaPor qué importa
¿El tercer molar es mesioangulado u horizontal y requiere osteotomía amplia?En casos complejos, una técnica más controlada puede disminuir trauma temprano.
¿Existe cercanía al conducto dentario inferior?La precisión y control de luxación son relevantes, pero no eliminan el riesgo neurosensorial, especialmente si hay contacto radiográfico/CBCT con el conducto.
¿El paciente necesita recuperación más cómoda por trabajo, estudio o ansiedad?Menor dolor, edema y trismus temprano pueden tener alto valor para el paciente.
¿El operador domina piezocirugía?La curva de aprendizaje afecta tiempo, seguridad y eficiencia.
¿El centro dispone de equipo, insertos, irrigación adecuada y mantenimiento?La técnica requiere recursos y no debe improvisarse.
¿El paciente comprende que puede durar más tiempo?Debe explicarse que la ventaja potencial es posoperatoria, no necesariamente rapidez quirúrgica.
¿Está indicado CBCT en este caso?El estudio usó CBCT preoperatorio, pero en práctica clínica debe indicarse según riesgo y necesidad diagnóstica, no como rutina automática para todo tercer molar.
¿Existe alto riesgo nervioso que haga considerar una alternativa más conservadora?La cercanía al nervio no se resuelve solo con tecnología; en casos seleccionados puede discutirse coronectomía u otra estrategia.

4.1. Situaciones donde la piezocirugía puede ser especialmente atractiva

Terceros molares mandibulares incluidos con necesidad de osteotomía amplia o luxación delicada.

Casos donde se busca minimizar trauma de tejidos blandos y óseos.

Pacientes muy preocupados por edema facial, dolor o reincorporación temprana a actividades.

Zonas con anatomía cercana a estructuras neurovasculares, siempre que el operador tenga entrenamiento suficiente.

Cirugías donde la visibilidad y el control del campo son prioritarios.

4.2. Situaciones donde no debe venderse como solución universal

Extracciones simples o terceros molares con baja dificultad quirúrgica, donde el beneficio puede ser pequeño.

Centros sin equipo adecuado, sin insertos correctos o sin entrenamiento.

Pacientes en quienes el tiempo operatorio adicional sea un problema clínico o conductual.

Casos con infección aguda, comorbilidades o uso de medicamentos no representados por este ensayo.

Cuando se pretende usar la piezocirugía para compensar una planificación deficiente. La tecnología no reemplaza el diagnóstico.

5. Limitaciones que no deben olvidarse

LimitaciónCómo afecta la interpretación
Muestra específicaSolo adultos sanos de 18 a 32 años con terceros molares mandibulares mesioangulados u horizontales. No representa todos los terceros molares ni pacientes sistémicamente comprometidos.
Un solo centro y un cirujano expertoMejora estandarización, pero limita generalización a operadores con menos experiencia.
Piezocirugía no fue completamente piezoeléctricaLa odontosección se hizo con pieza de alta velocidad en ambos grupos. El beneficio corresponde al protocolo mixto descrito, no a una cirugía 100 % ultrasónica.
Seguimiento principalmente tempranoLos desenlaces principales fueron a 2 y 7 días; la preferencia se preguntó 30 días después de completar ambos protocolos, y las parestesias se siguieron hasta resolución.
Intervalo de al menos 4 semanas entre ladosReduce interferencia biológica entre cirugías, pero la experiencia subjetiva de la primera cirugía podría influir en la percepción de la segunda.
Antibiótico profiláctico para todosEstandariza ambos grupos, pero no responde si el resultado sería igual sin profilaxis antibiótica.
Costos y equipoEl estudio reconoce la necesidad de equipamiento dedicado; la aplicabilidad depende de recursos disponibles.
Conflicto de interés potencialUn autor declaró consultoría científica para Mectron S.p.A. y los insertos fueron proporcionados gratuitamente. Esto no invalida los resultados, pero exige lectura prudente y replicación independiente.
Fumadores intensos no representadosLa muestra incluyó no fumadores y fumadores ligeros; no representa necesariamente fumadores intensos o pacientes con factores de cicatrización alterada.
No comparó coronectomíaEl estudio comparó extracción completa con piezocirugía frente a extracción completa convencional; no responde qué hacer en casos de alto riesgo nervioso donde podría considerarse coronectomía.
Declaración editorial de IAEl artículo declara uso de ChatGPT Plus para apoyo lingüístico; no es una limitación clínica directa, pero forma parte de la transparencia editorial.

6. Qué NO debe concluirse

No concluirPor qué
Que la piezocirugía debe usarse en todos los terceros molares.El estudio evaluó un tipo específico de inclusión: terceros molares mandibulares mesioangulados u horizontales.
Que la piezocirugía elimina dolor, edema o trismus.Los reduce en varios desenlaces, pero no los elimina.
Que la piezocirugía siempre es más rápida.Fue más lenta que la técnica convencional en este ensayo.
Que reduce de forma demostrada la lesión nerviosa permanente.No hubo lesiones permanentes en ningún grupo; el estudio no tiene poder para demostrar diferencias en complicaciones raras.
Que el escaneo 3D sea obligatorio en la práctica clínica cotidiana.Fue útil para investigación y medición objetiva, pero puede ser costoso o poco disponible.
Que la tecnología sustituye al cirujano.El resultado depende de planificación, experiencia, técnica, irrigación y cuidado posoperatorio.
Que la piezocirugía sea mejor que coronectomía en casos de alto riesgo nervioso.El estudio comparó piezocirugía vs técnica convencional de extracción completa; no evaluó coronectomía.
Que la piezocirugía reduce infecciones posoperatorias.No hubo diferencias relevantes en infección/alveolitis y todos recibieron profilaxis antibiótica.
Que los resultados serían iguales sin profilaxis antibiótica.Todos recibieron antibiótico profiláctico; el estudio no compara protocolos con y sin antibiótico.

7. Conclusión simple

Este ensayo clínico sugiere que, en adultos sanos con terceros molares mandibulares mesioangulados u horizontales impactados, un protocolo mixto basado en piezocirugía —con odontosección rotatoria— puede reducir las secuelas inflamatorias tempranas frente a la técnica convencional con instrumentos rotatorios y elevadores manuales.

La diferencia más clara apareció en los primeros días: menor edema facial a los 2 días, menor dolor en todos los controles, menor trismus temprano, menos sangrado, menor consumo de analgésicos y menor interferencia con actividades diarias. A los 7 días, las diferencias en edema y apertura bucal ya no fueron significativas. La principal desventaja fue el mayor tiempo quirúrgico.

La conclusión clínica no es reemplazar toda cirugía convencional. La conclusión es elegir mejor. En terceros molares mandibulares impactados complejos, la piezocirugía puede ser una alternativa mínimamente invasiva cuando existe entrenamiento, equipo adecuado y una indicación razonable. No se observaron lesiones neurológicas permanentes en ningún grupo, por lo que el estudio no demuestra una ventaja definitiva en complicaciones raras. El objetivo no es operar más “tecnológicamente”, sino operar con menos trauma y mejor recuperación para el paciente.

8. Qué aprendemos para la práctica clínica

El tercer molar no debe evaluarse solo por si “sale o no sale”; su angulación, profundidad, raíces, cercanía al nervio dentario inferior y relación con el segundo molar determinan la estrategia quirúrgica.

El trauma quirúrgico se expresa como edema, dolor y trismus; estas variables no son detalles menores, porque afectan la vida diaria del paciente.

La piezocirugía puede aportar control y menor agresión tisular, pero exige curva de aprendizaje, equipo e irrigación adecuada.

Una cirugía más rápida no siempre es una cirugía más biológica. En este estudio, la técnica convencional fue más rápida, pero el grupo piezoeléctrico tuvo mejor recuperación temprana.

Medir resultados centrados en el paciente —dolor, satisfacción, PoSSe, actividades diarias— ayuda a valorar la cirugía desde la experiencia real del paciente, no solo desde la herida quirúrgica.

El escaneo 3D facial es una herramienta potente para investigación porque permite medir edema de forma más objetiva y reproducible.

Los resultados posoperatorios también dependen del protocolo farmacológico y de cuidados indicados; aquí todos recibieron manejo estandarizado, incluida profilaxis antibiótica, clorhexidina y paracetamol según necesidad.

Aprendizaje práctico único Antes de extraer un tercer molar mandibular impactado, no piense solo en qué fresa o qué elevador usará. Pregúntese: ¿cuánto hueso debo retirar?, ¿dónde está el conducto dentario inferior?, ¿puedo luxar sin ejercer fuerza excesiva?, ¿existe una alternativa más conservadora, como coronectomía, si el riesgo nervioso es alto?, ¿qué técnica producirá menos trauma?, ¿el paciente entenderá la recuperación?, ¿tengo entrenamiento y equipo para piezocirugía?, ¿la ventaja posoperatoria justifica el tiempo adicional? La mejor técnica no es la más moderna ni la más rápida: es la que resuelve el caso con seguridad, control y menor morbilidad para ese paciente.

9. Bibliografía

Formato APA 7:

Antonelli, A., Brunello, G., Salviati, M., Barone, S., Bennardo, F., Motta Jones, J., & Giudice, A. (2026). Piezosurgery-assisted protocol for impacted mandibular third molar removal with 3D facial swelling analysis: A randomized split-mouth clinical trial on post-surgical sequelae. Clinical Oral Investigations, 30, 294. https://doi.org/10.1007/s00784-026-06982-w

Formato Vancouver:

Antonelli A, Brunello G, Salviati M, Barone S, Bennardo F, Motta Jones J, Giudice A. Piezosurgery-assisted protocol for impacted mandibular third molar removal with 3D facial swelling analysis: a randomized split-mouth clinical trial on post-surgical sequelae. Clin Oral Investig. 2026;30:294. doi: 10.1007/s00784-026-06982-w.