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OdontopediatríaJournal of Dental Anesthesia and Pain Medicine2026

ANESTÉSICOS LOCALES BUFFERIZADOS EN ODONTOPEDIATRÍA

¿Añadir bicarbonato al anestésico reduce el dolor de la inyección en niños?

Tema central: evaluar si añadir bicarbonato de sodio a la solución anestésica mejora tres desenlaces clínicos relevantes: inicio de anestesia, dolor subjetivo reportado por el niño y dolor objetivo observado durante la inyección.

DOI: 10.17245/jdapm.2026.26.1.19Fuente originalPublicado: 15 de agosto de 2026
Odontopediatría

ANESTÉSICOS LOCALES BUFFERIZADOS EN ODONTOPEDIATRÍA

¿Añadir bicarbonato al anestésico reduce el dolor de la inyección en niños?

Tema central: evaluar si añadir bicarbonato de sodio a la solución anestésica mejora tres desenlaces clínicos relevantes: inicio de anestesia, dolor subjetivo reportado por el niño y dolor objetivo observado durante la inyección.

Respuesta rápida

Este artículo analiza una pregunta muy práctica en odontopediatría: si modificar el pH del anestésico local con bicarbonato de sodio puede hacer que la inyección sea menos dolorosa y que la anestesia empiece más rápido.

La respuesta debe ser prudente. El metaanálisis encontró que los anestésicos bufferizados redujeron de forma significativa el dolor subjetivo reportado por los niños durante la inyección. Ese es el hallazgo más sólido. Sin embargo, el efecto sobre el inicio de la anestesia no fue estadísticamente significativo en el análisis agrupado, aunque varios estudios individuales mostraron una tendencia favorable. Tampoco hubo una mejora significativa en el dolor objetivo observado mediante escalas conductuales.

En números: para dolor subjetivo, el resultado favoreció a los anestésicos bufferizados: SMD = -0,59; IC 95 %: -1,00 a -0,17. Para inicio anestésico, el resultado apuntó hacia un inicio más rápido, pero no fue concluyente: SMD = -1,55; IC 95 %: -3,67 a 0,57. Para dolor objetivo, el efecto tampoco fue concluyente: SMD = -0,53; IC 95 %: -1,20 a 0,15.

Para CarpuleNet, el mensaje clínico es este: bufferizar el anestésico local parece ayudar a que la inyección sea percibida como menos dolorosa por el niño, pero todavía no demuestra de forma consistente que siempre acelere el inicio, mejore la conducta observable o aumente el éxito anestésico. Debe entenderse como un adyuvante de confort, no como sustituto de técnica lenta, comunicación, anestesia tópica, manejo conductual y planificación clínica.

Qué aprenderá el lector

• Por qué las soluciones anestésicas ácidas pueden producir ardor o molestia al inyectarse.

• Qué significa bufferizar o tamponar un anestésico local con bicarbonato de sodio.

• Por qué elevar el pH puede aumentar la fracción no ionizada del anestésico y facilitar su difusión.

• Por qué dolor subjetivo, dolor objetivo e inicio anestésico no son el mismo desenlace.

• Por qué el hallazgo más confiable del artículo es la reducción del dolor subjetivo, no una superioridad anestésica universal.

• Qué limitaciones existen antes de convertir el buffering en un protocolo rutinario para todos los niños.

Conocimientos previos esenciales

1. ¿Por qué duele una inyección anestésica en un niño?

El dolor de una inyección no depende solo de que exista una aguja. En odontopediatría intervienen varios factores al mismo tiempo: la punción de la mucosa, la presión con la que entra el líquido, la velocidad de depósito, la distensión de tejidos, el pH de la solución, la zona anatómica, la ansiedad del niño, la expectativa de dolor y la experiencia previa en el sillón dental.

Por eso dos niños pueden recibir la misma técnica y describir experiencias completamente distintas. Uno puede sentir solo presión; otro puede interpretar la misma sensación como dolor intenso por miedo, anticipación o recuerdos negativos.

2. ¿Qué significa bufferizar un anestésico local?

Bufferizar, tamponar o alcalinizar una solución anestésica significa añadir una sustancia, generalmente bicarbonato de sodio al 8,4 %, para elevar el pH de la solución y acercarla al pH fisiológico. Las soluciones anestésicas con vasoconstrictor suelen ser más ácidas para mejorar estabilidad; esa acidez puede contribuir a sensación de ardor durante la inyección.

Cuando el pH aumenta, se incrementa la proporción de anestésico en forma no ionizada. Esa forma atraviesa mejor la membrana nerviosa. Luego, dentro del nervio, el anestésico vuelve a equilibrarse y bloquea canales de sodio, impidiendo la conducción del impulso doloroso.

3. Dolor subjetivo y dolor objetivo no son lo mismo

DesenlaceQué midePor qué importa
Dolor subjetivoLo que el niño dice sentir usando escalas como Wong-Baker o Heft-Parker VAS.Es central porque el dolor vivido por el paciente es real aunque no siempre se vea externamente.
Dolor objetivoConductas observables como llanto, movimiento, expresión facial o respuesta motora.Puede reflejar malestar, pero también ansiedad, miedo, temperamento o conducta aprendida.
Inicio anestésicoTiempo hasta que aparece el efecto anestésico según la medición del estudio.No equivale automáticamente a éxito pulpar profundo ni a tratamiento sin dolor.

Ahora sí, pasemos directamente a lo que dice el artículo

¿Qué quiso investigar?

Los autores quisieron saber si los anestésicos locales bufferizados con bicarbonato de sodio, comparados con anestésicos convencionales no bufferizados, mejoran la experiencia anestésica en niños de 4 a 12 años sometidos a procedimientos odontológicos. Los desenlaces principales fueron inicio de anestesia, dolor subjetivo durante la inyección y dolor objetivo/conductual.

¿Qué evidencia se incluyó?

La revisión buscó estudios publicados entre enero de 2000 y marzo de 2025 en PubMed, ScienceDirect, Cochrane Library, LILACS y Google Scholar. El protocolo fue registrado en PROSPERO con el código CRD420251051999. De 138 registros identificados, cinco ensayos clínicos aleatorizados cumplieron los criterios de inclusión.

Aunque la revisión incluyó cinco RCTs, no todos aportaron datos para cada metaanálisis: el análisis de inicio agrupó cuatro ensayos, mientras que dolor subjetivo y dolor objetivo agruparon tres estudios cada uno. Esto es importante porque reduce la fuerza de algunos resultados.

AspectoDato principal
PoblaciónNiños de 4 a 12 años.
IntervenciónAnestésicos locales bufferizados/tamponados, generalmente con bicarbonato de sodio al 8,4 %.
ComparadorAnestésicos locales convencionales no bufferizados.
TécnicasBloqueo alveolar inferior, infiltración bucal y/o palatina según cada estudio.
Estudios incluidosCinco ensayos clínicos aleatorizados.
Modelo estadísticoMetaanálisis con modelo de efectos aleatorios.
Riesgo de sesgoTres estudios de bajo riesgo, uno con algunas preocupaciones y uno de alto riesgo.

Resultados principales

Resultado 1. Inicio de anestesia

Varios estudios individuales sugirieron un inicio más rápido con anestésicos bufferizados. Sin embargo, cuando los datos se agruparon, el efecto no fue estadísticamente significativo: SMD = -1,55; IC 95 %: -3,67 a 0,57, con heterogeneidad muy alta (I² = 97 %).

Interpretación clínica: no debe escribirse que el inicio fue acelerado como resultado demostrado. Lo correcto es decir que hubo una tendencia hacia inicio más rápido, pero el metaanálisis no confirmó ese efecto con suficiente consistencia.

Resultado 2. Dolor subjetivo durante la inyección

Este fue el desenlace más favorable para los anestésicos bufferizados. El metaanálisis mostró una reducción significativa del dolor subjetivo reportado por los niños: SMD = -0,59; IC 95 %: -1,00 a -0,17; P < 0,05, con heterogeneidad moderada (I² = 66 %).

Interpretación clínica: bufferizar el anestésico puede hacer que el niño perciba la inyección como menos dolorosa. Este es el resultado más sólido y útil del artículo para la práctica clínica.

Resultado 3. Dolor objetivo o conductual

El dolor objetivo fue medido con escalas conductuales como SEM u OSUBRS. El efecto agrupado favoreció numéricamente a los anestésicos bufferizados, pero no alcanzó significación estadística: SMD = -0,53; IC 95 %: -1,20 a 0,15, con heterogeneidad alta (I² = 82 %).

Interpretación clínica: la conducta observable del niño no cambió de manera suficientemente consistente. Esto puede deberse a que la conducta depende de ansiedad, temperamento, madurez, miedo a la aguja, contexto clínico y habilidad comunicacional del operador, no solo del pH de la solución.

Lectura didáctica de las figuras del artículo

• Figura 1: muestra el diagrama PRISMA. De 138 registros, solo cinco estudios llegaron a la síntesis final.

• Figura 2: el forest plot de inicio favorece visualmente a las soluciones bufferizadas, pero el intervalo de confianza cruza la línea de no efecto; por eso el resultado no es concluyente.

• Figura 3: el forest plot de dolor subjetivo sí favorece a las soluciones bufferizadas de forma significativa.

• Figura 4: el dolor objetivo vuelve a mostrar un intervalo que cruza la línea de no efecto; por eso no puede afirmarse una mejora conductual demostrada.

• Figura 5: el gráfico de riesgo de sesgo muestra tres estudios de bajo riesgo, uno con algunas preocupaciones y uno de alto riesgo, lo que obliga a interpretar el conjunto con prudencia.

Alerta de prudencia científica

El artículo usa una conclusión relativamente optimista al afirmar que los anestésicos bufferizados reducen el dolor, aceleran el inicio y mejoran la comodidad. Sin embargo, el análisis agrupado de inicio no fue estadísticamente significativo y tuvo heterogeneidad muy alta. Por eso, el resumen debe centrarse en el hallazgo más sólido: menor dolor subjetivo durante la inyección.

Bufferizar no significa automáticamente anestesiar mejor el diente, aumentar el éxito pulpar, evitar refuerzos, eliminar la ansiedad o reemplazar la técnica. Significa, según esta evidencia, que la experiencia subjetiva de la inyección puede mejorar.

Aplicación clínica para odontopediatría

En odontopediatría, disminuir el dolor de la inyección puede tener un valor enorme. Una inyección menos dolorosa puede reducir miedo, mejorar cooperación, facilitar el tratamiento y evitar que el niño asocie el consultorio con una experiencia traumática. Sin embargo, el buffering debe ser solo una parte de una estrategia más amplia.

ComponenteImportancia clínica
ComunicaciónExplicar con lenguaje adecuado a la edad reduce anticipación negativa.
Anestesia tópicaPuede disminuir dolor de punción, aunque no elimina presión del depósito.
Depósito lentoReduce distensión tisular y molestia por presión.
BufferingPuede reducir ardor y dolor subjetivo por acercar el pH a niveles fisiológicos.
Manejo conductualLa confianza, el control de ansiedad y la cooperación siguen siendo indispensables.
Técnica correctaUna mala técnica no se corrige solo con bicarbonato.

Qué NO debe concluirse

No debe concluirsePor qué
Que los anestésicos bufferizados siempre aceleran el inicio.El metaanálisis de inicio no fue estadísticamente significativo y tuvo heterogeneidad muy alta.
Que mejoran de forma clara la conducta observable del niño.El dolor objetivo/conductual no mejoró de manera significativa en el análisis agrupado.
Que aumentan el éxito anestésico global.No se metaanalizó éxito clínico del procedimiento ni necesidad de refuerzo anestésico.
Que la anestesia bufferizada dura más.La revisión se centró en inicio y dolor de inyección, no en duración clínica sostenida.
Que son costo-efectivos de forma demostrada.El artículo no realizó análisis económico formal de costos, preparación, desperdicio ni implementación.
Que sirven igual para infiltración bucal, palatina e IANB.No hubo subanálisis por técnica debido al bajo número de estudios.
Que se comportan igual con lidocaína y articaína.Los estudios mezclaron agentes y no hubo subanálisis robusto por anestésico.
Que la mezcla es segura si se improvisa.La preparación requiere proporción, esterilidad, compatibilidad, estabilidad y tiempo de uso definidos.
Que aplican automáticamente a niños médicamente complejos.La revisión no se centró en niños ASA alto, necesidades especiales complejas, sedación o procedimientos hospitalarios.

Limitaciones importantes

• Solo se incluyeron cinco ensayos clínicos aleatorizados, lo que limita la potencia estadística y la posibilidad de análisis por subgrupos.

• No todos los estudios aportaron datos a todos los metaanálisis: inicio incluyó cuatro ensayos, dolor subjetivo tres y dolor objetivo tres.

• No se realizó evaluación formal de sesgo de publicación porque había menos de diez estudios.

• Hubo heterogeneidad alta para inicio de anestesia y dolor objetivo, lo que reduce la confianza en los valores agrupados exactos.

• Los estudios variaron en anestésico usado, técnica, procedimiento, edad, escalas de dolor y método de medición.

• El riesgo de sesgo no fue uniforme: tres estudios fueron de bajo riesgo, uno tuvo algunas preocupaciones y uno fue de alto riesgo.

• La evidencia favorece más claramente el dolor subjetivo que el inicio anestésico o el comportamiento observable.

• No se evaluaron de forma robusta duración anestésica, éxito pulpar, necesidad de refuerzo, dolor operatorio, dolor postoperatorio o eventos adversos.

• No se evaluó de forma robusta seguridad de preparación, precipitación, contaminación, estabilidad, tiempo máximo de uso ni errores de mezcla.

• No hubo análisis formal de costo-efectividad, aunque el artículo describe el buffering como una estrategia prometedora y accesible.

• La preparación de soluciones bufferizadas puede variar entre estudios y consultorios, y eso puede afectar estabilidad, pH final y reproducibilidad.

• La evidencia se restringió a artículos en inglés y excluyó literatura gris.

• No se estableció un protocolo universal de mezcla, proporción bicarbonato/anestésico, tiempo máximo de uso o aplicabilidad para todos los procedimientos pediátricos.

• No debe extrapolarse automáticamente a niños médicamente complejos, sedación, discapacidad severa, pacientes ASA alto o procedimientos hospitalarios.

Conclusión didáctica

Esta revisión sistemática con metaanálisis sugiere que los anestésicos locales bufferizados pueden reducir el dolor subjetivo de la inyección en niños. Ese es el hallazgo más sólido y más útil para la práctica clínica. En odontopediatría, reducir el dolor de la inyección no es un detalle menor: puede mejorar cooperación, disminuir miedo y facilitar una experiencia dental menos traumática.

Sin embargo, el efecto sobre el inicio de anestesia y el dolor objetivo observado no fue concluyente. Por eso, la interpretación correcta no es “el anestésico bufferizado siempre es mejor”, sino “el anestésico bufferizado puede mejorar el confort de la inyección, pero todavía necesita protocolos estandarizados y más estudios pediátricos de alta calidad”.

También debe recordarse que bufferizar no es simplemente añadir bicarbonato de cualquier manera. La preparación requiere proporción correcta, compatibilidad, esterilidad, estabilidad, tiempo de uso y entrenamiento. Además, el artículo no demuestra mayor duración anestésica, menor necesidad de refuerzo, reducción de sedación ni éxito operatorio superior.

En resumen, el buffering es una estrategia prometedora para mejorar la experiencia inicial del niño, pero la anestesia pediátrica segura y humana sigue dependiendo de una combinación de pH, presión, velocidad, técnica, comunicación, ansiedad, conducta, confianza y criterio clínico.

Aprendizaje práctico único

El bicarbonato puede hacer más amable la inyección, pero no reemplaza al odontopediatra. La mejor anestesia infantil no nace solo de una mezcla química; nace de una técnica lenta, una explicación adecuada, un niño contenido emocionalmente y una decisión clínica bien planificada.

Bibliografía y enlace de acceso

Formato Vancouver

Bhatnagar A, Gupta D. Effectiveness of buffered local anesthetic solutions in pediatric nerve blocks and infiltration anesthesia: a systematic review and meta-analysis. J Dent Anesth Pain Med. 2026;26(1):19-28. doi:10.17245/jdapm.2026.26.1.19.

Formato APA 7.ª edición

Bhatnagar, A., & Gupta, D. (2026). Effectiveness of buffered local anesthetic solutions in pediatric nerve blocks and infiltration anesthesia: A systematic review and meta-analysis. Journal of Dental Anesthesia and Pain Medicine, 26(1), 19-28. https://doi.org/10.17245/jdapm.2026.26.1.19

Formato estilo NLM

Bhatnagar A, Gupta D. Effectiveness of buffered local anesthetic solutions in pediatric nerve blocks and infiltration anesthesia: a systematic review and meta-analysis. J Dent Anesth Pain Med [Internet]. 2026 Feb;26(1):19-28. Available from: https://doi.org/10.17245/jdapm.2026.26.1.19

Enlace de acceso al artículo: https://doi.org/10.17245/jdapm.2026.26.1.19