MANEJO DE CANINOS IMPACTADOS EN ORTODONCIA
¿Cuándo puede manejarse con ortodoncia sin exposición quirúrgica y cuándo requiere exposición, cadena de tracción y control biomecánico?
Respuesta rápida
Este estudio retrospectivo revisó 98 pacientes/casos con caninos impactados tratados entre 2020 y 2024 en el Najran Specialty Regional Dental Center, en Arabia Saudita. Es una experiencia clínica regional de un solo centro, no un ensayo clínico aleatorizado ni una comparación de superioridad entre técnicas. La mayoría correspondió a adolescentes y adultos jóvenes, con edad media de 19,3 años y rango de 13 a 30 años. Hubo una discreta mayoría femenina —55,1 %—, pero sin asociación significativa que permita usar el sexo como criterio de manejo.
En este artículo, “no quirúrgico” significa manejo ortodóncico sin exposición quirúrgica directa del canino. No significa ausencia de tratamiento, simple observación ni que el caso sea fácil. En esta serie, 57 pacientes —58,2 %— fueron tratados con manejo no quirúrgico/ortodóncico, mientras que 41 —41,8 %— requirieron exposición quirúrgica.
La exposición quirúrgica se usó especialmente en caninos palatinos/linguales: de 54 caninos en esa posición, 36 requirieron cirugía y 18 se manejaron sin exposición quirúrgica. En contraste, de 26 caninos bucales, 21 se manejaron sin exposición quirúrgica y 5 con exposición quirúrgica. Los 18 caninos centrales/intermedios de esta serie se trataron sin exposición quirúrgica, pero esto debe interpretarse como patrón de este centro, no como regla universal.
El estudio describe protocolos usados en Najran, pero no compara éxito, fracaso, salud periodontal, estética final, reabsorción radicular, estabilidad a largo plazo o calidad de vida entre manejo quirúrgico y no quirúrgico. Por eso, el mensaje clínico no es que una técnica sea “mejor”, sino que el canino impactado debe planificarse según posición tridimensional, espacio, angulación, profundidad, relación con raíces vecinas, anclaje, edad, cooperación y plan ortodóncico.
1. Conocimientos previos para comprender el artículo
1.1. ¿Por qué el canino permanente es tan importante?
El canino permanente no es solo un diente estético. Forma el “pilar” de la sonrisa, contribuye al contorno del labio, al soporte de la comisura, a la transición entre incisivos y premolares y a la armonía de la arcada.
Tiene una raíz larga y resistente, por eso suele ser un diente estratégico para estabilidad dentaria. En muchos pacientes también participa en la guía canina, es decir, en contactos laterales que pueden proteger premolares y molares de cargas excéntricas excesivas cuando la oclusión es compatible con ese esquema funcional. Sin embargo, no todos los pacientes tienen guía canina ideal ni todos requieren exactamente el mismo patrón oclusal.
Cuando un canino queda impactado, el problema no es solo que “falta un colmillo”. Puede alterar estética, función, erupción de dientes vecinos, posición radicular de incisivos, salud periodontal y duración del tratamiento ortodóncico.
1.2. Impactación, desplazamiento y diagnóstico temprano
Un canino impactado es aquel que no erupciona hacia la oclusión funcional y permanece retenido dentro del hueso o los tejidos. Antes de que se complete el tiempo normal de erupción, puede hablarse de canino desplazado cuando su germen o corona se ubica en una trayectoria anómala.
El diagnóstico temprano se apoya en comparación bilateral, cronología eruptiva, palpación vestibular de la eminencia canina, presencia o ausencia del canino temporal, retraso unilateral, asimetría, inclinación de incisivos y radiografías. La ausencia del abultamiento vestibular esperado, especialmente después de los 10–11 años, debe hacer sospechar desplazamiento, sin convertir esa edad en regla rígida.
La CBCT ofrece información tridimensional sobre posición bucal/palatina/lingual, profundidad, angulación, contacto con incisivos, espesor óseo, posible patología y relación con estructuras vecinas. El estudio utilizó CBCT en todos los casos incluidos, pero eso no debe transformarse automáticamente en regla universal. En clínica, CBCT se justifica cuando la información tridimensional cambia el diagnóstico, el riesgo o el plan de tratamiento.
1.3. ¿Por qué puede impactarse un canino?
La impactación canina es multifactorial. Puede relacionarse con falta de espacio, discrepancia dentoalveolar, retención prolongada o pérdida temprana del canino temporal, posición anómala del germen, alteraciones de incisivos laterales, quistes, dilaceraciones radiculares, anquilosis, factores genéticos o causas idiopáticas.
La teoría de la guía explica muchos caninos palatinos: el canino permanente necesita referencias anatómicas durante su erupción, especialmente la raíz del incisivo lateral. Si esa guía falla o la trayectoria del canino se desvía, puede terminar palatinizado. Pero esta teoría no explica todos los casos; también intervienen espacio, genética, posición inicial del germen, retención del temporal y otros factores.
Estas causas sirven para comprender el problema, pero el estudio de Najran no analizó etiología individual ni demostró qué factor causó cada impactación.
1.4. Manejo no quirúrgico versus exposición quirúrgica
| Concepto | Qué significa clínicamente | Qué no debe confundirse |
|---|---|---|
| Manejo ortodóncico sin exposición quirúrgica | Se crea espacio, se controla la erupción y se guía el canino sin abrir quirúrgicamente el tejido para colocar un accesorio sobre la corona. | No significa “no hacer nada”. Puede requerir aparatología fija, extracciones, espacio, seguimiento y biomecánica. |
| Exposición quirúrgica | Se descubre el canino impactado y se coloca un aditamento —por ejemplo cadena de oro— para permitir tracción ortodóncica controlada. | No significa que todos los caninos impactados necesiten cirugía ni que la cirugía por sí sola resuelva el caso. |
| Técnica cerrada | Tras exponer y adherir el accesorio, se reposiciona el colgajo y el canino se tracciona bajo el tejido, buscando una erupción más parecida a la natural. | El artículo la usó en sus casos quirúrgicos, pero no comparó técnica cerrada contra técnica abierta. |
1.5. Biomecánica segura: mover el canino sin dañar raíces
El éxito no depende solo de “jalar” el canino. En muchos casos, la primera fase no debe ser bajar el canino directamente, sino alejarlo de raíces de incisivos y ubicarlo en una ruta segura antes de llevarlo al arco.
Las fuerzas deben ser ligeras, continuas y controladas. Fuerzas excesivas pueden favorecer reabsorción radicular, pérdida periodontal, dehiscencias, dolor, movimientos indeseados o fracaso biomecánico. Si el canino está anquilosado, la tracción puede no producir movimiento.
El anclaje es clave. A veces basta con el aparato fijo; en casos que requieren anclaje absoluto puede usarse un TAD —dispositivo temporal de anclaje—, pero en esta serie fue un recurso puntual, no el protocolo general para todos los pacientes.
2. Ahora sí, pasemos directamente a lo que dice el artículo
2.1. Tipo de estudio y población
Fue un estudio retrospectivo realizado en el Najran Specialty Regional Dental Center, con casos tratados entre 2020 y 2024. El centro atiende una zona amplia del sur de Arabia Saudita y regiones vecinas.
El artículo reporta 98 pacientes/casos manejados; las tablas se presentan sobre 98 unidades de análisis. La edad fue de 13 a 30 años, con media de 19,3 ± 3,3 años. El texto destaca el grupo 16–20 años como el más frecuente, mientras que la tabla por clasificación etaria agrupa 15–24 años como 90,8 %. Por eso, clínicamente puede decirse que predominó la adolescencia tardía y la juventud.
Hubo 44 hombres —44,9 %— y 54 mujeres —55,1 %—. Esta discreta mayoría femenina no permite usar el sexo como criterio de decisión terapéutica, porque no se encontró asociación significativa con localización, sitio de impactación o duración del tratamiento.
| Dato del artículo | Resultado | Lectura clínica |
|---|---|---|
| Edad | 13–30 años; media 19,3 ± 3,3 años | La mayoría consultó ya en adolescencia tardía o adultez joven, cuando la interceptación temprana puede ser más limitada. |
| Sexo | 55,1 % mujeres; 44,9 % hombres | Ligera mayoría femenina, sin valor suficiente para decidir el tratamiento. |
| Localización maxilar/mandibular | 85 casos en maxilar —86,7 %— y 13 en mandíbula —13,3 %— | Confirma que los caninos maxilares son los más frecuentemente afectados. |
| Sitio de impactación | Palatino/lingual 55,1 %, bucal 26,5 %, central/intermedio 18,4 % | La localización tridimensional condiciona si se espera erupción ortodóncica o exposición quirúrgica. |
2.2. Lo que muestran las figuras del artículo
Las figuras 1–3 muestran reconstrucciones CBCT de caninos impactados en posición bucal, palatina y central/angulada. La enseñanza es que la localización tridimensional cambia completamente la estrategia: no se planifica igual un canino superficial con trayectoria favorable que uno profundo, palatino, angulado o cercano a raíces incisivas.
Las figuras 4–6 muestran exposición quirúrgica con cadena de oro y conexión al aparato fijo. La cadena permite aplicar tracción progresiva y controlada desde la ortodoncia.
La figura 7 muestra un TAD como anclaje temporal, usado cuando se requiere mayor control del movimiento y menor pérdida de anclaje de otros dientes. La figura 8 muestra un retenedor fijo lingual 3–3 después de corregir la posición del canino.
2.3. Manejo no quirúrgico y exposición quirúrgica según sitio del canino
| Sitio del canino | Manejo sin exposición quirúrgica | Exposición quirúrgica | Interpretación clínica |
|---|---|---|---|
| Bucal | 21 de 26 | 5 de 26 | Muchos caninos bucales pudieron manejarse ortodóncicamente sin exposición; aun así, algunos requirieron cirugía. |
| Palatino/lingual | 18 de 54 | 36 de 54 | La mayoría de los palatinos/linguales necesitó exposición quirúrgica, compatible con mayor dificultad eruptiva. |
| Central/intermedio | 18 de 18 | 0 de 18 | Dato propio de esta serie. No debe convertirse en regla: si está profundo, angulado, anquilosado, sin vía eruptiva o cercano a raíces, puede requerir cirugía. |
La asociación entre sitio de impactación y protocolo de manejo fue estadísticamente significativa. Esto no significa que el sitio sea el único factor; también importan profundidad, angulación, espacio, edad, anclaje, raíces vecinas y experiencia del equipo.
El artículo describe patrones de manejo, no demuestra que el manejo no quirúrgico sea superior ni que la exposición quirúrgica sea inferior. Para afirmar superioridad harían falta desenlaces comparativos de éxito, salud periodontal, estética, reabsorción radicular, estabilidad y satisfacción del paciente.
2.4. Creación de espacio: canino temporal versus primer premolar
| Método de creación de espacio | Uso en el estudio | Lectura odontológica |
|---|---|---|
| Extracción del canino temporal | 43 casos —43,9 %— | Predominó en impactaciones palatinas/linguales: 34 de 54. Puede ser interceptiva en pacientes más jóvenes si existe potencial eruptivo. |
| Extracción del primer premolar | 55 casos —56,1 %— | Predominó en bucales —24 de 26— y centrales/intermedios —11 de 18—. Crea espacio real, pero modifica perfil, anclaje, línea media, torque y relación oclusal. |
La extracción del canino temporal puede ser interceptiva si el paciente es más joven y el canino permanente aún tiene posibilidad de corregir su trayectoria. En adolescentes tardíos o adultos jóvenes suele requerir más acompañamiento ortodóncico.
La extracción del primer premolar no es una decisión menor. Puede ser necesaria cuando falta espacio, pero debe integrarse al plan facial, oclusal, periodontal y de anclaje. No debe indicarse solo porque el canino no ha erupcionado.
Otras alternativas clínicas descritas en la literatura incluyen expansión, distalización, mecánicas intraarco o mantenedores de espacio. Este estudio, sin embargo, reportó principalmente extracción de canino temporal o primer premolar como métodos de creación de espacio.
2.5. Técnica quirúrgica, cadena de oro y TAD
En los casos quirúrgicos, el artículo describe preferencia por técnica cerrada con colocación de cadena de oro. La cadena se conecta al aparato fijo para aplicar fuerzas controladas y llevar el canino progresivamente hacia el arco.
La técnica cerrada puede ser útil en caninos palatinos y busca una erupción guiada bajo tejido, pero el artículo no comparó técnica cerrada versus técnica abierta en resultados periodontales o estéticos.
El TAD se mostró en un caso donde se requería anclaje absoluto. Esto enseña que el anclaje no siempre debe depender de los dientes vecinos, especialmente si existe riesgo de movimientos indeseados.
El estudio no informa tasas de descementación de cadena, necesidad de reexposición, fracaso de tracción o anquilosis postoperatoria, eventos que sí importan en la práctica clínica.
2.6. Duración del tratamiento y retención
| Variable | Dato reportado | Interpretación |
|---|---|---|
| Duración del tratamiento | 2 a 4 años | Los caninos impactados requieren tratamientos prolongados; no son casos de solución rápida. |
| Duración más frecuente | 3 años —33,7 %— y 2,5 años —29,6 %— | La mayoría se concentró entre 2,5 y 3 años. |
| Relación con protocolo | Asociación significativa entre manejo y duración —p = 0,014— | Los casos con exposición quirúrgica tendieron a duraciones mayores, pero el diseño retrospectivo no prueba que la cirugía por sí sola causara mayor duración. |
| Retención | Retenedor fijo 3–3 durante 6–18 meses; media 11,4 ± 3,0 meses | Fue el protocolo del centro. La retención ideal puede variar según estabilidad, periodonto, oclusión, cooperación y criterio ortodóncico. |
3. Interpretación clínica para CarpuleNet
3.1. El punto clave no es “cirugía sí o no”, sino diagnóstico tridimensional
Un canino impactado puede parecer un problema simple en una radiografía panorámica, pero en realidad es un problema tridimensional. La corona puede estar bucal, palatina, lingual o central; puede cruzar la línea media, tocar raíces incisivas, estar profunda, angulada, rotada o cubierta por hueso grueso.
Por eso, el plan no debe decidirse con una sola etiqueta. “Canino impactado” no basta. Hay que preguntar: ¿dónde está?, ¿hacia dónde apunta?, ¿qué raíz amenaza?, ¿hay espacio?, ¿puede moverse biológicamente o hay sospecha de anquilosis?, ¿qué anclaje necesito?, ¿qué tejido periodontal tendrá al final?
3.2. El manejo no quirúrgico no es pasivo
El mayor error sería leer “no quirúrgico” como “no se hizo tratamiento”. En este artículo, el manejo no quirúrgico implica ortodoncia: crear espacio, alinear arcada, controlar fuerzas, monitorear la erupción y evitar daño a raíces vecinas.
Si el canino tiene una trayectoria favorable, espacio suficiente y no está demasiado profundo, puede corregirse sin exponer quirúrgicamente la corona. Pero si está retenido, palatino profundo, sin vía eruptiva o en contacto peligroso con incisivos, la exposición quirúrgica puede ser necesaria.
3.3. La cirugía tampoco es el tratamiento completo
Exponer el canino y colocar una cadena no finaliza el problema. Solo crea una vía para iniciar la tracción. El verdadero tratamiento ocurre durante meses o años de biomecánica: dirección, fuerza, anclaje, control radicular, control periodontal y finalización oclusal.
La cirugía mal planificada puede dejar encía desfavorable, pérdida ósea, cicatriz, recesión o una cadena mal ubicada. La ortodoncia mal controlada puede acercar el canino a raíces incisivas o producir movimientos indeseados. Por eso, la coordinación ortodoncia-cirugía es esencial.
4. Aplicación práctica para el odontólogo
| Pregunta clínica | Por qué importa | Acción prudente |
|---|---|---|
| ¿El canino contralateral erupcionó normalmente? | La asimetría eruptiva es una señal temprana de desviación o impactación. | Comparar ambos lados y no esperar pasivamente si hay retraso unilateral. |
| ¿Se palpa la eminencia canina vestibular? | La ausencia del abultamiento esperado puede sugerir desplazamiento. | Explorar clínicamente y solicitar imagen si el patrón eruptivo es sospechoso. |
| ¿Hay espacio real para el canino? | Sin espacio, la erupción o tracción puede fracasar o dañar dientes vecinos. | Planificar creación de espacio antes de traccionar. |
| ¿Conviene extraer el canino temporal? | Puede ayudar en casos interceptivos, pero no siempre resuelve. | No extraerlo sin seguimiento ni sin confirmar que el permanente mejora su trayectoria. |
| ¿Es necesario extraer un primer premolar? | Puede crear espacio, pero afecta perfil, línea media, anclaje y oclusión. | Decidirlo dentro del plan ortodóncico completo, no como acción aislada. |
| ¿El caso supera la experiencia del operador? | Caninos impactados pueden producir reabsorción, pérdida periodontal o fracaso de tracción. | Derivar o trabajar con ortodoncista y cirujano oral/maxilofacial. |
| ¿Qué haré si la cadena se descementa o el canino no se mueve? | Son eventos clínicos relevantes no reportados por el estudio. | Planificar controles, radiografías/CBCT si corresponde y posible reintervención. |
5. Qué NO debe concluirse
| No concluir | Por qué |
|---|---|
| Que el manejo no quirúrgico significa observar sin tratar. | En este artículo significa manejo ortodóncico sin exposición quirúrgica directa. |
| Que el protocolo no quirúrgico sea superior al quirúrgico. | El estudio describe frecuencias; no comparó éxito, fracaso, periodonto, estética ni estabilidad. |
| Que todo canino palatino debe operarse. | La mayoría palatina/lingual requirió cirugía en esta serie, pero 18 de 54 se manejaron sin exposición. |
| Que todo canino central/intermedio puede manejarse sin cirugía. | Los 18 casos de esta serie se manejaron así, pero un canino profundo, angulado, anquilosado o cercano a raíces puede requerir cirugía. |
| Que la técnica cerrada sea superior a la abierta. | El estudio usó técnica cerrada en sus casos quirúrgicos, pero no comparó ambas técnicas. |
| Que extraer el primer premolar sea obligatorio. | Fue el método más usado, pero depende de apiñamiento, perfil, espacio, anclaje, línea media y plan oclusal. |
| Que CBCT reemplaza el examen clínico. | La CBCT localiza el canino; la decisión requiere análisis facial, periodontal, oclusal, de espacio, cooperación y riesgo radicular. |
| Que el sexo del paciente determine el protocolo. | Hubo ligera mayoría femenina, pero sin asociación significativa para decidir manejo. |
6. Limitaciones importantes del artículo
Es un estudio retrospectivo de un solo centro. Sus resultados reflejan la experiencia de Najran y no deben extrapolarse automáticamente a todos los países, clínicas o perfiles de pacientes.
Excluyó dientes anquilosados y pacientes con condiciones sistémicas que modificaran el manejo ortodóncico. Por tanto, no informa cómo se manejan los casos de peor pronóstico o de tracción imposible.
No reporta una tasa clara de éxito, fracaso, caninos no traccionados, reintervenciones, descementación de cadena, abandono, anquilosis detectada durante el tratamiento o pérdida del caso.
No presenta mediciones periodontales finales como profundidad de sondaje, recesión, encía queratinizada, nivel óseo o comparación estética gingival entre técnica cerrada y no quirúrgica.
No reportó de forma sistemática reabsorción radicular inicial o final de incisivos laterales o centrales, un desenlace crítico en caninos impactados.
Aunque todos tuvieron CBCT, no presenta una clasificación tridimensional detallada de severidad —profundidad, angulación, distancia a línea media, relación con incisivos o altura vertical— que permita comparar complejidad entre grupos.
No evaluó dolor, ansiedad, calidad de vida, satisfacción estética, impacto psicosocial ni percepción del paciente durante un tratamiento que puede durar 2–4 años.
Reporta uso de retenedores, pero no demuestra estabilidad a largo plazo después de retirar o mantener la retención.
7. Conclusión simple
Este estudio muestra que los caninos impactados tratados en un centro regional de Najran fueron más frecuentes en adolescentes y adultos jóvenes, con discreta mayoría femenina, predominio claro del maxilar superior y ubicación principalmente palatina/lingual. La mayoría se manejó con tratamiento no quirúrgico/ortodóncico, pero una proporción importante requirió exposición quirúrgica con técnica cerrada, cadena de oro y tracción controlada. Estos datos describen patrones de manejo en Najran; no prueban que un protocolo sea superior a otro.
La enseñanza clínica principal es que el manejo del canino impactado debe individualizarse. No se decide solo mirando si el diente está “arriba” o “no salió”. Se decide evaluando posición tridimensional, espacio, angulación, relación con incisivos, riesgo de reabsorción, edad, cooperación, necesidad de anclaje, plan oclusal, salud periodontal y estabilidad final.
El tratamiento suele ser largo, con frecuencia de varios años, y necesita retención posterior. Por eso, el diagnóstico temprano es decisivo: mientras antes se identifique un canino desplazado, más opciones existen para interceptar, crear espacio, evitar daño radicular y reducir la complejidad del tratamiento.
8. Conclusión final para CarpuleNet
El canino impactado no debe tratarse como una simple ausencia dentaria. Es un problema ortodóncico, quirúrgico, periodontal, estético y funcional. El mejor tratamiento no es siempre el más quirúrgico ni el menos quirúrgico: es el que reduce riesgo radicular y periodontal mientras logra función y estética estable.
Si el canino tiene espacio, trayectoria favorable y posibilidad biológica de erupción, puede manejarse ortodóncicamente sin exposición. Si está profundo, palatino/lingual, sin vía eruptiva o cercano a raíces vecinas, puede requerir exposición quirúrgica, cadena de tracción y biomecánica cuidadosamente controlada.
La CBCT ayuda a ver el problema en tres dimensiones, pero no reemplaza el criterio clínico. La cadena de oro permite traccionar, pero no reemplaza la biomecánica. El retenedor mantiene, pero no compensa una finalización inestable. La clave es diagnóstico temprano, planificación interdisciplinaria y seguimiento a largo plazo.
9. Aprendizaje práctico único
Idea para recordar Antes de manejar un canino impactado, no piense solo: “¿lo opero o no lo opero?”. Pregúntese: ¿dónde está en 3D?, ¿hacia dónde apunta?, ¿hay espacio suficiente?, ¿está tocando raíces?, ¿hay reabsorción?, ¿puede moverse biológicamente o hay sospecha de anquilosis?, ¿necesito extraer temporal o premolar?, ¿qué anclaje usaré?, ¿qué ruta de tracción protegerá mejor los incisivos?, ¿cómo quedará el periodonto?, ¿cuánto tiempo tomará?, ¿cómo lo voy a retener? Un canino impactado se trata con diagnóstico tridimensional, espacio suficiente, fuerza ligera, protección radicular, control periodontal y estabilidad final.
10. Bibliografía
Formato APA: Al Mutalaq, S., Braimah, R. O., Alshareef, H., Alqadi, M., Alwalah, A. S., Almerdef, A. N., & Albaaltahin, S. S. (2026). Surgical versus non-surgical canine exposure in the management of impacted canines in orthodontic patients: Retrospective analysis in southern region of Najran, Kingdom of Saudi Arabia. The Saudi Dental Journal, 38, 12. https://doi.org/10.1007/s44445-025-00116-w
Formato Vancouver: Al Mutalaq S, Braimah RO, Alshareef H, Alqadi M, Alwalah AS, Almerdef AN, et al. Surgical versus non-surgical canine exposure in the management of impacted canines in orthodontic patients: retrospective analysis in Southern region of Najran, Kingdom of Saudi Arabia. Saudi Dent J. 2026;38:12. doi: 10.1007/s44445-025-00116-w.