IMPRESIÓN DIGITAL Y TÉCNICA DE VENTANA EN REBORDES FLÁCIDOS
¿Producen prótesis totales maxilares con retención y calidad de vida semejantes?
En este estudio cruzado, 26 pacientes completamente desdentados y con reborde flácido anterior utilizaron una prótesis maxilar fabricada a partir de técnica de ventana y otra obtenida mediante escaneo intraoral. Después de seis meses no se detectaron diferencias claras entre ambas técnicas en retención ni en calidad de vida oral. Esto no demuestra equivalencia formal, porque el estudio no fue diseñado con un margen de equivalencia o no inferioridad. Las puntuaciones de calidad de vida mejoraron durante el uso de las dos prótesis, mientras la fuerza vertical necesaria para desalojarlas disminuyó aproximadamente de 9,4 N a 7 N. A los tres meses, el grupo digital presentó una puntuación media de calidad de vida 1,69 puntos menor. La diferencia fue estadísticamente significativa, pero no se sabe si el paciente la percibió como clínicamente importante. El escaneo intraoral puede considerarse una alternativa clínica en pacientes seleccionados, con un operador experimentado, un retractor específico y una trayectoria estandarizada, pero el estudio no demostró superioridad, equivalencia formal ni un flujo completamente digital.
Antes de revisar los resultados es necesario comprender qué es un reborde flácido, por qué puede deformarse durante la impresión, cómo funcionan la retención y el sellado periférico de una prótesis total y qué diferencias existen entre registrar la mucosa con una técnica de ventana o mediante escaneo intraoral.
1. ¿Qué es un reborde flácido?
Es una zona en la que el reborde presenta tejido fibroso móvil y poco soporte óseo subyacente. Suele localizarse en la región anterior del maxilar y puede desplazarse con facilidad cuando se aplica presión.
La extensión, el grosor, la localización y el grado de movilidad deben evaluarse individualmente. Un reborde flácido pequeño y localizado no exige necesariamente el mismo manejo que una zona extensa y muy deformable.
El problema no es solo que el tejido sea blando. Si se registra deformado y la prótesis se fabrica sobre esa forma comprimida, al retirarse la presión la mucosa intenta recuperar su posición y puede empujar la base, comprometiendo adaptación, estabilidad o retención.
2. ¿Por qué puede aparecer?
Reabsorción avanzada del reborde alveolar.
Carga repetida y desfavorable sobre la región anterior.
Prótesis antiguas, inestables o mal adaptadas.
En otros pacientes, puede aparecer en el contexto clásico de un maxilar edéntulo enfrentado a dientes anteriores mandibulares remanentes. Esta no fue una característica de la muestra estudiada, porque todos los participantes eran completamente edéntulos en maxilar y mandíbula.
Trauma crónico y sustitución del hueso por tejido fibroso móvil.
Debe diferenciarse un reborde flácido localizado de una mucosa inflamada, hiperplásica o lesionada. El diagnóstico incluye palpación, evaluación del soporte óseo, extensión, inflamación y relación con la prótesis previa.
3. Retención, estabilidad y soporte no son lo mismo
| Concepto | Qué controla principalmente | Ejemplo clínico |
|---|---|---|
| Retención | Resistencia a que la prótesis se separe de los tejidos. | Fuerza necesaria para desalojar verticalmente la prótesis. |
| Estabilidad | Resistencia a movimientos laterales o rotacionales. | Que la base no bascule al hablar o masticar. |
| Soporte | Resistencia al hundimiento hacia los tejidos. | Distribución de carga sobre paladar y reborde. |
Una prótesis puede tener buena retención al tirar de ella verticalmente y, aun así, moverse durante la masticación. Por eso, medir retención no equivale a medir todo el comportamiento clínico.
4. ¿De qué depende la retención de una prótesis total maxilar?
Adaptación de la superficie interna a los tejidos.
Extensión adecuada de los bordes.
Sellado periférico y sellado palatino posterior.
Película salival continua entre base y mucosa.
Tensión superficial, adhesión y cohesión de la saliva.
Forma del reborde y calidad de la mucosa.
Control neuromuscular del paciente.
Ausencia de interferencias oclusales que desalojen la base.
La retención no depende de un único punto. Es el resultado de la relación entre anatomía, base, saliva, bordes, oclusión y control muscular.
5. ¿Qué es la técnica de impresión con ventana?
Es una técnica convencional diseñada para registrar el reborde flácido buscando minimizar el desplazamiento del tejido. Primero se confecciona una cubeta individual y se registran los tejidos estables. Después se abre una ventana sobre la zona móvil y se aplica un material fluido directamente sobre ella, procurando reducir la presión ejercida.
No existe una impresión completamente libre de presión. La viscosidad del material, el pincelado, la postura del paciente y el contacto de los instrumentos pueden modificar en alguna medida la mucosa.
| Paso | Objetivo |
|---|---|
| Identificar y delimitar el tejido flácido | Evitar aplicar sobre él la misma presión que sobre las zonas firmes. |
| Modelado de bordes | Registrar la extensión funcional de los vestíbulos. |
| Impresión de tejidos estables | Obtener soporte y detalle en paladar y rebordes firmes. |
| Apertura de la ventana | Liberar la zona flácida de la presión de la cubeta. |
| Registro con material fluido | Capturar la mucosa móvil intentando minimizar su desplazamiento. |
6. ¿Por qué la técnica de ventana es exigente?
Requiere delimitar correctamente el tejido móvil.
La ventana debe tener tamaño y posición adecuados.
El material fluido puede desplazarse por gravedad en el maxilar.
La unión entre materiales debe mantenerse continua.
Una presión excesiva puede deformar el tejido.
Una presión insuficiente o un control deficiente puede producir vacíos o falta de detalle.
En el protocolo del estudio, la pasta de óxido de zinc y eugenol registró las zonas más estables, mientras el yeso de impresión fluido se aplicó con pincel a través de la ventana para reducir la presión sobre el tejido móvil. La técnica busca minimizar la compresión, pero la viscosidad, el pincelado, la postura del paciente y la habilidad del operador siguen influyendo.
7. ¿Cómo puede registrar un escáner una mucosa móvil?
El escáner intraoral captura numerosas imágenes de la superficie y el software las une para formar un modelo tridimensional. Al no utilizar una cubeta cargada con material, evita esa fuente específica de presión. Sin embargo, la retracción de tejidos, la lengua, la saliva y el contacto accidental del cabezal también pueden modificar la mucosa.
El escaneo también presenta dificultades: la mucosa puede moverse entre capturas, la saliva genera reflejos, el vestíbulo es difícil de retraer y las superficies lisas ofrecen pocas referencias geométricas para alinear las imágenes. Un archivo visualmente completo no garantiza que los bordes o el tejido flácido hayan sido registrados en una posición funcionalmente correcta.
8. ¿Por qué la secuencia de escaneo importa?
El software necesita una trayectoria continua y referencias superpuestas. Si el operador salta entre zonas o pierde la continuidad, pueden aparecer duplicaciones, vacíos o distorsiones acumuladas.
En el artículo se utilizó una secuencia estandarizada que recorrió crestas, vestíbulos, tuberosidades y paladar. También se empleó un retractor especial para separar tejidos y facilitar el movimiento del cabezal.
9. ¿Qué significa calidad de vida relacionada con la salud oral?
Es la forma en que la boca y la prótesis influyen en comer, hablar, sentir dolor, relacionarse, dormir y sentirse seguro. El cuestionario no mide únicamente comodidad de la prótesis; también recoge dolor, dificultad para comer, preocupación, limitación social y bienestar emocional.
El cuestionario OHIP-EDENT-19 contiene 19 preguntas con puntuaciones de 0 a 4. Una puntuación más baja significa menor impacto negativo y, por tanto, mejor calidad de vida oral.
Una mejor puntuación de calidad de vida no demuestra por sí sola mayor retención mecánica. El paciente puede adaptarse, aprender a controlar la prótesis y sentirse mejor aunque la fuerza de desalojo disminuya.
A partir de esta sección se explican los pacientes, los dos métodos de impresión, los resultados de retención y calidad de vida y las limitaciones que deben considerarse antes de aplicar las conclusiones.
¿Qué quiso investigar el estudio?
El estudio comparó prótesis totales maxilares fabricadas mediante técnica convencional de ventana y mediante escaneo intraoral en pacientes con reborde flácido anterior.
La calidad de vida oral fue el resultado principal del estudio. La retención se evaluó como una medida clínica complementaria.
¿Quiénes participaron?
26 pacientes.
12 hombres y 14 mujeres.
Edad media aproximada de 56 años.
Edentulismo completo maxilar y mandibular.
Reborde flácido localizado en la región premaxilar.
Buen estado sistémico general, clasificado como ASA I o II.
Ningún participante abandonó el estudio.
Los resultados se aplican principalmente a pacientes relativamente sanos, cooperadores y con reborde flácido anterior localizado. No se incluyeron pacientes con cicatrices, irregularidades severas del reborde, apertura bucal limitada o alteraciones médicas importantes.
¿Cómo funcionó el diseño cruzado?
Cada participante recibió dos prótesis maxilares diferentes, una fabricada a partir de la técnica de ventana y otra obtenida mediante escaneo intraoral. La mitad comenzó con la prótesis convencional y la otra mitad con la digital; después de seis meses intercambiaron el tratamiento. No se modificó una sola prótesis para convertirla de convencional a digital.
Este diseño permite que cada persona actúe como su propio control, reduciendo diferencias individuales de anatomía, saliva, fuerza muscular y adaptación.
Entre ambas prótesis se utilizó un periodo de 48 horas sin prótesis. Los autores consideraron que era suficiente para reducir el recuerdo inmediato y permitir reposo mucoso. Sin embargo, 48 horas pueden no eliminar por completo la adaptación neuromuscular, las preferencias o el aprendizaje acumulado durante seis meses. Además, los cambios biológicos de los tejidos producidos durante un periodo prolongado de uso no desaparecen necesariamente en 48 horas.
¿Cómo se fabricó la prótesis convencional?
Impresión primaria con alginato.
Delimitación clínica del reborde flácido.
Cubeta individual con espaciador.
Modelado de bordes con compuesto termoplástico.
Impresión de tejidos estables con pasta de óxido de zinc y eugenol.
Apertura de una ventana sobre la zona flácida.
Aplicación de yeso de impresión con pincel sobre el tejido móvil.
La impresión terminada se escaneó con un escáner de laboratorio, se imprimió un modelo 3D y luego se duplicó en yeso.
¿Cómo se fabricó la prótesis del grupo digital?
Limpieza del reborde y control de saliva.
Retracción de tejidos con un dispositivo especial.
Escaneo intraoral con TRIOS siguiendo una trayectoria estandarizada.
Generación del archivo STL del maxilar.
Impresión 3D del modelo.
Duplicación del modelo impreso mediante silicona y vaciado en yeso.
La diferencia entre grupos estuvo concentrada en la impresión maxilar. Después, ambos flujos utilizaron modelos impresos, duplicación en yeso y fabricación convencional de las prótesis. Los registros maxilomandibulares, el montaje de dientes, el encerado y la polimerización por compresión siguieron procedimientos convencionales.
¿Qué partes fueron iguales en ambos grupos?
El técnico dental conocía el origen del modelo, aunque utilizó materiales y procedimientos semejantes en ambos grupos.
| Aspecto estandarizado | Cómo se controló |
|---|---|
| Impresión mandibular | Convencional en todos los pacientes. |
| Materiales de dientes y bases | Los mismos para ambos grupos. |
| Técnico dental | Un solo técnico experimentado. |
| Esquema oclusal | Oclusión balanceada bilateral. |
| Procesamiento | Resina acrílica termopolimerizable por compresión. |
| Evaluación | Examinadores de resultados cegados al tipo de prótesis. |
¿Cómo se midió la retención?
Se fijó un tornillo con un asa en el centro geométrico de la base maxilar para aplicar la fuerza de manera estandarizada. Un dinamómetro digital tiró de la prótesis verticalmente y registró la fuerza máxima antes del desalojo.
Se realizaron cinco tracciones en cada evaluación.
Hubo 60 segundos de reposo entre tracciones.
La velocidad de tracción fue aproximadamente 50 mm por minuto.
El valor final fue el promedio de las cinco fuerzas máximas.
Las evaluaciones se realizaron al inicio del periodo de uso de cada prótesis, a los tres meses y a los seis meses.
Este método cuantifica resistencia a una fuerza vertical en condiciones estandarizadas. No reproduce las fuerzas reales de habla y masticación, que rara vez actúan de forma perfectamente vertical. El estudio tampoco estableció que 7 N represente una retención óptima o mínima aceptable para todos los pacientes.
Resultados de calidad de vida oral
| Momento | Técnica de ventana | Escaneo intraoral |
|---|---|---|
| Inicio | 57,38 ± 11,00 | 57,15 ± 9,30 |
| 3 meses | 46,27 ± 3,72 | 44,58 ± 3,09 |
| 6 meses | 33,88 ± 2,63 | 33,81 ± 2,68 |
Las puntuaciones disminuyeron en cada evaluación, lo que indica menor impacto negativo sobre la vida diaria.
A los tres meses, el grupo digital presentó una puntuación media de calidad de vida 1,69 puntos menor. La diferencia fue estadísticamente significativa, pero no se sabe si fue suficientemente grande para que el paciente la percibiera como clínicamente importante. A los seis meses, la diferencia fue de aproximadamente 0,08 puntos.
No puede saberse con certeza. No existe una diferencia mínima clínicamente importante validada para OHIP-EDENT-19. Una diferencia puede ser estadísticamente detectable y aun así ser demasiado pequeña para que el paciente la note. También puede ocurrir lo contrario: una diferencia relevante para ciertos pacientes puede no alcanzar significación en una muestra pequeña.
Resultados de retención
| Momento | Técnica de ventana | Escaneo intraoral |
|---|---|---|
| Inicio | 9,48 ± 0,35 N | 9,39 ± 0,38 N |
| 3 meses | 8,38 ± 0,35 N | 8,30 ± 0,43 N |
| 6 meses | 7,00 ± 0,60 N | 6,90 ± 0,55 N |
La retención disminuyó significativamente con el tiempo en ambos grupos. La reducción fue cercana a 26 % durante seis meses.
No se detectaron diferencias claras entre técnicas en ninguno de los momentos principales. Los valores fueron muy semejantes.
¿Por qué pudo disminuir la retención?
Entre las explicaciones clínicas posibles se encuentran:
Adaptación y deformación progresiva de los tejidos móviles.
Cambios en la película salival.
Asentamiento de la base durante el uso.
Pequeños cambios del reborde residual.
Desgaste o modificación de los bordes por función y ajustes.
Cambios en la coordinación neuromuscular y forma de retirar la prótesis.
La reabsorción del reborde puede contribuir a largo plazo, pero durante seis meses también pueden influir el asentamiento de la base, la adaptación de los tejidos, los cambios del sellado y los ajustes clínicos. El estudio no midió directamente el volumen óseo, el espesor mucoso, la película salival ni el sellado periférico, por lo que no puede saberse cuál de estas explicaciones contribuyó realmente en cada paciente.
¿Cómo puede mejorar la calidad de vida mientras disminuye la retención?
¿Por qué una prótesis puede sentirse mejor aunque tenga menos retención?
El paciente no percibe la prótesis únicamente por la fuerza necesaria para desalojarla verticalmente. También importa que no duela, que permita hablar, que no se balancee, que los bordes no lastimen y que pueda controlarse con la lengua y los músculos. Puede compararse con un zapato: no necesita estar extremadamente apretado para sentirse seguro; debe adaptarse, distribuir la presión y permanecer estable durante el movimiento.
Los dos resultados miden fenómenos diferentes. La retención evalúa una fuerza física de desalojo; la calidad de vida refleja adaptación, comodidad, confianza, habla, alimentación y bienestar.
Los pacientes presentaron mejores puntuaciones durante el uso de ambas prótesis, pero el cambio no puede atribuirse únicamente a la técnica de impresión. También recibieron prótesis nuevas, ajustes, seguimiento y un periodo de adaptación.
El paciente aprende a controlar la prótesis con lengua y músculos.
Los puntos dolorosos pueden ajustarse durante el seguimiento.
La experiencia al comer y hablar mejora con la práctica.
Una reducción de retención puede no superar el umbral percibido por el paciente.
La estabilidad y la oclusión pueden permanecer aceptables aunque disminuya la fuerza vertical.
¿Puede afirmarse que las dos técnicas son equivalentes?
No de manera estricta. No encontrar una diferencia estadística no demuestra equivalencia. Para demostrar equivalencia o no inferioridad se necesita un diseño y un margen clínico preestablecido.
La conclusión prudente es que el estudio no detectó diferencias importantes dentro de su tamaño muestral y que ambos métodos produjeron resultados semejantes durante seis meses.
¿Qué ventajas prácticas puede ofrecer el escaneo?
Evita cubetas y materiales de impresión en el maxilar.
Puede reducir náusea o incomodidad.
Permite revisar inmediatamente áreas omitidas.
Facilita almacenar y transferir archivos.
Puede repetir solo una zona si el registro es insuficiente.
Reduce el riesgo de deformación al retirar una impresión.
Estas ventajas dependen del equipo, la experiencia del operador, la retracción de tejidos y la calidad de la trayectoria de escaneo. Los resultados no deben extrapolarse automáticamente a cualquier escáner, estrategia o profesional.
¿Cuándo puede seguir siendo útil la técnica de ventana?
Cuando el escaneo no captura adecuadamente los vestíbulos.
Cuando la mucosa se mueve durante la adquisición.
Cuando se requiere modelado funcional de bordes.
Cuando no existe equipo digital o personal entrenado.
Cuando la anatomía exige control selectivo de presión.
Cuando el paciente presenta condiciones que dificultan una trayectoria de escaneo estable.
Aspectos metodológicos que exigen cautela
Aunque las prótesis terminadas eran visualmente semejantes, los pacientes podían recordar si habían recibido una impresión convencional o un escaneo, lo que podría influir en respuestas subjetivas.
El estudio incluyó solo 26 participantes.
El seguimiento de cada prótesis fue de seis meses.
El registro del ensayo fue retrospectivo y se realizó después de finalizar el reclutamiento y el seguimiento.
El periodo de lavado de 48 horas puede no eliminar totalmente el aprendizaje y las preferencias.
No se definió un margen clínico de equivalencia o no inferioridad.
No existe un umbral clínicamente importante validado para OHIP-EDENT-19.
El operador del escaneo tenía amplia experiencia y utilizó un protocolo y retractor específicos.
La comparación no fue entre un flujo totalmente convencional y uno completamente digital.
La retención se midió con tracción vertical y no reproduce toda la función.
No se presentaron mediciones cuantitativas de estabilidad, adaptación superficial o presión sobre el reborde flácido.
Inconsistencias y afirmaciones que deben interpretarse con prudencia
Las preferencias del paciente, el tiempo de sillón y las náuseas no deben presentarse como resultados principales cuantificados, porque el artículo no proporciona datos completos de esas variables.
El resumen del artículo mezcla la mejoría dentro de cada grupo con la ausencia de diferencias entre grupos y presenta valores de P que pueden resultar confusos.
En la discusión se mencionan preferencia del paciente, tiempo de sillón, náusea, ulceraciones y ajustes, pero estos resultados no aparecen desarrollados de forma completa en las tablas principales.
En el análisis limitado al primer periodo apareció una diferencia pequeña de retención a los seis meses, de aproximadamente 0,21 N y con p = 0,024. Como no coincidió con el análisis principal, debe interpretarse con cautela y puede reflejar efecto de secuencia, tamaño muestral o variabilidad.
La ausencia de significación estadística puede reflejar similitud real, pero también falta de potencia para detectar diferencias pequeñas. El cálculo de muestra se basó en calidad de vida y no necesariamente en detectar diferencias pequeñas de retención, que fue un desenlace secundario.
Aplicación clínica
Una prótesis que resiste bien una tracción vertical puede bascular durante la masticación. Por eso deben comprobarse retención y estabilidad por separado.
En algunos casos puede valorarse acondicionamiento de tejidos, modificación de la prótesis previa o tratamiento quirúrgico antes de la impresión definitiva. La indicación depende de extensión, síntomas, soporte y estado general.
Antes de tomar la impresión debe tratarse la inflamación producida por la prótesis antigua. Registrar un tejido inflamado puede dar lugar a una base adaptada a una forma transitoria.
Palpar y delimitar el tejido flácido antes de decidir la impresión.
Controlar inflamación y trauma de la prótesis antigua antes del registro definitivo.
Elegir la técnica según movilidad tisular, extensión, acceso, equipo y experiencia.
En impresión convencional, minimizar la presión sobre la zona móvil y controlar los bordes.
En escaneo, mantener tejidos secos, retraídos y seguir una trayectoria continua.
Comprobar extensión vestibular y sellado palatino, independientemente de la técnica.
No asumir que un archivo digital correcto garantiza una prótesis retentiva.
Evaluar retención, estabilidad, soporte, oclusión y comodidad por separado.
Controlar la prótesis periódicamente porque la retención puede disminuir con el tiempo.
Considerar rebase, ajuste de bordes o nueva prótesis cuando cambien tejidos y adaptación. El rebase puede mejorar la adaptación si la base sigue siendo funcionalmente adecuada, pero no corrige por sí solo una oclusión deficiente, bordes mal diseñados o una prótesis estructuralmente deteriorada.
Entonces, ¿qué aprendemos del artículo?
El reborde flácido puede deformarse durante la impresión.
La técnica de ventana busca registrar la zona móvil con mínima presión.
El escaneo evita la compresión de una cubeta, pero enfrenta movimiento y falta de referencias.
Ambas técnicas mejoraron la calidad de vida oral.
La retención disminuyó aproximadamente una cuarta parte en seis meses.
No se detectaron diferencias principales de retención entre técnicas.
La ventaja digital de calidad de vida a tres meses fue pequeña y desapareció a seis meses.
Mejor calidad de vida no significa mayor retención mecánica.
El flujo llamado digital todavía utilizó modelos impresos, duplicación en yeso y procesamiento convencional.
El escaneo intraoral puede ser una alternativa viable, pero requiere selección del caso y experiencia.
En pacientes con reborde flácido anterior maxilar, no se detectaron diferencias claras entre el escaneo intraoral y la técnica de ventana en retención ni en calidad de vida oral a los seis meses. El escaneo puede evitar la presión de una cubeta cargada con material, pero no elimina la necesidad de controlar bordes, sellado, estabilidad, oclusión y adaptación clínica.
Conclusión final
Este ensayo cruzado mostró que la técnica convencional de ventana y el escaneo intraoral permitieron fabricar prótesis totales maxilares con resultados semejantes de retención y calidad de vida oral durante seis meses en pacientes con reborde flácido anterior. La calidad de vida mejoró progresivamente durante el uso de ambas prótesis, mientras la retención vertical disminuyó con el tiempo. La reducción de la retención no impidió que los pacientes informaran una mejor experiencia, lo que confirma que el éxito protésico no depende únicamente de la fuerza de desalojo. La comodidad, estabilidad, ausencia de dolor, control muscular, oclusión y adaptación también influyen. El escaneo evitó la presión de una cubeta con material y permitió registrar la arcada mediante una trayectoria estandarizada. Sin embargo, la mucosa móvil, la saliva, la retracción y la falta de referencias anatómicas siguen siendo desafíos. Además, el flujo no fue completamente digital, porque ambos grupos utilizaron modelos impresos, duplicación en yeso y fabricación convencional. Por tanto, el escaneo intraoral puede utilizarse como alternativa en casos seleccionados y con un operador experimentado, pero no reemplaza automáticamente la técnica de ventana ni elimina la necesidad de evaluar soporte, estabilidad, extensión de bordes, sellado, oclusión y cambios tisulares durante el mantenimiento.
Aprendizaje práctico
El tejido flácido debe registrarse sin deformación excesiva.
Retención, estabilidad y soporte son resultados diferentes.
La técnica de ventana combina registro de tejidos firmes y móviles.
El escaneo intraoral no ejerce presión de cubeta, pero la mucosa puede moverse.
La trayectoria de escaneo y la retracción de tejidos son esenciales.
El dinamómetro mide fuerza vertical, no toda la función.
Ambas técnicas alcanzaron alrededor de 7 N de retención a seis meses.
La calidad de vida mejoró a pesar de la pérdida de retención.
No diferencia estadística no equivale automáticamente a equivalencia.
El seguimiento y el mantenimiento siguen siendo indispensables.
Bibliografía del artículo
Formato Vancouver
Elawady DM, Abdel-Moneim AY, Ibrahim WI, Matta S. Clinical evaluation of digital versus conventional impression in edentulous patients with flabby ridges: a randomized controlled clinical trial. BMC Oral Health. 2026;26:187. doi:10.1186/s12903-025-07524-8.
Formato APA 7
Elawady, D. M., Abdel-Moneim, A. Y., Ibrahim, W. I., & Matta, S. (2026). Clinical evaluation of digital versus conventional impression in edentulous patients with flabby ridges: A randomized controlled clinical trial. BMC Oral Health, 26, 187. https://doi.org/10.1186/s12903-025-07524-8
DOI: 10.1186/s12903-025-07524-8
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