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OdontopediatríaJournal of Clinical Pediatric Dentistry2026

TELEODONTOLOGÍA PARA DETECCIÓN DE CARIES Y PREVENCIÓN EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

¿Puede la atención dental remota ayudar a detectar caries y orientar prevención pediátrica sin reemplazar al examen clínico?

Respuesta rápida La teleodontología puede ser una herramienta útil para tamizaje, educación preventiva, triaje y derivación temprana en odontopediatría, especialmente cuando el acceso presencial es difícil. Pero no debe entenderse como reemplazo universal del examen clínico, de radiografías indicadas o del criterio del odontopediatra. Su rendimiento depende mucho de la calidad de las imágenes, la capacitación de quien las toma, la plataforma usada, la privacidad de datos y la ruta de referencia posterior. Este artículo es una revisión de alcance sobre el uso de la teleodontología para detección de caries y cuidado preventivo en niños y adolescentes. Incluyó 23 estudios publicados entre 2015 y mayo de 2025, provenientes de países de ingresos altos y de ingresos bajos o medios. Quince estudios se enfocaron principalmente en diagnóstico o tamizaje de caries, y ocho en programas preventivos, educación, aplicaciones móviles, inteligencia artificial, escuela o participación de cuidadores. Al ser una revisión de alcance, sus resultados deben entenderse como un mapa de evidencia y no como un cálculo definitivo de efectividad o superioridad entre modalidades. En varios estudios se reportaron sensibilidades entre 44 % y 98,3 % y especificidades entre 58 % y 100 %. Estos rangos no deben interpretarse como un promedio de rendimiento, porque proceden de estudios muy diferentes en programas, cámaras, usuarios, edades, criterios diagnósticos y tipos de lesión. La teleodontología mostró mejo

DOI: 10.22514/jocpd.2026.030Fuente originalPublicado: 21 de agosto de 2026

ODONTOPEDIATRÍA · TELEODONTOLOGÍA

TELEODONTOLOGÍA PARA DETECCIÓN DE CARIES Y PREVENCIÓN EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

¿Puede la atención dental remota ayudar a detectar caries y orientar prevención pediátrica sin reemplazar al examen clínico?

Journal of Clinical Pediatric Dentistry2026DOI: 10.22514/jocpd.2026.030

Conocimientos previos para comprender el artículo

1. La caries infantil no es solo una cavidad visible

La caries dental es una enfermedad de biofilm. No debe entenderse como una infección simple causada por una sola bacteria ni como una mancha que se decide únicamente por una fotografía. Depende de una comunidad microbiana, consumo frecuente de azúcares, saliva, flúor, higiene, maduración del esmalte, tiempo y contexto familiar. Por eso, una imagen remota puede orientar, pero no siempre permite comprender toda la actividad de la enfermedad.

En odontopediatría, además, muchas lesiones importantes no son completamente visibles en una foto. Una caries proximal puede quedar escondida bajo el punto de contacto y requerir examen clínico, separación, radiografía bitewing u otra evaluación complementaria según el caso. Las lesiones iniciales de esmalte también pueden confundirse con hipomineralizaciones, manchas, placa, reflejos de luz o defectos no cariosos.

2. Qué es teleodontología en odontopediatría

La teleodontología —teledentistry en inglés— es el uso de tecnologías de comunicación para apoyar la atención dental a distancia. En niños puede servir para tamizaje de caries, educación a padres, seguimiento preventivo, recordatorios de higiene, orientación dietética, derivación y priorización de urgencias. No es una especialidad distinta: es una forma de extender el trabajo odontológico usando herramientas digitales.

ModalidadQué significaUso clínico pediátrico y límites
SincrónicaComunicación en tiempo real, por ejemplo videollamada.Útil para orientar a padres, hacer triaje, revisar signos visibles y decidir prioridad. No reemplaza examen presencial si hay dolor, infección, trauma o duda diagnóstica.
Asincrónica / store-and-forwardSe envían datos para revisión posterior.Puede incluir fotografías, videos, radiografías cuando estén indicadas y autorizadas, formularios de riesgo o datos clínicos. Requiere consentimiento, calidad de imagen y registro seguro.
mHealthUso de aplicaciones móviles, mensajes o plataformas en teléfonos.Puede mejorar educación y seguimiento, pero también excluir familias sin dispositivo, datos móviles, privacidad, alfabetización digital o idioma compatible.
Inteligencia artificialAlgoritmos que ayudan a clasificar riesgo o sospecha de lesión.La evidencia en esta revisión todavía es inicial y se basa en pocos estudios. Puede apoyar, pero no permite concluir autonomía diagnóstica.

3. Tamizaje, diagnóstico y plan de tratamiento no son lo mismo

4. Sensibilidad y especificidad explicadas de forma clínica

Sensibilidad es la capacidad de detectar a los niños o dientes que realmente tienen caries. Si la sensibilidad es baja, se pueden escapar lesiones. Especificidad es la capacidad de reconocer correctamente a quienes no tienen caries. Si la especificidad es baja, se pueden generar muchas falsas alarmas. En un programa escolar puede preferirse mayor sensibilidad para no dejar pasar lesiones; en una derivación especializada también interesa alta especificidad para no saturar el sistema con falsas alarmas.

5. Por qué una imagen dental remota puede fallar

Las lesiones iniciales de esmalte pueden ser difíciles de distinguir si no hay buena iluminación, secado, enfoque o angulación.

Las caries proximales pueden permanecer ocultas si no hay separación, radiografía o imagen adecuada.

Una imagen tomada por padres, profesores o cuidadores puede variar en nitidez, encuadre, limpieza del diente y cooperación del niño.

El diagnóstico de actividad de caries requiere contexto: placa, dieta, flúor, síntomas, historia de caries, saliva y examen clínico.

La teleodontología puede orientar y priorizar, pero no debe prometer exactitud absoluta en todos los tipos de lesión.

6. La teleodontología preventiva no es solo mandar información

Una intervención preventiva remota funciona mejor cuando convierte la información en conducta: cepillado con pasta fluorada, reducción de frecuencia de azúcares, visitas oportunas, aplicación de flúor cuando corresponde, selladores indicados y derivación de lesiones tempranas. En odontopediatría, educar a la familia es tan importante como mirar el diente, porque el niño depende de los cuidadores para higiene, dieta y acceso a control.

Ahora sí, pasemos directamente a lo que dice el artículo

¿Qué quiso investigar esta revisión?

El artículo quiso mapear la evidencia disponible sobre teleodontología aplicada a dos objetivos pediátricos: apoyar el tamizaje o detección inicial de caries dental y fortalecer medidas preventivas en niños y adolescentes. La pregunta de fondo fue: ¿qué se sabe actualmente sobre el uso de tecnologías remotas para identificar riesgo, detectar lesiones, educar familias, apoyar escuelas y derivar oportunamente?

Es importante interpretar el trabajo como una revisión de alcance con evidencia de distintos países y contextos, aunque no necesariamente representativa de todos los sistemas de salud del mundo. Su objetivo fue ordenar qué tipos de evidencia existen, qué estrategias se han usado y dónde están las brechas; no calcular un único efecto combinado ni establecer certeza comparativa entre modalidades.

¿Qué evidencia se incluyó?

AspectoDato del artículoInterpretación clínica
Periodo de búsquedaEnero de 2015 a 31 de mayo de 2025.Busca tecnología contemporánea, pero puede dejar fuera experiencias previas.
Estudios incluidos23 estudios.15 se centraron en diagnóstico/tamizaje y 8 en prevención, educación o participación de cuidadores.
FuentesPubMed, Embase, Scopus, Web of Science y literatura gris.La búsqueda fue amplia, pero solo incluyó estudios en inglés.
ModalidadesStore-and-forward, mHealth, aplicaciones, fotografía intraoral, programas escolares, IA y participación de cuidadores.La evidencia no corresponde a una sola tecnología; por eso no se puede generalizar como si todos los modelos fueran equivalentes.
Resultado generalRendimiento prometedor con variabilidad importante.La calidad de imagen, el entrenamiento y la ruta de referencia son determinantes.

Resultado clínico 1. La teleodontología puede apoyar el tamizaje de caries, pero no siempre con la misma seguridad

La revisión encontró que muchas experiencias de teleodontología tuvieron rendimiento diagnóstico aceptable o alto para caries en niños. Los modelos store-and-forward y la teleodontología móvil fueron más favorables cuando se usaron imágenes de buena calidad y personal entrenado. En algunos estudios, los valores de sensibilidad y especificidad se acercaron a los del examen presencial, pero esto no fue universal.

Por ejemplo, un estudio en niños con necesidades especiales reportó sensibilidad cercana a 91,2-91,6 % y especificidad de 97,2-99,6 %, con concordancia casi perfecta. Otro estudio en Arabia Saudita mostró que profesores entrenados usando smartphones obtuvieron alto rendimiento diagnóstico: sensibilidad de 98,3 % para dientes temporales y 88,5 % para dientes permanentes, con especificidades de 91,4 % y 96,1 %. Esto sugiere que el rendimiento puede variar según dentición, visibilidad y tipo de lesión.

El punto clínico no es que cualquier persona pueda diagnosticar caries por una foto. El punto es que personal no odontológico puede colaborar en tamizaje si recibe entrenamiento, usa protocolos claros y trabaja bajo supervisión, criterios de referencia y responsabilidad profesional definida.

Resultado clínico 2. Las lesiones iniciales, moderadas y proximales son el punto débil

El artículo muestra que la teleodontología puede funcionar mejor para lesiones visibles y fotografiables, pero su rendimiento disminuye cuando se trata de lesiones iniciales, moderadas o proximales. El problema no es solo ver “caries sí/no”; el reto real es diferenciar esmalte sano, lesión inicial activa, mancha no cariosa, lesión moderada y cavitación.

En algunos estudios, las fotografías remotas subestimaron enfermedad. En el estudio de Park, el examen dental completo detectó mayor experiencia de caries que las fotografías, recordando que una imagen remota puede no capturar toda la enfermedad. En otros trabajos, los teléfonos inteligentes fueron útiles para distinguir superficies sanas de lesiones extensas, pero fueron menos confiables para detectar lesiones tempranas.

La enseñanza clínica es directa: una foto normal no siempre significa boca sana. Si el niño tiene alto riesgo, dolor, antecedentes de caries, mala higiene, lesiones proximales sospechosas o dudas clínicas, la evaluación presencial sigue siendo necesaria.

Resultado clínico 3. Los programas preventivos remotos pueden mejorar acceso y educación, pero no siempre prueban menos caries

La parte preventiva del artículo muestra que la teleodontología puede servir para educar a padres, enviar mensajes de salud oral, guiar cuidado en casa, evaluar riesgo, apoyar programas escolares y adaptar contenidos a poblaciones especiales. Sin embargo, mejorar conocimiento o acceso no equivale automáticamente a demostrar reducción directa y sostenida de lesiones cariosas.

Un ejemplo fue la aplicación Telesmile, con contenidos adaptados para adolescentes ciegos y sordos mediante audio, video y lenguaje de señas. El resultado fue una mejora de conocimientos en salud oral, pero eso no equivale automáticamente a reducción de caries. Otro ejemplo fue una intervención por WhatsApp en familias de bajos ingresos, con mensajes periódicos orientados a alfabetización digital y hábitos dietéticos. Estos mensajes pueden apoyar educación y conducta, pero no sustituyen flúor, selladores, control clínico ni tratamiento de lesiones activas.

La lección no es que una app cure caries. La lección es que la tecnología puede llevar información útil y seguimiento a lugares donde el contacto presencial es limitado, siempre que exista una ruta real de prevención y atención.

Resultado clínico 4. La escuela puede ser un punto estratégico para detectar y derivar

Los modelos escolares fueron especialmente importantes en zonas rurales o desatendidas. La revisión describió programas que combinaron higienistas, terapeutas dentales, asistentes, cámaras intraorales, registros electrónicos, imágenes digitales y odontólogos remotos. En un programa de Estados Unidos se trabajó en 64 sitios escolares rurales, con modalidades sincrónicas y asincrónicas para mejorar identificación, referencia y acceso.

Este tipo de programa muestra factibilidad y mejora de acceso, pero no debe interpretarse como prueba de que todos los modelos escolares reducen caries por sí solos. Para que la escuela funcione como punto de salud oral, el tamizaje debe conectarse con educación, flúor, selladores cuando estén indicados, seguimiento y tratamiento presencial si el niño lo necesita.

Resultado clínico 5. La participación de padres y cuidadores es una ventaja, pero también un límite

Varios estudios incorporaron a madres, padres o cuidadores en la captura de imágenes o en intervenciones educativas. Esto es relevante en odontopediatría porque los hábitos del niño dependen del adulto: azúcar, biberón, cepillado, pasta fluorada, visitas preventivas y respuesta ante dolor.

Cuando los padres toman fotos, el programa debe ofrecer instrucciones simples, ejemplos visuales y retroalimentación, porque la calidad de imagen determina gran parte del resultado. Además, no todas las familias tienen el mismo acceso a smartphone, internet, buena cámara, privacidad, alfabetización digital o comprensión de instrucciones. Un programa remoto mal diseñado puede aumentar desigualdades: ayuda más a quienes ya tienen recursos y deja fuera a quienes más lo necesitan.

Resultado clínico 6. La inteligencia artificial aparece como apoyo, no como sustituto

La revisión incluyó aplicaciones con inteligencia artificial para apoyo de tamizaje o evaluación de riesgo. Estas herramientas pueden facilitar que cuidadores capturen imágenes, reciban orientación y sean derivados si hay sospecha. Pero el artículo no permite concluir que la IA pueda reemplazar al odontopediatra ni tomar decisiones clínicas autónomas.

Además, un algoritmo puede fallar de forma distinta según tipo de cámara, color del esmalte, presencia de placa, restauraciones, iluminación y población en la que fue entrenado. La IA puede ayudar a ordenar el flujo de pacientes, pero debe existir supervisión profesional, validación, protección de datos, explicación clara a la familia y mecanismos para corregir errores.

Aplicación clínica para odontopediatría

1. Dónde puede ser más útil

Tamizaje escolar de caries en comunidades rurales o con bajo acceso a odontopediatría.

Seguimiento preventivo de niños de alto riesgo entre citas presenciales.

Educación a padres sobre cepillado, flúor, dieta y signos de alarma.

Priorización de niños con dolor, absceso, cavidades visibles o dificultad para comer.

Orientación inicial para niños con discapacidad o familias con barreras de transporte.

Programas comunitarios donde higienistas, profesores o promotores de salud capturan datos para revisión remota.

2. Cuándo derivar de forma presencial

CategoríaEjemplosConducta recomendada
Urgente presencialDolor espontáneo, inflamación facial, fiebre, fístula, absceso, traumatismo, dificultad para comer o dormir, sospecha de compromiso pulpar.No resolver solo con fotos. Indicar evaluación presencial o ruta de urgencia.
Prioritario presencialCavidad visible, restauración fracturada, sensibilidad persistente, lesión proximal sospechosa, alto riesgo de caries.Programar valoración clínica para diagnóstico y plan de tratamiento.
Preventivo remotoEducación, revisión de higiene, dieta, seguimiento de manchas visibles sin signos de alarma.Orientar, registrar, comparar evolución y decidir control presencial según riesgo.

3. Protocolo mínimo recomendado para una teleconsulta de caries

Confirmar consentimiento del responsable legal y explicar los límites de la evaluación remota.

Solicitar fotos frontales, laterales, oclusales superiores e inferiores y acercamientos de la zona sospechosa, si el niño coopera.

Pedir buena luz, dientes limpios, boca abierta, encuadre estable y, si es posible, ayuda de otro adulto.

Preguntar por dolor, sensibilidad, inflamación, fiebre, dificultad para comer, caries previas y hábitos de azúcar.

Registrar edad, dentición, uso de pasta fluorada, frecuencia de cepillado, último control dental, fecha de las imágenes y evolución si hay seguimiento.

Clasificar el caso como preventivo, controlable, sospechoso, indeterminado o urgente.

Entregar instrucciones claras y dejar una ruta de seguimiento o derivación.

4. Qué no debe hacerse

No indicar restauraciones definitivas basándose solo en una foto borrosa.

No descartar caries proximal solo porque no se ve en una imagen frontal.

No usar WhatsApp u otra plataforma sin cuidar privacidad, consentimiento y almacenamiento de datos.

No indicar antibióticos o analgésicos como sustituto de evaluación presencial cuando hay signos de infección o dolor importante.

No decir “no es nada” si la imagen es insuficiente; es mejor clasificar como indeterminado y citar presencialmente.

No reemplazar flúor, dieta, selladores indicados o tratamiento presencial por una aplicación.

No extrapolar resultados de estudios con protocolos y entrenamiento a consultas informales sin registro clínico.

Limitaciones importantes del artículo

Aunque los resultados son prometedores, deben interpretarse con prudencia.

Fue una revisión de alcance; su objetivo fue mapear evidencia, no calcular un efecto único combinado ni una certeza definitiva de efectividad.

Los estudios incluidos fueron heterogéneos: diferentes edades, países, cámaras, apps, criterios diagnósticos, usuarios, estándares de comparación y desenlaces.

Los estudios usaron distintos estándares —ICDAS, CAST, DMFT/dmft, criterios WHO, examen clínico con o sin radiografías—, por lo que los resultados no son directamente equivalentes.

Muchos modelos se basaron en imágenes clínicas sin radiografías, lo que limita especialmente la detección de caries proximal o profundidad de lesión.

Muchos estudios fueron pilotos, transversales o de diagnóstico, con poco seguimiento a largo plazo.

La revisión incluyó estudios en inglés y desde 2015, por lo que puede haber excluido programas previos o experiencias locales publicadas en otros idiomas.

La precisión diagnóstica depende de calidad de imagen, entrenamiento y protocolo; no puede extrapolarse automáticamente a cualquier celular, usuario o consulta informal.

Faltan evaluaciones robustas de costo-efectividad, sostenibilidad, privacidad, regulación, responsabilidad legal y equidad digital.

Falta saber si el tamizaje remoto realmente se traduce en tratamiento oportuno, reducción de lesiones avanzadas, menor dolor o mejores resultados a largo plazo.

La evidencia sobre prevención educativa muestra potencial, pero no prueba por sí sola reducciones sostenidas de caries en todos los contextos.

¿Qué aprendemos de este artículo?

La teleodontología puede ampliar acceso, pero necesita protocolo; tecnología sin organización no es atención segura.

Funciona mejor como puerta de entrada y sistema de priorización, no como final del proceso clínico.

Las modalidades store-and-forward y la fotografía intraoral pueden ser útiles para tamizaje de caries si las imágenes son buenas.

Una lesión no visible en foto no siempre significa ausencia de caries, especialmente en proximal o fases iniciales.

El personal no odontológico puede apoyar programas escolares si recibe entrenamiento y trabaja bajo supervisión profesional.

La prevención digital debe modificar conductas: azúcar, higiene, flúor, seguimiento y derivación.

La equidad digital es parte de la salud oral: si una familia no tiene internet, alfabetización digital o privacidad, el programa debe adaptarse.

La IA puede apoyar, pero no elimina el juicio clínico ni la responsabilidad profesional.

Conclusión simple

Esta revisión de alcance muestra que la teleodontología puede ser una herramienta prometedora para apoyar el tamizaje de caries, la educación preventiva, el triaje y la derivación en niños y adolescentes. En varios estudios, las imágenes intraorales, los smartphones, las aplicaciones móviles, los sistemas store-and-forward y los programas escolares lograron rendimiento diagnóstico aceptable o alto, especialmente cuando participaron usuarios entrenados, se obtuvieron imágenes de buena calidad y se evaluaron lesiones visibles.

La conclusión clínica no es que la teleodontología reemplace al odontopediatra. La conclusión es que puede ayudar a detectar antes, orientar mejor, priorizar derivaciones y educar familias, sobre todo en comunidades con barreras de acceso. Su valor depende de integrarla con protocolos de consentimiento, seguridad, privacidad, entrenamiento, seguimiento, prevención real y atención presencial cuando sea necesaria.

Conclusión final

La teleodontología pediátrica debe entenderse como una extensión inteligente del cuidado preventivo, no como una consulta dental completa reducida a una foto. Bien aplicada, puede acercar tamizaje, educación y derivación a escuelas, zonas rurales, familias vulnerables y niños con dificultades de acceso. Mal aplicada, puede convertirse en una falsa seguridad: una imagen de baja calidad, sin historia clínica, sin consentimiento, sin privacidad y sin ruta de referencia no es atención odontológica segura.

El futuro de la teleodontología en caries infantil no depende solo de tener mejores aplicaciones. Depende de entrenar personas, estandarizar imágenes, proteger datos, conectar el tamizaje con prevención real y tratamiento oportuno, y asegurar que la tecnología llegue también a quienes tienen menos recursos. La tecnología debe conectar al niño con flúor, selladores cuando estén indicados, control dietético, higiene supervisada y atención presencial cuando sea necesaria.

Aprendizaje práctico único

Bibliografía del artículo

Aldowsari, M. K. (2026). Teledentistry for dental caries screening and preventive care in children and adolescents: A global scoping review. Journal of Clinical Pediatric Dentistry, 50(2), 1–13. https://doi.org/10.22514/jocpd.2026.030

Aldowsari MK. Teledentistry for dental caries screening and preventive care in children and adolescents: a global scoping review. J Clin Pediatr Dent. 2026;50(2):1–13. doi: 10.22514/jocpd.2026.030.

DOI: 10.22514/jocpd.2026.030

Enlace: https://doi.org/10.22514/jocpd.2026.030