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CASO CLÍNICOOdontopediatríaJournal of Pharmacy and Bioallied Sciences2025

REHABILITACIÓN DENTAL PEDIÁTRICA EN NIÑO CON OSTEOPOROSIS FOCAL JUVENIL Y BISFOSFONATO IV

¿Cómo planificar extracciones, terapia pulpar, coronas y seguimiento cuando existe preocupación por MRONJ?

Este artículo presenta un caso clínico de rehabilitación odontopediátrica integral en un niño de 6 años con osteoporosis focal juvenil que recibía bisfosfonato intravenoso —pamidronato—. El caso es relevante porque en odontología existe temor a la osteonecrosis maxilar relacionada con medicamentos —MRONJ—, especialmente cuando se requieren extracciones o procedimientos invasivos. En este paciente se realizaron extracciones, terapia pulpar, restauraciones, sellantes y coronas de acero inoxidable sin signos de MRONJ durante 12 meses de seguimiento.

Alolayan RA

DOI: 10.4103/jpbs.jpbs_1461_25Fuente originalPublicado: 22 de agosto de 2026

Enfoque clínico

Rehabilitación dental integral de un niño tratado con bisfosfonato intravenoso, equilibrando control de infección y reducción de riesgo de MRONJ.

Diagnóstico

Enfermedad dental múltiple en niño de 6 años con osteoporosis focal juvenil bajo tratamiento con bisfosfonato IV.

Tratamiento

Coordinación médica, control de infección, extracciones seleccionadas, terapia pulpar, restauraciones y coronas con enfoque conservador.

Seguimiento

Seguimiento de 12 meses sin MRONJ reportada; el resultado no equivale a riesgo cero en otros contextos pediátricos.

Odontopediatría · Caso clínico

REHABILITACIÓN DENTAL PEDIÁTRICA EN NIÑO CON OSTEOPOROSIS FOCAL JUVENIL Y BISFOSFONATO IV

¿Cómo planificar extracciones, terapia pulpar, coronas y seguimiento cuando existe preocupación por MRONJ?

Journal of Pharmacy and Bioallied Sciences2025DOI 10.4103/jpbs.jpbs_1461_25
SIN MRONJ EN ESTE CASO ≠ RIESGO CERO
6 AÑOSBISFOSFONATO IV12 MESES
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Respuesta rápida

Este artículo presenta un caso clínico de rehabilitación odontopediátrica integral en un niño de 6 años con osteoporosis focal juvenil que recibía bisfosfonato intravenoso —pamidronato—. El caso es relevante porque en odontología existe temor a la osteonecrosis maxilar relacionada con medicamentos —MRONJ—, especialmente cuando se requieren extracciones o procedimientos invasivos. En este paciente se realizaron extracciones, terapia pulpar, restauraciones, sellantes y coronas de acero inoxidable sin signos de MRONJ durante 12 meses de seguimiento.

La lectura clínica debe ser prudente: el caso no demuestra que todo paciente pediátrico con bisfosfonatos IV pueda tratarse sin riesgo, ni que la antibioticoterapia elimine el riesgo. Muestra que, en un niño con indicación benigna, estabilidad médica, interconsulta con endocrinología, técnica atraumática y seguimiento cuidadoso, la rehabilitación dental integral puede realizarse de forma segura.

El paciente recibía pamidronato IV a dosis de 1 mg/kg durante 3 días consecutivos cada 3 meses, además de calcio y vitamina D. Presentaba múltiples caries en dentición mixta temprana, fístula intraoral derecha, inflamación gingival posterior bilateral, descalcificaciones vestibulares y radiolucencias periapicales asociadas a molares temporales superiores. No había exposición ósea ni signos radiográficos de osteonecrosis antes del tratamiento.

La decisión clave fue no actuar de manera aislada. Se consultó al endocrinólogo pediatra, quien autorizó los procedimientos y recomendó no interrumpir el bisfosfonato, usar profilaxis antibiótica alrededor de las extracciones, vigilar infección o cicatrización retrasada y mantener comunicación activa con el equipo médico.

El protocolo dental incluyó sellantes en primeros molares permanentes, extracciones en dos visitas, técnica atraumática, mínima manipulación ósea, irrigación abundante, cierre primario con suturas simples, pulpotomías con MTA en molares temporales, coronas de acero inoxidable y restauraciones anteriores. A los 3 meses hubo cicatrización completa de tejidos blandos y a los 12 meses se observaron tejidos sanos, restauraciones íntegras, radiografías sin cambios óseos patológicos y desarrollo dental normal.

Para CarpuleNet, la enseñanza central es esta: en niños con bisfosfonatos por enfermedades óseas benignas, el riesgo de MRONJ parece muy bajo, pero no debe ignorarse. El manejo debe basarse en riesgo individual, interconsulta médica, control de infección odontogénica, técnica quirúrgica conservadora, cierre de tejidos, educación familiar y seguimiento prolongado.

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Qué aprenderá el lector

TemaAprendizaje clínico
Bisfosfonatos en pediatríaSe usan en enfermedades óseas como osteoporosis focal juvenil u osteogénesis imperfecta. El perfil de riesgo no es igual al del adulto oncológico.
MRONJ pediátricoEl riesgo documentado es extremadamente bajo, pero debe mantenerse vigilancia, especialmente ante extracciones, infección o cicatrización anormal.
Interconsulta médicaLa coordinación con endocrinología/pediatría define estabilidad, continuidad del fármaco, necesidad de profilaxis y plan de seguimiento.
Protocolo odontopediátricoDebe priorizar control de infección, técnica atraumática, cierre primario, prevención y restauraciones duraderas.
SeguimientoLa ausencia de complicaciones a 12 meses es favorable, pero no equivale a seguridad universal ni descarta efectos dentales tardíos.
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Conocimientos previos esenciales

1. Qué son los bisfosfonatos y por qué preocupan al odontólogo

Los bisfosfonatos son medicamentos que reducen la resorción ósea al afectar la actividad osteoclástica. En adultos, especialmente en pacientes oncológicos que reciben dosis altas por vía intravenosa, se asocian a MRONJ. En niños tratados por enfermedades óseas benignas, la situación es distinta: el hueso tiene mayor recambio, mejor vascularización y diferente contexto sistémico. Por eso, extrapolar directamente el riesgo del adulto oncológico al niño con enfermedad benigna puede llevar a sobretratamiento o a retrasar atención dental necesaria.

2. Qué es MRONJ y qué NO debe confundirse con MRONJ

MRONJ es una complicación caracterizada por exposición ósea o hueso que puede sondarse a través de una fístula, persistente en un paciente expuesto a medicamentos antirresortivos o antiangiogénicos, sin antecedente de radioterapia maxilofacial. En el caso descrito, antes del tratamiento no había exposición ósea ni ulceración, y durante el seguimiento no aparecieron signos compatibles con MRONJ. Una infección odontogénica, una fístula de origen dental o una cicatrización normal después de extracción no deben etiquetarse automáticamente como MRONJ.

3. Por qué este caso no es “niño sano con caries”

El niño tenía múltiples lesiones cariosas y necesidad de tratamiento convencional odontopediátrico, pero su contexto médico cambiaba la planificación. La presencia de bisfosfonato IV obligaba a evaluar riesgo de infección, necesidad de extracciones, técnica quirúrgica, profilaxis antibiótica, comunicación con endocrinología y vigilancia de cicatrización. La odontología no cambia de objetivo —eliminar infección y devolver función—, pero sí cambia el nivel de planificación y control.

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Ahora sí, pasemos directamente al caso clínico

Diagnóstico médico y antecedentes

ElementoDato del casoLectura CarpuleNet
PacienteNiño de 6 años.Edad pediátrica temprana; riesgo y decisiones no deben extrapolarse de adultos oncológicos.
Diagnóstico médicoOsteoporosis focal juvenil diagnosticada tras múltiples fracturas.Condición benigna con alteración ósea; requiere coordinación con endocrinología.
Tratamiento médicoPamidronato IV 1 mg/kg, 3 días consecutivos cada 3 meses; calcio y vitamina D.Bisfosfonato intravenoso, pero por indicación benigna. No equivale al perfil de riesgo del cáncer adulto.
Síntomas/antecedentes óseosFracturas previas en piernas y dolor lumbar, caderas, rodillas, tobillos y pies.Confirma enfermedad ósea sistémica relevante para planificación dental.
Alergias/comorbilidadesSin alergias conocidas ni otras condiciones significativas reportadas.Permite usar amoxicilina según protocolo descrito, pero no como regla universal.

Evaluación odontológica inicial

El examen extraoral fue normal: sin asimetría, sin edema, sin linfadenopatías palpables, articulaciones temporomandibulares dentro de parámetros normales, sin hueso expuesto, sin úlceras orales y con crecimiento facial normal.

En el examen intraoral se observó fístula intraoral en el lado derecho, cúspide del diente 24 visible en el lado izquierdo, encía inflamada en sectores posteriores bilaterales, dentición mixta temprana, múltiples dientes cariados y patrones de descalcificación vestibular. Las fotografías preoperatorias mostraron caries extensas en múltiples dientes temporales.

Las radiografías preoperatorias mostraron caries oclusales e interproximales en dientes posteriores, caries interproximales/incisales en dientes anteriores y radiolucencias periapicales asociadas a dientes temporales posteriores superiores. No se observaron datos de osteonecrosis en los maxilares y el patrón óseo alveolar fue descrito como apropiado para la edad.

Diagnóstico odontológico práctico del caso

ProblemaEvidencia clínica/radiográficaDecisión terapéutica
Alto riesgo de cariesMúltiples cavitaciones, descalcificaciones y caries en dentición mixta.Prevención intensiva, sellantes, restauraciones y educación familiar.
Infección/lesiones no restaurablesFístula y radiolucencias periapicales en dientes temporales.Extracciones indicadas para eliminar focos infecciosos.
Molares temporales restaurables con compromiso pulparNecesidad de terapia pulpar y cobertura coronaria.Pulpotomías con MTA y coronas de acero inoxidable.
Paciente con bisfosfonato IVPamidronato por osteoporosis focal juvenil.Interconsulta médica, profilaxis, técnica atraumática y seguimiento.
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Protocolo clínico seguido

1. Interconsulta y autorización médica

Antes de tratar, se realizó consulta interdisciplinaria con endocrinología pediátrica para confirmar el régimen de pamidronato, revisar estabilidad médica, obtener autorización para procedimientos invasivos, establecer comunicación durante el tratamiento y evaluar posibles interacciones con la salud ósea. El endocrinólogo recomendó continuar el bisfosfonato sin interrupción, usar profilaxis antibiótica antes y después de extracciones, vigilar infección/cicatrización retardada y consultar ante cualquier patrón inusual de reparación.

2. Profilaxis antibiótica reportada

El protocolo descrito fue amoxicilina 50 mg/kg una hora antes del procedimiento y amoxicilina 25 mg/kg dos veces al día durante 7 días después. Esta pauta corresponde al caso y a la autorización médica recibida; no debe convertirse en receta universal. Debe individualizarse según alergias, peso, función renal/hepática, tipo de procedimiento, infección activa, guías locales y criterio del equipo médico-odontológico.

3. Procedimientos realizados

ÁreaProcedimiento realizadoObjetivo clínico
PrevenciónSellantes de fosas y fisuras en primeros molares permanentes.Reducir riesgo de nuevas lesiones en un paciente de alto riesgo cariogénico.
Extracciones, primera visitaDientes 55, 54, 52 y 51.Eliminar dientes temporales no conservables o asociados a infección/patología.
Extracciones, segunda visitaDientes 65, 64, 62 y 61.Completar control de focos infecciosos superiores.
Terapia pulparPulpotomías con MTA en 85, 84, 74 y 75.Mantener molares temporales estratégicos cuando eran restaurables.
CoronasCoronas de acero inoxidable en 85, 84, 74 y 75.Dar sellado, durabilidad y función en molares temporales con tratamiento pulpar.
RestauracionesTratamiento restaurador en 53 y 63.Conservar dientes anteriores temporales restaurables y mejorar función/estética.

4. Técnica de extracción modificada por riesgo

Las extracciones se hicieron con técnica atraumática, mínima remoción de hueso alveolar, irrigación abundante con solución salina, cierre primario de tejidos blandos con suturas simples interrumpidas, instrucciones posoperatorias completas para los padres e información de contacto en caso de urgencia. La lógica no fue “extraer rápido”, sino controlar infección y favorecer cicatrización predecible con el menor trauma quirúrgico posible.

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Qué muestran las figuras del artículo

FiguraQué muestraInterpretación clínica
Figura 1Fotografías clínicas preoperatorias con caries extensas en múltiples dientes temporales.Demuestra que el caso requería rehabilitación integral, no solo manejo médico del riesgo MRONJ.
Figura 2Radiografías preoperatorias con patología dental: caries múltiples y radiolucencias periapicales.Justifica extracciones y terapia pulpar/restauradora para controlar focos odontogénicos.
Figura 3Fotografías clínicas a 12 meses con tejidos sanos, coronas de acero y restauraciones adaptadas.Apoya buena cicatrización clínica y mantenimiento restaurador a corto-mediano plazo.
Figura 4Radiografías posoperatorias a 12 meses.Confirma reparación de sitios de extracción, ausencia de cambios óseos patológicos y restauraciones adecuadas.
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Resultados y seguimiento

En el posoperatorio inmediato, la cicatrización de tejidos blandos fue normal, el dolor se manejó sin analgésicos y no hubo infección ni patrones inusuales de reparación. A los 3 meses se observó cicatrización completa de tejidos blandos, integridad funcional de las restauraciones, mejoría del estado oral general y ausencia de hueso expuesto u osteonecrosis. La terapia con bisfosfonato continuó sin complicaciones dentales reportadas.

A los 12 meses, el paciente mantuvo estado dental y periodontal estable, sin complicaciones tardías, con prevención y mantenimiento de higiene oral, coordinación con el equipo médico, desarrollo dental normal y radiografías sin cambios óseos patológicos. La familia refirió satisfacción con el enfoque integral, comprensión de riesgos/beneficios y mejor función y comodidad.

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Qué sí aporta este caso clínico

Muestra una secuencia práctica de manejo odontopediátrico integral en un niño tratado con bisfosfonato intravenoso por una enfermedad ósea benigna.

Refuerza que el control de infección dental puede ser más beneficioso que retrasar tratamiento por miedo no individualizado a MRONJ.

Enseña la importancia de interconsulta con endocrinología pediátrica antes de extracciones o procedimientos invasivos.

Documenta seguimiento clínico y radiográfico a 12 meses sin exposición ósea, osteonecrosis ni cicatrización anormal.

Demuestra que el manejo debe combinar prevención, restauración, cirugía conservadora, educación familiar y controles periódicos.

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Qué NO debe concluirse

No debe concluirseLectura correcta
“Los bisfosfonatos IV en niños no tienen riesgo.”El riesgo parece extremadamente bajo en indicaciones benignas, pero no es cero ni debe ignorarse.
“La profilaxis antibiótica siempre es obligatoria en todos los niños con bisfosfonatos.”Fue el protocolo elegido en este caso con autorización médica; debe individualizarse.
“Se puede tratar sin interconsulta médica.”La coordinación con endocrinología fue parte central del éxito del caso.
“Este caso prueba que las extracciones nunca causan MRONJ en niños.”Es un solo caso; aporta experiencia clínica, no prueba definitiva.
“El seguimiento de 12 meses descarta problemas futuros.”Es favorable, pero se requiere vigilancia del desarrollo dentario y salud ósea a largo plazo.
“Debe suspenderse el bisfosfonato para tratar.”En este caso el endocrinólogo recomendó continuar la terapia; no debe decidirse sin el médico tratante.
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Aplicación clínica prudente

En pacientes pediátricos con bisfosfonatos, el odontólogo debe evitar dos extremos: retrasar tratamientos necesarios por miedo excesivo o tratar como si el medicamento no importara. La decisión debe partir de la indicación del bisfosfonato, edad, vía de administración, duración, comorbilidades, infección dental, necesidad real de extracción y capacidad de seguimiento.

La prioridad inicial es eliminar focos infecciosos y estabilizar la boca. En dientes temporales con infección, pronóstico pobre o radiolucencias periapicales, conservar a toda costa puede ser más riesgoso que extraer con protocolo. En dientes restaurables, la terapia pulpar y la corona de acero inoxidable pueden reducir necesidad de futuras extracciones y mantener función durante la dentición mixta.

El seguimiento no debe centrarse solo en MRONJ. También se debe vigilar higiene, caries recurrente, integridad de coronas/restauraciones, erupción de permanentes, retrasos eruptivos, morfología dental, dolor, fístulas, exposición ósea, cicatrización de sitios de extracción y coordinación con la duración del tratamiento médico.

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Protocolo práctico para casos similares

PasoAcción clínicaObjetivo
1Revisar diagnóstico médico, fármaco, dosis, vía, duración y motivo de uso.Diferenciar bajo riesgo pediátrico benigno de escenarios de mayor riesgo.
2Solicitar interconsulta con endocrinología/pediatría.Confirmar estabilidad médica, continuidad del fármaco y precauciones.
3Diagnóstico odontológico completo con fotografías y radiografías.Identificar infecciones, dientes no restaurables y dientes conservables.
4Planificar por fases: prevención, restauración, terapia pulpar, extracciones necesarias.Reducir carga infecciosa y evitar procedimientos repetidos innecesarios.
5Individualizar profilaxis antibiótica.No usar recetas automáticas; ajustar a riesgo y guías.
6Extracciones atraumáticas con mínima manipulación ósea y cierre primario si es posible.Favorecer cicatrización y reducir complicaciones.
7Control posoperatorio temprano, 3 meses, 6 meses y 12 meses.Detectar infección, exposición ósea, cicatrización retardada o fracaso restaurador.
8Mantenimiento preventivo periódico.Reducir nuevas caries y necesidad de intervenciones invasivas futuras.
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Limitaciones importantes

Es un solo caso clínico; no permite estimar tasas reales de MRONJ ni comparar protocolos.

El seguimiento fue de 12 meses; no demuestra seguridad a varios años ni ausencia de efectos tardíos en erupción o desarrollo dental.

La enfermedad de base fue osteoporosis focal juvenil, una indicación benigna; no debe extrapolarse a niños con cáncer, inmunosupresión intensa u otros tratamientos de mayor riesgo.

El protocolo antibiótico fue parte del manejo del caso; no prueba que todos los pacientes deban recibir exactamente esa pauta.

No hubo grupo control de niños sin bisfosfonatos ni comparación entre técnicas quirúrgicas.

No se reportan detalles completos de duración acumulada previa de bisfosfonato ni marcadores óseos, por lo que la estratificación de riesgo tiene límites.

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Conclusión didáctica final

Este caso enseña que la rehabilitación dental integral en un niño tratado con bisfosfonato IV por osteoporosis focal juvenil puede realizarse con buen resultado cuando se planifica de forma interdisciplinaria y se aplican medidas de reducción de riesgo. La clave no fue evitar todo procedimiento invasivo, sino eliminar enfermedad dental activa con un protocolo prudente.

La ausencia de MRONJ a 12 meses es un resultado favorable, pero debe interpretarse como evidencia de caso, no como garantía universal. El manejo de pacientes pediátricos con bisfosfonatos debe individualizarse y mantenerse bajo seguimiento, con especial atención a cicatrización, infección, desarrollo dental y comunicación con el equipo médico.

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Aprendizaje práctico único

En odontopediatría médica, el objetivo no es “no tocar” al paciente con bisfosfonatos: el objetivo es tratar la infección y rehabilitar con planificación médica, mínima agresión quirúrgica, restauraciones duraderas y seguimiento real.

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Artículo resumido

Alolayan RA. Comprehensive dental rehabilitation in a 6-year-old child with juvenile focal osteoporosis receiving IV bisphosphonate therapy: A case report. Journal of Pharmacy and Bioallied Sciences. 2025;17(Suppl 4):S3431-S3436. DOI: 10.4103/jpbs.jpbs_1461_25.

Enlace DOI: https://doi.org/10.4103/jpbs.jpbs_1461_25